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Seguridad Pública y Protección Civil.

Articulo Antonio Rubio / Manuel Cerdan. El Mundo. 09/06/2003

Antonio Rubio / Manuel Cerdan
El Mundo


Las tramas del crimen. España se ha convertido en el cruce de caminos de una operación internacional en la que aparecen los ingredientes de una novela de John Le Carré: narcotráfico, blanqueo de dinero y financiación de una organización de terrorismo islámico.La investigación se sigue en tres países: Estados Unidos, Suiza y España. Los protagonistas: el príncipe saudí Al-Shaalan y el financiero catalán José María Clemente, en la cárcel por narcotráfico La Audiencia Nacional, la Fiscalía de Florida (EEUU) y un juez de Ginebra (Suiza) investigan un supuesto caso de financiación de una célula terrorista de Al Qaeda con dinero del narcotráfico.La pista surgió a raíz de una operación internacional contra un cartel colombiano de la droga que, en mayo de 1999, logró colocar en París 2.100 kilos de cocaína. Una parte de ese cargamento, 190 kilos, fue intervenido por la policía española en la frontera. Los agentes de la agencia antidroga norteamericana (DEA) descubrieron entonces que detrás de la compra de ese cargamento aparecían dos personajes que no pertenecían a los carteles de la cocaína.Uno de ellos era el príncipe saudí Nayef bin Sultan bin Fawwaz Al-Shaalan, casado con una hija del hermano del heredero al trono de Arabia Saudí, Abdullah bin Abdul Aziz. El príncipe aparecía en los ficheros de la agencia antidroga por un caso de los años 80. El otro implicado era el financiero español José María Clemente Marcet, que no tenía antecedentes por narcotráfico pero sí por blanqueo de dinero y estafa. Los investigadores se preguntaron qué necesidad tenía un príncipe árabe multimillonario, propietario de un banco en Ginebra, para relacionarse con un cartel de la droga y mancharse las manos de polvo blanco. Pero los agentes pronto comenzaron a entrever que el príncipe saudí estaba en ese negocio por otro cometido: desviar los beneficios obtenidos con el tráfico de drogas para financiar a grupos integristas islámicos con sede en Europa.El narcotráfico era una estupenda tapadera para no dejar rastro de esa financiación. Tras el descubrimiento de la red de narcotráfico, el Gobierno norteamericano informó, «por cortesía», a las autoridades saudíes de la inminente detención de Al-Shaalan por un caso de narcóticos.Era un aviso inusual en otras operaciones. El jeque desapareció y se refugió en Riad, bajo el amparo del régimen de aquel país.En la actualidad, existen contra él dos órdenes internacionales de detención. Una del Juzgado Central de Instrucción número 5, de Baltasar Garzón, y otra de un tribunal de Florida. El financiero español corrió peor suerte y fue detenido en Barcelona el 11 de diciembre de 2002, tras ser acusado por la Fiscalía Antidroga. Clemente denunció que, semanas antes, unos agentes de la DEA norteamericana se habían entrevistado con él en una isla del Caribe para que les facilitara información sobre la financiación de grupos integristas islámicos a cambio de inmunidad.Los estadounidenses explicaron a Clemente que habían detectado transferencias del príncipe saudí a grupos terroristas. El financiero catalán se negó a colaborar y se recluyó en Barcelona hasta su detención. Seguidamente, el Gobierno norteamericano solicitó a España la extradición de Clemente por delitos de narcotráfico, con la creencia de que Clemente posee la llave de las finanzas de Al Qaeda. Los investigadores de Miami consideran también que el financiero catalán dispone de información sobre patrimonios ocultos de dirigentes corruptos de Suramérica. La tercera pata de la investigación de blanqueo de narcodólares se encuentra en Ginebra. Allí, el juez Perraudin tiene una causa abierta «por blanqueo de dinero, tráfico de drogas y crimen organizado» contra el príncipe saudí y el financiero español. El centro de las pesquisas es el banco Kanz de Ginebra, que fue fundado en 1988 por el jeque Al-Shaalan. El juez suizo Perraudin ha descubierto que la banca Kanz, con delegaciones en Ginebra, Liechtenstein y Guernsey (Reino Unido), es una entidad financiera instrumental, sin apenas actividad.En la actualidad, la