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Artículos Profesionales


Seguridad Pública y Protección Civil.

Articulo Magdalena Villegas Barranco. la revista SEGURITECNIA. Marzo de 2001

Magdalena Villegas Barranco
Subdirectora Técnica del Laboratorio de Ensayos y Sistemas y equipos AFITI-LICOF


Introducción

Al hablar de "Equipos y Sistemas de Protección contra incendios", o bien, de equipos y sistemas de "Protección Activa" se hace referencia a todos aquellos "medios" destinados a apagar o controlar un incendio. Por tanto, todas estas medidas de protección activa están enfocadas a minimizar los efectos de un incendio mediante acciones encaminadas a su detección y extinción.

Entre las medidas de protección activa se encuentran:

Instalaciones de detección y alarma. Detectores de incendio.
Extintores portátiles.
Medios manuales de extinción por agua.
Otras instalaciones fijas de extinción (Bocas de incendio equipadas, Hidrantes.)
Sistemas de rociadores automáticos.

Este artículo describe brevemente la situación actual y futura de la normativa en materia de instalaciones y equipos de protección activa contra incendios.

Reglamentación: Evolución

El proceso de elaboración de una reglamentación a nivel nacional en España, relativa a instalaciones y equipos de protección activa contra incendios, comienza en 1980. En aquellos momentos se contaba con un "Reglamento de policía de espectáculos públicos", la "Ley y reglamento de incendios forestales", "Ordenanza general de seguridad e higiene en el trabajo" y algunas ordenanzas municipales.

En Abril de 1981 se aprueba por el Real Decreto 2959 la Norma Básica de la Edificación (NBE). Esta norma cubre las condiciones de protección contra incendios en los edificios, excluyendo edificios industriales. La NBE establecía en su artículo 20: "los edificios estarán dotados con las instalaciones de detección, alarma y extinción de incendios que se establecen a continuación. El diseño, la ejecución, la recepción y el mantenimiento de dichas instalaciones así como sus materiales, sus componentes y sus equipos cumplirán lo establecido en su reglamentación específica". En noviembre de 1993 se publica este reglamento, es el "Reglamento de Instalaciones de Protección Contra Incendios" (RIPCI).

Podemos decir, pues, que en 1980 comienza un proceso que culmina en 1993 con la aprobación del RIPCI (RD 1942/1993). Este reglamento recoge las prescripciones que deben cumplir los aparatos, equipos y sistemas de protección contra incendios, incluyendo las características, instalación y mantenimiento mínimo de estos elementos.

Como consecuencia de la evolución normativa y adecuación a nuevas exigencias, el RIPCI ha sido modificado mediante la publicación y entrada en vigor de 1988 de dos órdenes ministeriales que han introducido novedades en el aspecto normativo y de desarrollo.

Pero no podemos olvidar que paralelamente a este proceso se ha desarrollado la Directiva de los Productos de la Construcción 89/106/CEE (DPC). La DPC es muy compleja y no es el objeto de este artículo, pero hablaremos de ella brevemente desde el punto de la protección activa y pensando en ella como la reglamentación futura.

Reglamentación: Situación Actual

En la actualidad hablar de reglamentación en materia de protección activa es hablar de Reglamento de Instalaciones de Protección contra Incendios, (RIPCI).

El conjunto normativo se estructura en dos partes, la primera comprende el RIPCI y la segunda, dos apéndices relativos a las disposiciones técnicas. En el apéndice 1 se establecen las condiciones que deben cumplir los aparatos, equipos y sistemas de PCI, incluyendo sus características e instalación; y en apéndice 2, el mantenimiento de los mismos.

Como hemos mencionado, cinco años después de su aprobación, el RIPCI se ha visto modificado por la publicación de dos órdenes ministeriales:

Orden de 10 de marzo de 1998 por la que se modifica la Instrucción Técnica Complementaria MIE-AP5 del Reglamento de Aparatos a Presión sobre extintores de incendio. De forma directa, esta OM no introduce novedades normativas, si bien, y teniendo en cuenta su campo de aplicación (extintores portátiles de incendios), está estrechamente realcionada con el RIPCI. La principal novedad es la unificación de criterios entre ambos textos legales (ITC MIE AP5 y RICPCI), estableciendo que de las prescripciones que se contemplan en la ITC MIE-AP5 sobre extintores de incendios sean excluidas aquellas referentes al extintor que, como producto, están contempladas en el RIPCI.
Orden de 16 de abril de 1998 sobre normas de procedimiento y desarrollo del Real Decreto 194271993, de 5 de noviembre por el que se aprueba el Reglamento de Instalaciones de Protección contra Incendios. Las principales novedades que aporta esta OM son la actualización de normas de obligado cumplimiento y la exigencia de Marca de Conformidad a normas para los hidrantes.

