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Seguridad Industrial y Prevención de Riesgos Laborales.

 

Revista de Prensa: Artículos

jueves, 24 de julio de 2014

“Best Practices” en prevención de riesgos laborales

Encarnación Tato
Directora del Servicio Médico y Prevención de Riesgos Laborales, Grupo Accenture


Los conceptos de prevención de riesgos, salud ocupacional, seguridad, riesgo, etc. que habitualmente empleamos están actualmente redefiniéndose tanto en las administraciones públicas como en las grandes compañías y asociándose a otros términos como productividad, competitividad, “engagement” o retención del talento.

Ocuparse de la seguridad y de la salud no debe percibirse como una carga impuesta por la legislación, ya que genera beneficios significativos: reducción del absentismo e índices de rotación de los trabajadores, mayor prestigio y mejora en la reputación en materia de responsabilidad social corporativa entre los proveedores, clientes y partnes, aumento de la productividad, etc. Por el contrario, el coste de una gestión deficiente y la falta de liderazgo pueden provocar daños económicos y en la reputación, además de contribuir a un menor rendimiento en el aspecto operativo y financiero.

La evolución del concepto de Prevención ligado a Salud Ocupacional ha pasado de poner el acento casi exclusivamente en el trabajo físico, a incluir factores psicosociales y prácticas personales de salud, en entornos de trabajo que favorezcan la promoción de la salud y actividades de salud preventivas. La finalidad es, además de prevenir los accidentes laborales y enfermedades profesionales, mejorar la salud general de las personas. Por otra parte y considerando que el estado de bienestar debe alcanzar a todos los componentes de la sociedad, corresponde a las empresas fomentar lugares de trabajo adecuados a los trabajadores de más edad o los que padecen discapacidades y enfermedades crónicas.

Por otra parte, la globalización, los equipos multiculturales o la integración de profesionales con discapacidad, favorece una visión cada vez más amplia de las competencias de los equipos de Prevención de Riesgos Laborales, ejerciendo su influencia en áreas diversas y formando parte esencial de la estrategia de la responsabilidad empresarial. Un programa de bienestar para mejorar la salud y el entorno de trabajo es nuestra competencia, pero también un llevar a cabo un Plan de Movilidad, colaborar en las directrices de la Política de Conciliación o liderar un programa de Remote Working.

La capacidad de participación, colaboración o liderazgo en iniciativas empresariales son ya requisitos fundamentales para que el área de Prevención de Riesgos Laborales adquiera el protagonismo que le corresponde. Conocer y ofrecer orientaciones estratégicas para la gestión de la seguridad y la salud en las organizaciones es actualmente el “skill” que se demanda a los equipos de Prevención de Riesgos Laborales.

Esta situación, idónea para el desarrollo y “puesta en valor” de las áreas técnicas y sanitaria de prevención de riesgos laborales, conlleva un esfuerzo extra de los profesionales, no debiendo quedarse en lo que las diferentes normativas exigen sino en desarrollar ideas, proyectos, estrategias o actitudes que, con un enfoque preventivo y operativo puedan intervenir de forma decisiva en los nuevos modelos de gestión empresarial.

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