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Revista de Prensa: Artículos

martes, 13 de mayo de 2014

Las Etapas de la Vida de un Líder

Chema Maroto
Leadership Performance & Executive Coach. Especialista en Gestión de Personas, Equipos multiculturales y multidisciplinares


Un líder nace, crece, se reproduce y…se entrega de lleno a la organización. Todo líder atraviesa esas etapas en un proceso de continuos cambios físicos, psicológicos e intelectuales.

etapas evolución líder

Hoy te quiero hablar sobre la evolución persistente e irrevocable que un líder presenta a lo largo de su carrera profesional.

Un líder nace o se hace, es la eterna pregunta que seguro que alguna vez te has formulado y nunca te has animado a responder con rotundidad. Pues bien, la respuesta a la pregunta es demasiado extensa y ocuparía otro artículo como este, por ahora nos vamos a centrar en que más allá de que si nace o se hace, un líder pasa a lo largo de su vida profesional por varias etapas muy señaladas, que sin duda son la prueba de por un lado vocación y por otra de madurez, de ir pasando por cada una de ellas con éxito y dando paso de forma natural la una a la otra.

El líder nace

En esta primera etapa el futuro líder ya destaca de forma natural en lo que hace, es la persona que dentro de nuestro equipo de trabajo se maneja con soltura y tiene cierto dominio sobre algunas área de conocimiento o actitud, quiero decir, es una persona que por actitud, domina bien las situaciones, se relaciona bien, cae bien a la gente, o por el lado del conocimiento, maneja con soltura las herramientas o suele realizar los trabajos con cierta soltura, eficacia y también con elegancia.

En esta primera fase, el futuro líder ya es una persona que se hace destacar dentro del equipo.

El líder crece

Dentro de su desarrollo, el futuro líder de forma natural, llevado por un lado por su propia ambición o ilusión, y por otro por el bien hacer ante sus compañeros de equipo, el futuro líder se eleva de nivel y empieza a colaborar con el grupo y disfruta compartiendo sus conocimientos y habilidades con los demás ayudándolos así con el desempeño de sus tareas, fomentando que el trabajo en equipo se vea reforzado con su actitud y conocimiento.

En esta segunda fase, el futuro líder ya está buscando el reconocimiento no sólo de sus iguales, sino que ya echa de menos las exposiciones en público donde pueda decir al mundo que él es un contribuidor principal y que el equipo donde él está lo puede ganar todo.

El líder se reproduce

Llevado por casi aclamación popular y por méritos propios, el futuro líder ya es una persona con responsabilidad en el equipo de trabajo y posiblemente con responsabilidades mayores en otras áreas o grupos de persona. En este punto el líder empieza a sentir el peso de sus decisiones ya que, por un lado el número de seguidores ha aumentado y por otro, su dependencia con la dirección es mayor, ya que ahora forma parte del grupo de decisiones y ayuda en la gestión de personas con la resolución de conflictos y tomas de decisiones a la línea de gerencia.

El futuro líder es en esta fase, cuando necesita para evolucionar al siguiente nivel y ya definitivo dentro de la organización, hacer fluir su conocimiento y su liderazgo para generar más personas dentro de su equipo y su círculo de influencia como él. Es decir, es el momento de generar resonancia y empezar a influenciar y delegar en los demás para trasmitir su esencia de liderazgo y provocar que se genere una cultura de éxito alrededor de sus valores y principios, como los que le han llevado a él a estar en la situación en la que está ahora.

En esta última fase, el ya casi líder, es una persona altamente reconocida en la organización no sólo por sus resultados sino también por su actitud y su forma de liderar.

El líder se entrega de lleno a la organización y se confirma como “El líder”

La última etapa, “la llegada del líder”. He querido dejar la confirmación del trono del líder para esta última fase, ya que hasta ahora es posible que la persona en cuestión haya sido considerada como un gestor, un administrador o un jefe con éxito y con buenas formas en la manera de relacionarse. Pero, nuestro futuro líder ha conseguido evolucionar a este último rango, hasta esta última fase, es sin duda porque a partir de ahora es un activo importantísimo y muy valioso para la organización, donde además de haber inculcado su cultura de liderazgo dentro dentro de la empresa, ahora es una persona decisiva en la toma de decisiones estratégicas y corporativas. Esto ha sido así porque la empresa ha confirmado al futuro líder, dando la continuidad y confianza a su carrera para continuar con el desarrollo.

En esta última fase, el ya líder es una persona de referencia para toda la organización, para el sector y también para el resto de empresas que quieran adoptar culturas de liderazgo como las que él ha sido capaz de inculcar en su organización.

Ahora el líder ya es libre, tiene a sus seguidores y la confianza en si mismo suficiente para continuar en la misma empresa, retirarse o afrontar nuevos retos en compañías o sectores diferentes.

Estoy seguro que en esta parte, mientras lees estás pensando en alguien que cumple con lo que te estoy contando. No es magia amigo, es la fuerza del liderazgo en esencia natural.

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