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Seguridad Pública y Protección Civil.

 

Revista de Prensa: Artículos

martes, 15 de marzo de 2016

La estructura y organización de los grupos terroristas bajo la óptica del aprendizaje organizacional

Juan Pablo Somiedo
Analista estadístico. Profesor metodología análisis Ciclo Superior Análisis Inteligencia UAM


 Artículo cedido por:


Resumen:

Dentro del campo de los TTTP (Terrorist Tactics, Techniques and Procedures) este estudio se centra en el análisis del aprendizaje de las organizaciones terroristas bajo la óptica de un ciclo en cuatro fases. De igual forma se examina, con la ayuda de diferentes análisis estadísticos, la eficacia de la kingpin strategy a la hora de minar y dislocar organizaciones terroristas y romper su ciclo de aprendizaje.

Nuestro enemigo es proactivo, innovador y bien conectado en red, flexible, paciente, joven, conocedor de la tecnología, aprende y se adapta basándose continuamente en operaciones tanto exitosas como fallidas alrededor del mundo

INTRODUCCIÓN

Tradicionalmente se ha considerado el terrorismo como una forma de conflicto asimétrico, sin embargo, la aparición de Daesh en escena nos ha obligado a cambiar este punto de vista o, al menos, reconsiderarlo. En efecto, mientras en los países europeos se lucha en un conflicto de carácter asimétrico, en otros países del mundo como Siria e Irak se libra un conflicto simétrico con frentes claramente definidos1. Este hecho no es en absoluto baladí y demuestra hasta qué punto las organizaciones terroristas son organizaciones que aprenden. En efecto, a nivel estratégico, resulta complicado para los países europeos mantener el apoyo al conflicto fuera de sus fronteras y, al mismo tiempo, salvaguardar la seguridad de sus ciudadanos en sus propios países. Una guerra en dos frentes y con formas diferentes es más difícil de manejar porque se debe optimizar el uso de recursos materiales y humanos. Y resulta más complicado aún hacerlo en una época de crisis con continuos recortes que ha obligado a algunos países europeos a establecer prioridades. Eso por no hablar de los temores políticos con la opinión pública cuando hay bajas o pérdida de vidas humanas. Los terroristas son conscientes de ello y han aprovechado la oportunidad brindada por las circunstancias. Por poner un ejemplo, sólo en España y durante este año 2015 se han detenido e interrogado a 46 presuntos yihadistas en 13 operaciones diferentes mientras que, simultáneamente, la Legión española al mando del Coronel Julio Salom adiestraba en Irak a la Brigada 92 del ejército iraquí para prepararla en su lucha contra Daesh. Este contingente ha sido relevado por otro de 120 paracaidistas de la BRIPAC al mando del coronel Francisco Javier Romero para continuar con la misión de adiestramiento.

En el entorno actual, la amenaza del terrorismo incluyendo en dicha amenaza los ataques de alto impacto y los ataques no convencionales, es constante. Muy pocos países se libran de esta amenaza y no resulta fácil establecer probabilidades de ataque para calibrar las posibles contramedidas y optimizar los recursos tanto humanos como materiales. En algunas ocasiones, la inteligencia básica se vuelve, si cabe, más importante ante la imposibilidad de obtener inteligencia actualizada en tiempo y forma oportunos. Los TTTP (Terrorist Tactics, Techniques and Procedures) se han ganado sobradamente un puesto dentro del campo de la inteligencia básica2 de los diversos organismos de seguridad y defensa. Dentro de este campo, uno de los enfoques posibles es examinar el aprendizaje organizacional terrorista para comprender indicadores que puedan servir a efectos de seguir la evolución de determinado grupo terrorista y de establecer contramedidas cuando las circunstancias así lo exijan.

De la misma forma que en el mundo natural la adaptación al entorno resulta ser la clave en muchos procesos evolutivos, un grupo terrorista depende de ésta no solo para su eficacia y eficiencia, sino también para su misma supervivencia. Esta adaptación requiere, a su vez, de un aprendizaje. Pero si bien el cambio en la forma en que un determinado grupo terrorista lleva a cabo sus actividades es, con frecuencia, consecuencia de ese aprendizaje, no necesariamente todos los cambios indican un aprendizaje organizacional, es decir, los cambios no son necesariamente intencionales sino que pueden darse por otras razones. Por ejemplo, un cambio puede producirse en una determinada área como consecuencia del cambio en otra. No estamos, por tanto, ante una implicación en ambos sentidos.

Un grupo terrorista orientado al aprendizaje puede encontrar soluciones a muchos problemas, modificar tácticas y comportamientos e incluso adelantar su estrategia. Este aprendizaje abarca desde los esfuerzos por mejorar continuamente en actividades que ya realiza a cambios disruptivos como la adopción de nuevas armas o enfoques tácticos. Una mayor capacidad de aprendizaje implica una mayor amenaza para los cuerpos y fuerzas de seguridad y más resistencia ante las presiones de la policía y los servicios de inteligencia. De ahí la importancia que tiene, para los servicios de inteligencia, comprender el proceso por el cual los grupos terroristas aprenden.

En una organización terrorista el aprendizaje de nuevas habilidades y conocimientos es más que la simple suma de lo que cada individuo pueda aportar por separado. Una organización terrorista es un sistema que relaciona las capacidades de los miembros individuales para lograr objetivos y, al mismo tiempo, reduce su dependencia de una sola persona. En una organización terrorista basada en el aprendizaje todos los individuos son necesarios pero ninguno es imprescindible. Este es el objetivo de muchas organizaciones terroristas, esto es, no depender excesivamente de individuos particulares sino que la maquinaria de la organización esté perfectamente engrasada y funcione independientemente de las aportaciones individuales.

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