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Seguridad Corporativa y Protección del Patrimonio.
 

Revista de Prensa: Artículos

martes, 25 de marzo de 2014

IV Congreso de Protecturi: "Retos y horizontes para el patrimonio histórico"

Jesús Alcantarilla
Presitente de Protecturi


En los primeros días de la próxima primavera, del 20 al 22 de marzo de 2014, celebraremos en el Centro Andaluz de Arte Contemporáneo (CAAC) de Sevilla el IV Congreso de PROTECTURI. El lema elegido para esta edición es “Retos y Horizontes para el Patrimonio Histórico”, título repleto de significados, responsabilidades, compromisos.


Para nuestra asociación, la organización de un congreso supone un desafío continuo de madurez, de exigencia, de motivación, de retos y de nuevos horizontes.

En el IV Congreso de PROTECTURI se analizarán, desde perspectivas diversas, los diferentes escenarios en los que desarrollan su labor los profesionales de la protección del patrimonio histórico. En paralelo, Sevilla pondrá a nuestro alcance la posibilidad de descubrir una experiencia cultural única.

Escoger Sevilla fue fácil. Sevilla, que reúne todos los ingredientes de la carta más exquisita del patrimonio histórico, nos va a permitir gozar de su belleza y aprender con su historia. Su rico bagaje patrimonial y su dinamismo cultural harán de las visitas programadas por el centro histórico de Sevilla un complemento perfecto a las sesiones en el CAAC. Ese encaje nos iluminará en la búsqueda del mejor diálogo, la mejor reflexión, el mejor debate.

Sin lugar a dudas, la influencia y el influjo de Sevilla y su patrimonio nos aportarán nuevas consideraciones y nuevas perspectivas profesionales, culturales y personales. Quiero agradecer a los responsables del CAAC y al resto de su magnífico equipo de profesionales, las atenciones que nos han dispensado desde el primer momento. Tener anfitriones con tan magnífica predisposición, exquisita elegancia e indesmayable colaboración nos hace sentir que estamos frente al mejor de los augurios.Si aunamos el factor humano al estructural, con espacios testigos de historia, relatos, acontecimientos, vivencias, no podemos más que ratificarnos en nuestras sensaciones. Y para quienes aún no conozcan las instalaciones, unas brevísimas pinceladas extraídas de la web del CAAC1. “El CAAC se encuentra en el Monasterio de la Cartuja de Santa María de las Cuevas de Sevilla, sobre su fértil orilla derecha del río Guadalquivir y frente a la ciudad (en su salida hacia Itálica y el Aljarafe).

Lugar donde, gracias a las riquezas de sus barros y arcillas, se instalaron numerosos hornos alfareros almohades. Según se deduce en la actualidad, donde en 1248 apareció la imagen de la Virgen, denominada por ello la Virgen de las Cuevas. El último eslabón de la funcionalidad museística del Monasterio llegó en 1997, cuando se convirtió en sede del Centro Andaluz de Arte Contemporáneo.”

congreso protecturi_foto

Desde que fui nombrado presidente de PROTECTURI en la asamblea del tercer congreso, celebrado en Ávila, y en estrecha colaboración con los miembros de la junta directiva, no hemos hecho más que cimentar nuestra ilusión, entrega y rumbo, siguiendo la estela de los inicios como asociación en 2009. No es baladí recordar, en los momentos actuales, que en PROTECTURI velamos diariamente por mantener el espíritu con el que nació. Encarnado en el entusiasmo, la ilusión, la suma y la entrega de grandes profesionales, que desde el corazón trabajan por y para la prevención, la protección y la salvaguarda del patrimonio histórico. De ello da fe el articulado de nuestros estatutos. Permitidme que me refiera al primer apunte del apartado de nuestros fines: “promover de manera constante, en insistir en potenciar el binomio integrado por la cultura (protección) en la cultura, como sistemas y modelos de protección en entornos del patrimonio histórico, y la cultura de la seguridad (protección), como enfoque estratégico de protección y salvaguarda en ese mismo ámbito”.

El lema escogido para el IV Congreso, “Retos y Horizontes para el Patrimonio Histórico”, es un buen marco conceptual para debatir con honestidad, sensatez y ecuanimidad hacia dónde se encamina la protección de nuestro patrimonio. Se verá potenciado, sin lugar a dudas, por un entorno de profesionales que entienden el patrimonio histórico como recurso universal de cualquier sociedad civilizada.

Nuestro patrimonio histórico es uno de los pilares culturales de mayor calado de nuestro país. Según la última estadística del Ministerio de Cultura, a lo largo de 2012 se registraron 60 millones de visitas a nuestros museos. Esta cifra, junto al incalculable valor de las obras de arte que acogen las diferentes instituciones museísticas de nuestro país, son, al tiempo, motivación y reto para quienes trabajamos en el sector. En el caso concreto de PROTECTURI es un fuerte aliciente para continuar nuestra labor de ayuda y denuncia de aquello que vaya en contra de la conservación, la protección y la seguridad del legado cultural e histórico. Tenemos que seguir trabajando para que se fomente cada vez más el conocimiento profundo de los riesgos y en el desarrollo de estrategias, medidas y sistemas que favorezcan la protección.