Para acreditar el cumplimiento con la reglamentación vigente se hace uso de la Marca de Conformidad en el caso de extintores, bocas de incendio equipadas, hidrantes, mangueras, racores y detectores. En el resto de equipos y sistemas que contempla el RIPCI, el sistema es diferente.

Los laboratorios de ensayo son una de las entidades que participan en el proceso de obtención de Marca de Conformidad, y como elemento integrante en el mismo debe adecuar y adaptar su sistemática de ensayos a la demanda motivada por la implantación del correspondiente sistema de certificación.

Reglamentación: Situación Futura.

Si la aprobación del RIPCI marcó y, sigue marcando, las pautas en la configuración de ensayos sobre productos de protección contra incendios, la puesta en marcha de DPC para los productos de la construcción determinará las tendencias en la realización de ensayos, no sólo a nivel nacional, sino también a nivel europeo. Esta directiva introduce novedades y modificaciones en el aspecto normativo y nuevos métodos de operar para las entidades que forman parte de la infraestructura implicada en garantizar que los productos cumplan con los requisitos especificados en DPC (fabricantes, laboratorios de ensayo, entidades de certificación, entidades de inspección, etc...). El proceso que se ha seguido es el siguiente:

En 1989 se publica el diario oficial de las comunidades europeas la DPC y exige que en 30 meses se pongan en vigor las disposiciones legales, reglamentarias y administrativas necesarias para su aplicación:
-La DPC contempla las obligaciones de los estados miembros de la CEE de adoptar determinadas reglas y actuaciones en el ámbito de cada estado, dirigidas a eliminar obstáculos a los intercambios comerciales de productos de la construcción dentro del territorio comunitario.
-Por otra parte se instrumentan sistemas de certificación de conformidad a normas para los productos que fabrican, importan o comercializan sean declarados conformes con las exigencias y documentos establecidos en esta disposición.
-Establece los requisitos esenciales que deben satisfacer los edificios y las obras de ingeniería civíl a los que se incorporen productos de construcción. Así como las características que los mismos deben cumplir para obtener el marcado CE. El que nos afecta es el requisito de "seguridad en caso de incendios", que se define en el Anexo I de la DPC.

En 1992 la DPC se transpone al derecho español mediante el RD 1630792 (29 de diciembre).
En 1994 se elabora un documento interpretativo. Este documento hace de conexión entre la DPC y el mandato, y sus objetivos son.
-Armonizar la terminología y los conceptos técnicos básicos o detectar las necesidades de armonización.
-Indicar las clases o niveles de cada requisito esencial, siempre y cuando sea necesario y posible.
-Indicar los métodos de correlación entre esas clases y niveles y las especificaciones técnicas.
-Servir de referencia para la elaboración de normas armonizadas y guías para el DITE europeo.
El documento interpretativo nº.2 trata de los aspectos de las obras relacionadas con la "seguridad en caso de incendio". Determina los productos o familias de productos, así como las características pertinentes para un rendimiento satisfactorio.
En 1996 se elabora el mandato correspondiente. Los mandatos indican las características que se tendrán en cuenta para la elaboración de especificaciones técnicas armonizadas para cada uso previsto. Estos documentos van dirigidos a los organismos de normalización pertinente.
En 1998 se responde a este mandato. Las respuestas al mandato son documentos que reflejan, entre otras cosas, las normas que se van a elaborar.
Desde 1998 y hasta la fecha se están elaborando las normas, algunas de ellas se encuentran ya terminadas.
La implantación del Marcado CE como medio para demostrar la conformidad de los productos a los requisitos esenciales (en este caso, seguridad en caso de incendio) implicará la definición y puesta en práctica de diversos "sistemas de conformidad" que garanticen el correcto uso de Marcado CE.
Cuando finalice el proceso las entidades afectadas tendrán que adecuarse a la nueva situación. Nuestro laboratorio deberá estar preparado técnicamente para afrontar los nuevos ensayos.

Fuente: la revista SEGURITECNIA
Fecha: Marzo de 2001

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