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Seguridad Colectiva y Defensa Nacional.

 

Revista de Prensa: Artículos

martes, 20 de mayo de 2008

Articulo Luisa Castro. www.elmundo.es. 30/04/08

Luisa Castro


Su nombre real era Agustina Raimunda María Saragossa Domenech, pero se la conoció enseguida como Agustina de Aragón o como 'La Artillera'. Goya la representa en uno de sus sugerentes grabados como una joven delicada y femenina aunque sólo vemos de ella la silueta, abrazada a un cañón y dispuesta a prenderle fuego para disparar, mientras se encarama a un montón de artilleros muertos.

Había nacido la que iba a ser futura heroína, en la parroquia de Santa María del Mar, en Barcelona. Sus padres eran leridanos y ella, muy joven, se casa con un hombre del partido judicial de Figueres, exactamente de una de las zonas más exuberantes de Girona, en La Selva. Este hombre era cabo segundo del primer regimiento del Real Cuerpo de Artillería, y participa en el asedio de los franceses a Barcelona. En algún momento es trasladado a Zaragoza, y como era común entonces en el cuerpo de artilleros, le sigue su familia, su mujer y su hijo de cuatro años.

Durante el asedio a Zaragoza, tras haber caído muertos todos los defensores de la puerta del Portillo, una de las cuatro entradas que los franceses estaban bombardeando sin piedad, Agustina, que estaba en un grupo de mujeres que atendían a los heridos, se encarama entre los muertos, toma un prendefuego de las manos de un artillero moribundo y dispara un cañón sobre las tropas francesas, obligándolas a retirarse temiendo una emboscada. Este retiro le permite a los españoles reponerse y reorganizar su defensa.

El mito, lo que Palafox cuenta de ella, es que bombardeó a los franceses para vengar la muerte de su amante, caído a sus pies, pero lo cierto es que Agustina estaba casada ya entonces y su marido en ese momento defendía otras posiciones, es decir, no estaba con ella.

Como Agustina Saragossa muchas otras mujeres participaron valerosamente en la lucha cuerpo a cuerpo con los franceses, pero fue ella la que se erigió en mito desde el primer momento de su acción. Por su gesto valeroso el rey Fernando VII le concedió una pensión de 100 reales de vellón, que en otros documentos al final de su vida vemos que eran 500. Intervino en otros episodios de los Sitios de Zaragoza, participando en la lucha por el convento de Jerusalem y también en el sitio de Teruel. Su azarosa vida la llevó al sitio de Tortosa donde fue hecha prisionera, huyendo más tarde, tras haber contraído la peste, una enfermedad que sería la causante de la muerte de su hijo.

Cuando se reúne con su marido, éste pide el retiro a causa de su mala salud y se le concede en Segovia, cuna de artilleros, pero deja pronto viuda a Agustina. Con un segundo hijo y con 37 años se traslada a Valencia y allí contrae segundas nupcias con el médico Juan Cobos, del que tiene una hija llamada Carlota. Toda la familia se traslada a Sevilla donde su hijo estudia Medicina y ejerce durante muchos años. La hija, Carlota, se casa con un militar que les lleva a instalarse en Ceuta, donde Agustina vive con su hija hasta el día de su muerte, a los 71 años de edad. Sus restos, después de muchos años, descansan en la iglesia de Nuestra Señora del Portillo, junto a otras heroínas de la Guerra de la Independencia.

Bibliografía:  La Artillera [Ángeles de Irisarri]

Especial: Segundo Centenario de la Guerra de la Independencia Española. 1808-1814

Suplemento Temático: Mujer y Seguridad

Fuente: www.elmundo.es
Fecha: 30/04/08

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