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Seguridad Colectiva y Defensa Nacional.

 

Revista de Prensa: Artículos

lunes, 20 de mayo de 2019

Retirada. Las Fuerzas Armadas no son una ONG con pistolas

Rafael Dávila Álvarez
General de División (R.)


 

¿Recuerdan la frase? Yo muy bien. La pronunció el coronel José María Grande Urquijo en el contexto de una magistral conferencia pronunciada en una universidad española. Su título: Cultura y conciencia de Defensa.

Antes de pronunciar su conferencia me la remitió para que le diese mi opinión. Le pedí quedarme con ella y hacer uso de sus ideas. Magnífica. Con valentía y saber abría por primera vez un debate tan necesario como oculto. Debate que sigue siendo necesario y más oculto si cabe: la guerra y los ejércitos.

La conferencia causó sorpresa, reflexión, y a mi querido coronel serios disgustos. Por primera vez un coronel ponía encima de la mesa temas candentes que nadie, incluidos militares, nos atrevíamos a comentar en público. Llevábamos ya muchos años de las llamadas misiones humanitarias de las Fuerzas Armadas. Habían muerto muchos soldados; incluso la Legión tuvo que redimir su existencia y nombre, su Credo, vertiendo la sangre de sus hombres.

Nadie quería hablar de guerra. El coronel habló alto y con rigor intelectual de Cultura de Defensa, Conciencia de Defensa, los conflictos militares, Identidad nacional, Seguridad Nacional, Defensa Nacional, Seguridad Colectiva, responsabilidad de los medios de Comunicación, Cultura y Universidades… de muchas cosas, pero habló de la guerra.

La guerra no se esconde entre conceptos abstractos ni frivolidades de incapaces gobernantes. Tampoco en cuatro párrafos mal leídos -y peor entendidos- de los genios del arte de la guerra (algún ministro de Defensa se cree el Magno). La guerra cada día más compleja y más cercana.

La conferencia se dio en un momento delicado; ya habíamos protagonizado la retirada de Irak. Momento, aquel 2004, que sigue mandando en la política española, también en la militar, mientras miramos hacia el lugar y el personaje equivocado.


La fragata Méndez-Núñez

El coronel se atrevió a decir: <>. Aquella frase puso en el disparadero muchos conceptos y errores cometidos. El mayor de todos: la retirada de Irak. Lo hemos explicado en mil artículos. No culpamos de la retirada en sí, discutible, pero atribución del presidente del Gobierno, allá él, sino a la frivolidad e imprudencia de hacerlo sin asesoramiento(o haciendo lo contrario a lo asesorado), sin consulta, con grave irresponsabilidad al difundirlo, con grave riesgo para las tropas que se retiraban, con aún mayor riesgo de las tropas aliadas que deberían ocupar el puesto abandonado, con vergonzoso renuncia a estar al lado de tus amigos y aliados, algo que entre soldados no se olvida.

Dejaron de fiarse de nosotros. En un momento perdimos el prestigio de muchos años. Costó recuperarlo. El peor ministro de Defensa de la Democracia se ganó una medalla que nunca se atrevió a lucir y el presidente del Gobierno sumió a España en la desconfianza más absoluta. A sus Fuerzas Armadas les ha costado sangre, sudor y lágrimas recuperarse.

Ahora asistimos a un escenario parecido y de consecuencias imprevisibles; de todo tipo: políticas, militares, económicas, sociales… Pronto lo veremos y notaremos.

El todavía no presidente del Gobierno ha ordenado que la fragata española “Méndez Núñez” se retire del Grupo de Combate del que formaba parte escoltando al portaviones norteamericano Abraham Lincoln. La escolta respondía a un acuerdo bilateral entre las dos naciones que en definitiva es un compromiso de mutua Defensa y Seguridad, también de confianza y amistad, que se traduce en la práctica en grandes ventajas de todo tipo, especialmente económicas, las que ahora vamos a perder, y será en las zonas más necesitadas de España.

¿Quién se fía de nosotros?

Seguramente estamos dentro de los márgenes de confianza de Venezuela e Irán.

Retirada. Es la primera medida, de gravedad, adoptada por el Señor Sánchez antes incluso de tomar posesión como presidente del Gobierno del Reino de España.

Retirada. Nos vienen a la memoria  sus palabras: <>.

Como Chesperito, fue sin querer queriendo.

Retirada. Sí, señor presidente en funciones, las Fuerzas Armadas no son una ONG con pistolas ni sobra el Ministerio de Defensa, aunque ya dijo usted, sin querer queriendo, que el Ministerio de Defensa es una de sus últimas preocupaciones. Pues amárrese los machos, porque la que se nos viene encima tendrá usted que explicarla.

Entre los soldados conocemos muy bien a los de Mili KK, pero ahí seguiremos dando la vida y la hacienda por nuestra Nación, a pesar de tantos desencuentros desde el lado amigo.

Puede que orgullosos de la decisión se sientan Irán y Venezuela, y esto haya sido una cesión, no será la última, a su aliado, al amigo que creen tener dentro.

Termino con un párrafo de la conferencia aludida al inicio. Recordaba el Coronel Grande el Sitio de Castellnuovo cuando los soldados españoles conminados a rendirse por Barbarroja, permitiéndoles una retirada honrosa, con las banderas, con honor, el Maestre Sarmiento contesta:

<>.

Porque para un soldado español no hay retirada honrosa.

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Fuente: Blog: General Dávila
Fecha: 15/05/19

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