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Artículos Profesionales


Seguridad Industrial y Prevención de Riesgos Laborales.

Articulo Justo Adámez. SEGURITECNIA. Diciembre de 2000

Justo Adámez
ASHES Fire Consulting S.A.


Los grandes edificios, o con más detalle, aquellos cuya altura de evacuación es superior a los 50 metros, unas 15 plantas aproximadamente, presentan una serie de problemas graves desde el unto de vista de seguridad de sus ocupantes, debido por una parte a la dificultad de evacuación y por otra al ataque exterior por parte de los bomberos, por lo que en principio es imprescindible ser escrupulosos en la adopción de medidas de prevención y protección contra un incendio.


El presente artículo expone la perspectiva de protección de este tipo de edificios desde la panorámica de la ingeniería especializada en seguridad contra incendios, con un planteamiento alternativo al comúnmente seguido para este tipo de instalaciones.


La legislación más actualizada en España que atiende a este tipo de edificios, es el Reglamento de Prevención de Incendios de la Comunidad de Madrid, Decreto 341/1999 de 23 de diciembre.


Los mayores problemas que plantean este tipo de edificios en altura son: el ataque exterior por los cuerpos de bomberos, la evacuación de los ocupantes y los contenidos. Sobre estos tres aspectos el diseñador debe trabajar con especial esmero dado que en ocasiones el edificio se construye o está construido sobre áreas urbanas consolidadas y es imposible cumplir tales condiciones, por lo que será necesario por esa parte mejorar las condiciones de protección interior y plantear alternativas que permitan a la autoridad municipal o provincial dar su aprobación.


La construcción de edificios de gran altura afecta prácticamente a todos los usos, viviendas, oficinas, hospitales, hoteles, etc. Basándonos en el Reglamento antes mencionado y considerando el uso de edificios para oficinas, se establecen para el mismo las siguientes condiciones y equipamiento en protección contra incendios.


El ataque exterior


En cuanto al ataque exterior por parte de los cuerpos de bomberos y otros cuerpos de seguridad y emergencia, se han de dar al menos las siguientes condiciones:


El edificio debe disponer al menos de una fachada que permita el acceso y maniobrabilidad a los mismos.


Se deben dar al menos las siguientes condiciones en cada planta para la fachada accesible:

Altura del antepecho en el hueco del acceso respecto al nivel de planta a la que se accede: menor o igual a 1.2 metros.
Dimensiones mínimas de los huecos para el acceso por planta: Horizontal; 0.8 metros, Vertical; 1 metro, Distancia máxima vertical entre dos huecos consecutivos; 25 metros.

Los viales de acceso y las zonas de estacionamiento han de estar libres de mobiliario urbano que dificulte el acceso y deben permitir la llegada, estacionamiento y maniobrabilidad de los vehículos de emergencia. Condiciones mínimas:

Ancho y alto de las vías de acceso al edificio; 4.5 metros.
Radios en tramos curvos de corona circular en los viales de acceso; 5.3 y 1.2 metros. Ancho libre de 7.2 metros.
Los viales de acceso en fondo de saco deben tener una longitud mayor de 50m. Y permitir la maniobrabilidad de un vehículo de 10m de longitud.
Anchura libre en la zona de estacionamiento; la del edificio.
Distancia máxima al edificio; 10 metros. 30 metros hasta acceso principal del edificio.
Sobrecarga de uso: 200 Kg./m2.
Pendiente máxima; 10% salvo que se trate de vía pública.
Resistencia al punzamiento del suelo: 10t sobre 20 cm. de diámetro.
Tapas de registros mayores de 15X15 cm.


