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Artículos Profesionales

Seguridad Corporativa y Protección del Patrimonio.

Articulo Pedro Montoliú . www.madridiario.es. 18/02/05

Pedro Montoliú


Cuando en octubre de 1950 terminó de ser construido el edificio España en la plaza del mismo nombre, el régimen franquista presumió de que Madrid contaba ya con el edificio más alto de los construidos en hormigón de toda Europa, con 100 metros de altura, 32 ascensores y 26 plantas, más dos subterráneas. No importaba que se hubiera destruido el perfil de la llamada "fachada imperial" que en el Plan General de 1941 se consideraba una vista esencial de la ciudad con la catedral de La Almudena, el Palacio Real y la Casa del Partido que se iba a levantar sobre las ruinas del cuartel de la Montaña y que iba a permitir a Falange reunir hasta una división de 18.000 jóvenes vestidos con la camisa azul en su inmenso patio. La realidad es que la economía primó sobre los ideales políticos y la Casa del Partido se quedó en los planos mientras los hermanos Otamendi, con la Compañía Inmobiliaria Metropolitana, levantaban primero el edificio España para luego, entre 1954 y 1957, volver a romper el record con la Torre de Madrid, con 130 metros de altura y 32 pisos, lo que convirtió a este inmueble en el más alto de la ciudad, hasta que en 1982 se terminó de levantar Torrespaña, conocido desde el primer momento como 'el Pirulí', con sus 220 metros de altura. Ese mismo año se terminaba Torre Europa, con sus 113 metros de altura. Para entonces ya estaban construidos otros edificios de gran altura como la Torre de Valencia, la torre del Retiro, Torres Blancas, las Torres de Colón, el edificio del BBVA -de 125 metros y 36 plantas- o el edificio Windsor. Faltaban los 160 metros de Torre Picasso, al que Minoru Yamasaki, autor de las desaparecidas Torres Gemelas de Nueva York, dotó de 36 plantas que fueron terminadas en 1988, o las torres Kio, llamadas oficialmente Puerta de Europa, que no fueron terminadas definitivamente hasta 1996. Las dos torres inclinadas de 115 metros realizadas por John Burgee y Philp Jonhson, se convirtieron en la puerta de entrada al distrito finaciero. Sin embargo, los rascacielos de la capital no son equiparables a los de otras capitales como Nueva York o Sanghai, y eso no parecía lógico en una ciudad que se precia de estar entre las primeras de Europa. La solución vino de la mano de la operación Ciudad Deportiva del Real Madrid. La marcha del club de la prolongación del paseo de la Castellana permitía abordar un ambicioso proyecto arquitectónico: levantar en el solar resultante cuatro torres de entre 220 y 250 metros de altura, que serán propiedad de la Mutua Madrileña, Repsol YPF, la inmobiliaria Espacio y Vallehermoso. El ansia humana por demostrar su poder siempre se ha puesto de manifiesto en la altura de sus construcciones. Desde la torre de Babel hasta las Torres Petrona, siempre ha habido una competencia por subir más alto. El problema es que este cecimiento no ha ido siempre paralelo a la toma de medidas de seguridad. Al igual que el ataque a las Torres Gemelas el 11-S ya había sido adelantado por películas, pinturas y comics, los incendios en rascacielos contaban con su película 'El coloso en llamas'. El sábado por la noche, Madrid vivió en la calle su particular pase de la versión madrileña, aunque afortunadamente sin rescate de afectados ni, milagrosamente, la pérdida de una sola vida. Pero tras el espectáculo y la pena para cuantos amamos esta ciudad y sus hitos -y el edificio Winsdor lo era-, viene analizar las causas para que esto no vuelva a pasar. Ahora sabemos que el edificio estaba dentro de la ley -aprobada por la Comunidad tan sólo hace dos años-, pero la ley es insuficiente, ya que se aplica a edificios de más de 100 metros y Windsor tenía 96,7 de altura de evacuación, aunque tuviera 106 de altura real; sabemos que, a pesar de no exigirlo la ley, los propietarios estaban haciendo obras para dotarlo de un sistema de detección y extinción de incendios; sabemos que ya estaba instalada la red de abastecimiento de agua, pero iban por la planta 12 en la colocación de los extintores automáticos, por lo que no habían llegado a la 21, donde se inició el fuego, y sabemos que tan sólo había dado tiempo a cambiar las planchas de protección de la fachada de las cinco primeras plantas, que fueron las que aguantaron. Nos felicitamos de que la estructura de hormigón, salvo que en los próximos días una quiebra provoque el desplome total del edificio, haya aguantado, lo que ha evitado una tragedia de considerables proporciones, pero no es suficiente. Hace unas semanas , el concejal de Seguridad, Pedro Calvo, me comentaba los esfuerzos inútiles de la Concejalía para llegar a un acuerdo con el colectivo de Bomberos para cambiarles el horario y lograr que hicieran turnos de ocho horas en vez de uno de 24, ya que con las contrapartidas conseguidas a lo largo de su historia, trabajan 72 días al año. Uno de los objetivos de Calvo era que los bomberos utilizaran su tiempo, además de para estar en servicios de salidas de urgencia, en tareas de prevención, tanto en colegios e institutos, enseñando a los jóvenes, como en la revisión de edificios para evitar encontrarse después con esos obstáculos insalvables con los que se enfrentan cuando tienen que actuar in extremis. Esa tarea de prevención podría ir unida a la revisión de las instalaciones no sólo de los grandes edificios sino de cuantos -y son muchísimos- exigen desde extintores en la escalera a planes de evacuación, y no los tienen. Aquel acuerdo no fue posible y el Ayuntamiento, como la Comunidad, carecen hoy en día de cientos de funcionarios encargados de esta tarea preventiva. En este sentido, el deseo de Esperanza Aguirre de que se acometa ahora un plan de emergencias para edificios de más de 10 plantas me parece estupendo, pero debería ir unido a lo que siempre se echa en falta: la inspección que aconseje primero y sanciones después a los que incumplan tantas normativas como se hacen. Sólo así podremos seguir construyendo hasta el cielo.


Suplemento Temático: Centros Comerciales

Fuente: www.madridiario.es
Fecha: 18/02/05

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