policía helvética chequea, uno a uno, los movimientos monetarios que pasaron por ese banco para detectar si hay alguna transferencia a Al Qaeda u otro grupo terrorista. Según la policía suiza, Clemente «es el personaje central de la organización, que administraba sus sociedades con hombres de paja y blanqueaba millones de francos a través de sus cuentas». Sin embargo, una fuente de la Fiscalía Antidrogra española manifestó a EL MUNDO que Clemente fue detenido porque su nombre aparecía tras la droga incautada en París y en la frontera, y que la investigación no tiene nada que ver con los intereses de la DEA, ni con terrorismo internacional. Este periódico también quiso obtener la versión de Clemente, pero su abogado no contestó a las reiteradas llamadas de los periodistas. El príncipe saudí y el financiero catalán cayeron en una trampa urdida por los agentes antidroga. Sus socios del cartel de Medellín, Carlos Ramón Zapata y Juan Gabriel Usuga, habían sido detenidos en Colombia y extraditados a Estados Unidos, tras la denominada operación Milenium. En esa operación antidroga, desarrollada en 1999 conjuntamente entre la DEA y la policía colombiana, fueron detenidos 30 narcotraficantes. Una vez en Miami, en manos de la Fiscalía del Sur de Florida y de los expertos de la DEA, los capos colombianos Carlos Ramón Zapata y Juan Gabriel Usuga delataron a todos los miembros de la red del príncipe saudí y de Clemente. El narco arrepentido Zapata aportó a los investigadores de Miami detalles de las reuniones que había mantenido con el príncipe árabe y con Clemente. Manifestó que realizó, acompañado de su novia, varios viajes a España, donde se entrevistó con Clemente en Madrid y Marbella. Zapata manifestó a los agentes que, a su vuelta a Colombia, comentó a los otros miembros de la organización que estaba asombrado del nivel de la gente que le había presentado el financiero español.Según comentario del propio Clemente, había movido mucho dinero de la corrupción en España. Los informes de la DEA, la agencia antidroga norteamericana, mantienen que la conspiración para enviar la cocaína a Europa se fraguó en septiembre de 1998 en un encuentro mantenido en el hotel Marriot de la isla de Aruba entre Salazar, Clemente y Al-Shaalan. Entonces, el príncipe ofreció su jet privado para sacar los 2.100 kilos de cocaína desde Venezuela. Clemente participó en otras reuniones en Riad, en diciembre de 1998 (las fotografías del reportaje, que fueron encontradas en el domicilio de Doris Mangeri, pertenecen a este viaje), en Miami y Marbella. En la capital de la Costa del Sol organizó un encuentro del narco Carlos Ramón Zapata y el príncipe en una villa de su propiedad. Ramón Zapata narró a los agentes de la DEA cómo fue su viaje a España y sus encuentros con Clemente, a quien señalaba como un influyente hombre de negocios. Zapata, que había conocido a Clemente en Colombia por ser un experto en blanqueo de dinero, concertó un encuentro en Madrid.Le advirtió que los fondos procedían de la venta de droga, pero Clemente le contestó que él nunca preguntaba de dónde venía el dinero. Clemente le explicó cuál era su especialidad. Según él, se dedica a mover el dinero de gente que no podía justificar su origen: contrabandistas de tabaco, dictadores que saqueaban las arcas de países africanos y necesitan blindar su dinero, traficantes de armas y políticos corruptos de Europa. José María Clemente tranquilizó a sus interlocutores: «Una vez que los maletines con dinero lleguen a Madrid, mis colaboradores se encargarán de que nadie pueda demostrar que ese dinero tiene una procedencia ilegal». El sistema era elemental: una vez blanqueado, el dinero se enviaba a Colombia por medio de transferencias o cheques de bancos europeos. De todo ello se encargaba la organización de Clemente por una suculenta comisión del 17%. Tras la reunión de Madrid, provocaron otro encuentro en Marbella al que asistió el príncipe. Clemente hospedó a los narcos en una espectacular villa con playa privada. En Marbella hablaron del cargamento de cocaína y estudiaron la ruta a Nueva York. Pero finalmente optaron por enviar la cocaína a París en el avión del príncipe. La policía española ha encontrado una compleja trama de sociedades