La evacuación


En cuanto a la Evacuación, otro gran reto en este tipo de edificios, a veces se plantea la conveniencia o no de tal medida, ante la falta de adiestramiento (no es lo habitual la realización de simulacros de evacuación, aún cuando es de obligado cumplimiento) y la experiencia aprendida de siniestros. Independientemente de las medidas adoptadas en el Plan de Autoprotección de edificio con la implantación de un modelo u otro de orden de evacuación, siempre habrán que conseguirse las condiciones más seguras establecidas en la normativa vigente para tal circunstancia, teniendo presente al menos los siguientes aspectos:


Cálculo de la ocupación dado el uso de cada área del edificio, partiendo del supuesto de que estén ocupados todos los recintos simultáneamente, salvo obviamente alternativa o nula.
Cálculo de las anchuras de pasillos y puertas en función de la ocupación.
Cálculo de la anchura de las escaleras en función de la ocupación y el nivel de planta.
Condiciones de las puertas situadas en las vías de evacuación.
Y finalmente hay que considerar la hipótesis de bloqueo, dado que en este tipo de edificios disponemos de más de 1 salida de emergencia. Considerando el caso más desfavorable, esto es, que la salida de mayor ancho se encuentra bloqueada, hay que considerar el consecuente incremento del 50% del grado de circulación.


Para facilitar la Evacuación hemos de dotar a estas vías de las mejores condiciones de iluminación, señalización y circulación. Es necesario recordar que a veces se olvida la importancia garantizar una circulación segura por estas vías, las cuales pueden verse afectadas por inundaciones de agua, humo, altas temperaturas, etc., circunstancias todas ellas que el proyectista ha de prever y solucionar.


Las instalaciones


Los sistemas de protección contra incendios, así como el resto de medidas de prevención se han de diseñar, instalar y mantener para que funcionen durante toda la vida del edificio, no sólo durante la entrega. Hay que prever la flexibilidad suficiente que permita a los sistemas adaptarse a los cambios que durante su periodo de vida útil sean previsibles para el edificio.


El doble de volumen y altura en este tipo de edificios, no debe significar el doble de protección, la proporción es otra ecuación distinta, debiendo contar para esa hipotética ecuación con unas constantes fundamentales: conocimiento, lógica y rendimiento. Lo que debe representar esa ecuación, no es más de lo mismo, sino utilizar soluciones creativas y conceptos que garanticen lo importante, los máximos niveles de protección y seguridad contra incendios.


Protección Pasiva


La estructura debe garantizar estabilidad ante el fuego de 180 minutos, EF-180. Sector de incendio en planta sobre rasante, inferior a 1000 m2 útiles. Los elementos delimitadores de cada sector deben ser Resistentes al Fuego, RF-180. Cada planta debe estar compartimentada en al menos 2 sectores independientes con salidas opuestas, con capacidad para albergar cada sector a los ocupantes de éste más los del sector de mayor ocupación de la planta. Deben disponer al menos de 2 escaleras que sean sector de incendio independiente con RF-180. Recorrido de evacuación máximo hasta salida de un sector de incendios: 15 metros. Los núcleos de comunicaciones verticales generales deben ser sector independiente con RF-180. Los patinillos de instalaciones deben ser sector independiente con RF-180. En vías de evacuación debe emplearse revestimientos de materiales con reacción al fuego M0. Para los suelos se admite también M1. Todos los recintos deben cumplir normas generales de señalización.


Protección Activa


Sistema de detección y alarma de incendios compuesto por detectores automáticos adecuados al uso y riesgo protegido en cada área con cobertura de todas las plantas y recintos. Pulsadores manuales de alarma y sistemas acústicos de aviso distribuidos por todo el edificio. BIE´S de 25mm que cubran la totalidad de la superficie de cada planta. Extinción automática por redes de rociadores en todo el edificio y otros sistemas de extinción por agentes gaseosos o alternativos en áreas de riesgo alto. Zonas técnicas que garanticen el abastecimiento de agua contra incendios con suficiente presión y caudal a todas las plantas del edificio. Columna Seca: En cada planta y hasta el último forjado pisable. Ubicadas en las cajas de escalera o vestíbulos de independencia de acceso a las mismas. Extintores portátiles de grado eficiencia 21A/113B en todas las plantas. Dos por vestíbulo de independencia de cada caja de escalera. La distancia máxima a recorrer en planta hasta alcanzar un extintor será de 15 m. Todos los recintos deben quedar cubiertos por esta instalación. Debe disponer de instalación de hidratantes de 100mm. 