Desde aquí hago una llamada a todas las instituciones, asociaciones, entidades, colectivos que trabajan para y en favor del patrimonio histórico. Que piensen en los factores de desprotección y falta de seguridad que pueden dañar los activos. Estamos de acuerdo en que no deberían suceder incidentes lamentables, cuando no catastróficos, para tomar decisiones. El patrimonio histórico necesita una nueva mirada para entender toda su complejidad, y así alcanzar los sistemas y adoptar las medidas para cuidarlo y protegerlo adecuadamente. Suele acontecer, como agravante, que el exiguo presupuesto muchas veces lleva camufladas otras partidas para actividades que no son las estrictamente de protección (ya nos entendemos todos).

Os hago partícipes de una reflexión. ¿No será mejor defender que nuestros activos cuenten con las medidas apropiadas para su protección, en vez de mirar hacia otro lado,o encogerse de hombros alegando la falta de presupuesto? Ante tal panorama, me pregunto: si percibimos que no llegamos a un mínimo en seguridad patrimonial, ¿sería conveniente plantear cerrar nuestro centro, o algunas zonas críticas, hasta que se alcancen unos mínimos exigibles?

Hay que decir con rotundidad que PROTECTURI, y todos sus integrantes, entendemos los momentos que estamos viviendo. Justamente por ello, somos aún más conscientes de que las palabras seguridad-mantenimiento no referencian un gasto, sino un coste necesario, una inversión.

Hace dos años, en Israel, mientras participaba en un curso superior de dirección de seguridad, refrendé que seguridad, lejos de ser obsesión, es mentalidad, es actitud enfocada en el bien de aquello que hay que proteger.

Como profesionales, con la actitud y la mentalidad adecuada, debemos potenciar una manera de actuar que entienda la protección en función de los entornos, no como una sistemática generalista y lowcost. Nosotros seremos cómplices si no hacemos nada por enderezar el rumbo de la protección del patrimonio histórico. Por ello, desde PROTECTURI seguiremos impulsando, con una trazabilidad clara, la cultura de la protección y la seguridad en la que creemos. Continuaremos trabajando sin descanso, con la ilusión, para lograr nuestros retos y alcanzar los horizontes que se dibujan en el siglo XXI.

Nuestra piedra angular es y será la voluntad de colaborar y llegar a ser útil a todos los organismos e instituciones encargados de la custodia, la protección y la salvaguarda del patrimonio histórico. Denunciando ante las autoridades competentes las situaciones de riesgo, de expolio, de robo, de fraude, de pérdida o de sustracción de las obras de arte.

Nuestro reto como asociación es ganar la confianza de todos los agentes involucrados. Generar una red de cooperación necesaria para hacer realidad nuestros fines y objetivos estatutarios. Cuando se tienen claros e integrados principios y fines, no ha de haber reto inviable. Nuestro horizonte, esa línea que aparentemente separa el cielo y la tierra, no es más que un incentivo para continuar avanzando. Como muy bien decía John Henry Newman: “Señor, no te pido ver el horizonte lejano, un paso por día es suficiente para mí”. A medida que pasa el tiempo lo tenemos más claro.

Estamos a punto de comenzar un nuevo congreso apasionante, transparente y colaborativo, en el que profesionales de diferentes ámbitos y responsabilidades nos ayudarán a vislumbrar cuáles son las mejores rutas para alcanzar nuestros retos y horizontes.

Y por último, avanzaros que PROTECTURI presentará en este cuarto congreso una propuesta en la que hemos depositados lo mejor de todos nosotros, que nos ha unido aún más, y nos va ayudar a reforzar nuestros valores y fomentar un futuro común y esperanzador. Esta propuesta, que hemos denominado Sistema de Gestión para la Protección del Patrimonio Histórico, nos fortalecerá como colectivo multidisciplinar en las instituciones, los centros y equipamientos responsables de la prevención, protección y salvaguarda del patrimonio histórico.Me despido, dando las gracias a todos los que haréis y habéis hecho realidad este congreso. Ahora sólo toca disfrutarlo, vivirlo, compartirlo. PROTECTURI seguirá con la labor encomendada en bien de la protección del patrimonio histórico.

Destacaré la importancia del trabajo colaborativo, la funcionalidad transversal, la estructura en red y la formación en múltiples formatos. He dejado para lo último el hilo conductor de todas nuestras acciones: la transparencia. Sólo desde la transparencia podremos alcanzar el discernimiento necesario para enfrentarnos con éxito a nuestros futuros retos y horizontes. Por favor, disfrutad del congreso, como yo lo disfrutaré con todos ustedes.

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