Otros


Al menos dos ascensores de emergencia. Alumbrado de emergencia: Se debe disponer de esta instalación garantizando la visualización de la totalidad del peldañeado que exista. Deben disponer de Plan de Autoprotección.


El objetivo


La pregunta del millón es: ¿será suficiente?. Esta cuestión, tan fácil de responder a priori, requiere antes de ser respondida tener en cuenta una serie de consideraciones y estudiar lo que recomienda la lógica, las pautas de actuación de nuestro mercado de la construcción y otras normas o recomendaciones basadas en el análisis de siniestros y de riesgos.


La seguridad contra incendios es un objetivo compartido por muchos profesionales que tenemos el sentimiento de que nuestro trabajo debe ayudar a salvar vidas. El compromiso que adquirimos con la sociedad nos debe obligar a: Instituciones Públicas, cuerpos de bomberos, empresas de mantenimiento, fabricantes e ingenieros de protección contra incendios, a trabajar de la mano y con un mismo objetivo, como si de eslabones de una cadena se tratara. Hay que cumplir y hacer cumplir la normativa vigente, pero también debemos analizarla, interpretarla y adaptarla si fuera necesario a los nuevos retos que plantean algunas construcciones, para encontrar siempre la mejor solución, con la única recompensa de la satisfacción por el trabajo bien hecho.


La ingeniería de diseño


Los edificios e industrias deben diseñarse, construirse y mantenerse con la normativa existente. Los legisladores han plasmado en la normativa los requisitos mínimos que garantizan la seguridad de los ocupantes del edificio. Estos criterios son válidos para la mayoría de los edificios, se trate del uso que se trate, pero no debe ajustarse estrictamente el ingeniero proyectista a este mismo criterio de mínimos en edificios singulares, como en el caso que nos ocupa.


Las nuevas tendencias en ingeniería de protección contra incendios están orientadas a apoyarse en diseños basados en rendimientos, diseñados basados en la consecución de unas metas que supongan una mejora en la seguridad del edificio para las personas y los bienes, a la vez que den la opción de una reducción de costes de construcción y mantenimiento del edificio, adaptado su diseño particular. Este tipo de ingeniería está significando una cantidad importante de trabajo de ingeniería e investigación para llegar al desarrollo de herramientas informáticas de simulación, definición de hogares tipo y metodologías de aplicación que pueden ser utilizadas en el diseño de los edificios con las máximas garantías de seguridad.


Este tipo de ingeniería aunque novedosa dispone de historia. Se ha venido utilizando por ejemplo para el diseño de los sistemas de control y evacuación de humos, ante la inexistencia de una normativa comúnmente aceptada que establezca la metodología de diseño, instalación y verificación.


Son muchas las normas internacionales que incluyen una sección que permite métodos y materiales que proporcionan equivalentes niveles de seguridad y rendimientos. La Normativa Europea EN54 permite que cuando se den aplicaciones en las que sean necesarias desviaciones de la misma, se justifiquen y se adopten con la condición de que debe existir acuerdo entre las partes interesadas.


Desde hace unos 20 años, viene siendo utilizadas en algunas actividades por la NFPA y la SFPE-Society of Fire Protection Engineers (USA). A mediados de los 80 Japón y Reino Unido comenzaron a admitir estos diseños como parte del proceso de diseño del edificio. Desde mediados de los 90 se sumaron a esta tendencia Australia y Nueva Zelanda. USA se encuentra en la actualidad en proceso de investigación y regulación en la aplicación de este tipo de ingeniería de diseño basada en rendimientos. El resto de mundo sigue aún a la expectativa, pero parece ser una tendencia clara que puede consolidarse en los próximos 5 años.


Todo lo anterior viene inducido por el compromiso adicional que los ingenieros proyectistas de protección contra incendios debemos hacer valer protegiendo la vida de los ciudadanos en los edificios que diseñamos, además de velar por los bienes y evitar el cese de las actividades de nuestro cliente aportando un valor añadido a la partida presupuestaria que se destine a los sistemas de protección contra incendios. Sólo así el gasto al que muchos opinan que se ven obligados para cumplir la Ley en este sentido, puedan llegar a considerarlo bajo determinadas circunstancias, como una inversión y con ello incentivar el cuidado y mejora de este tipo de sistemas.


La protección


¿Cómo conseguir el mayor estándar de seguridad en este tipo de edificios? Primero con una eficaz política de prevención y luego, depende de a quien planteemos esta cuestión probablemente obtengamos puntos de vista y respuestas diferentes.


La figura del diseñador o ingeniero proyectista contra incendios adquiere una relevancia singular por la responsabilidad que entrañan los objetivos globales a conseguir. Ha de diseñar los sistemas y las instalaciones para minimizar la probabilidad de ignición, de difusión del fuego tanto dentro como hacia el exterior y reducir las consecuencias de un incendio (muertes, daños-pérdidas en la propiedad, pérdida de beneficios, daños ambientales, etc...)


Si hablamos con un fabricante de sistemas de rociadores, nos responderá que sin lugar a dudas con este tipo de sistemas de extinción se obtiene un efecto muy positivo en la seguridad de la vida por reducción del peligro para los ocupantes y los cuerpos de bomberos. Cierto, pero también tiene un gran impacto en la conservación de la propiedad.


Si hablamos con fabricantes de sistemas de detección y alarma de incendios. Son sus sistemas los que permiten dar una primera alarma muy temprana, lo que posibilita poder atajar el incendio en su fase más incipiente con el simple uso de extintores o BIES.


Si hablamos con fabricantes de extintores, son sus equipos los imprescindibles para la seguridad del edificio. Y obviamente están los sistemas de protección pasiva, compartimentación, evacuación de humos y calor, extinciones por agentes gaseosos en salas de riesgo alto, señalización, etc.


Lo cierto e innegable es que todos son necesarios para garantizar niveles aceptables de seguridad, pero lo más importante no es cuál es el sistema de quién más depende la seguridad contra incendios del edificio, lo importante es que los sistemas trabajen integrados y estén correctamente diseñados, seleccionados, instalados y mantenidos, y lo que resulta fundamental, que cada uno de estos aspectos se puede demostrar.


Cuanto más antiguo se va haciendo el edificio, mayor es su riesgo. La mitigación de este efecto tiene unas claras vías de actuación: maximizar las precauciones, eliminar riegos y vigilar el estado de eficiencia de los sistemas de protección contra incendios instalados. Estos son sistemas "pasivos", en el sentido que sólo funcionan bajo una condición de emergencia. Esta circunstancia debe marcar la atención al mantenimiento de los sistemas existentes, que aún (salvo excepciones que siempre las hay) dista mucho del mantenimiento que se hace al sistema de aire acondicionado, por ejemplo. Es típico que ante un fallo del mismo, la reparación se realice en pocas horas y aún así se considere que se tardó demasiado. Una avería en el sistema de protección contra incendios puede llegar a tardar varios meses en ser reparada.


Lo seguro para un edificio no es un gran presupuesto, ni el prestigio de las marcas de los sistemas instalados, ni el renombre de la empresa contratista, ni lo es el sobre-dimensionamiento de los sistemas e instalaciones. Lo más seguro para un edificio es un eficaz, creativo y lógico estudio de las necesidades que se refleje en su diseño y cálculo, un eficaz control durante la fase de instalación y recepción de las instalaciones, un minucioso control de las operaciones de mantenimiento y finalmente la adecuación paulatina y justificada de los sistemas a los cambios que vaya experimentando el edificio, la normativa o la tecnología.

Fuente: SEGURITECNIA
Fecha: Diciembre de 2000

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