con las que Clemente ocultaba sus operaciones. La mayoría de esas instrumentales están constituidas en paraísos fiscales.En España posee varias empresas en Barcelona (Capital Trust y Financial Trust) y Melilla (Gorlovka). José María Clemente tenía residencia en Andorra, donde pensaba casarse a primeros de enero de este año en el Consulado español.El financiero español estaba dispuesto a gastarse 72.000 euros (unos 12 millones de pesetas) en redecorar las instalaciones de la Embajada española en el Principado porque, según él, quería una boda «con glamour». El príncipe saudí pensaba asistir a la ceremonia, e incluso había exigido que en el banquete no se sirvieran vino y cerdo. APOYOS Un 'goya' a cambio de droga La Fiscalía de Florida decomisó un cuadro del pintor español con el que pretendían pagar un cargamento de cocaína A. RUBIO/ M. CERDAN MADRID.- La Fiscalía del Sur de Florida acusa a José María Clemente, entre otros delitos, del pago del alijo de 2.000 kilos de cocaína con los cuadros Atraco a la diligencia, de Goya y Busto de mujer joven del impresionista japonés Tsuguharu Foujita. El cuadro de Goya está datado en 1793 y el Foujita en 1924. Según los cargos de la DEA, Clemente hizo entrega de las obras para cubrir los gastos del cargamento incautado en Francia o como señal de una operación de lavado de dinero. Los cuadros fueron transportados desde España a EEUU en septiembre de 2001. Más tarde, fueron requisados cuando la firma New England Capital los transportaba a Nueva York desde Miami. Antes, los agentes de la DEA habían detenido en Florida a la corredora de fincas Doris Mangeri Salazar, la persona que hizo de puente entre el príncipe saudí y Clemente y los miembros del cartel colombiano. Para la DEA, las obras de arte son moneda de cambio en los negocios de tráfico de drogas y lavado de dinero. Uno de los narcos arrepentidos ha acusado a Clemente de ser su propietario. De ahí que los dos cuadros sigan confiscados en el depósito de arte de la firma Day, Meyer y Young, en Nueva York. Reclamación Sin embargo, la intermediaria de arte Helena de Saro, propietaria de una galería en Barcelona, demandó a la DEA, alegando que los cuadros eran de su propiedad. El pleito sobre la reclamación sigue abierto, pero la competencia ha recaído en un tribunal de Miami. La Fiscalía estadounidense se ha negado a levantar el embargo de los cuadros con el argumento de que las personas que los reclaman pueden actuar como intermediarios del empresario José María Clemente o como copropietarios. En un principio, se barajó la posibilidad de que los cuadros fueran unas burdas copias de las obras de Goya y Foujita, pero su supuesta propietaria manifestó a EL MUNDO, por medio de un intermediario, que los cuadros son auténticos. La abogada de Helena de Saro en Estados Unidos declaró a la prensa que su cliente no tiene ninguna relación con el narcotráfico y que sólo conoce a Clemente porque ambos son de Barcelona. De Saro figura en el registro mercantil de España como administradora de la sociedad Enzarza 2000, con sede en Barcelona. La firma se dedica a la importación, exportación, compra y venta de obras de arte y objetos artísticos. Pugna legal entre España y EEUU La investigación internacional de narcotráfico y de blanqueo de dinero contra el príncipe saudí Al-Shaalan y el catalán José María Clemente está a punto de provocar un contencioso judicial entre las justicias de Estados Unidos y España. Los norteamericanos han solicitado formalmente la extradición del ciudadano español José María Clemente por un delito de narcotráfico, mientras que el Juzgado Central de Instrucción número 5 mantiene una investigación contra él por los mismos delitos. Las leyes españolas no permiten la extradición de ciudadanos españoles a otros países y menos cuando están pendientes de causas criminales en su país. Fuentes de la Audiencia Nacional manifestaron a EL MUNDO que esta extradición nunca prosperará por la nacionalidad del acusado. Por otra parte, la Fiscalía Antidroga solicitó al juez Garzón la orden internacional de detención contra los socios colombianos de Clemente: Ramón Zapata e Iván López Vanegas. Esos conocidos 'capos', tras su detención en la 'operación Milenium', pactaron con las autoridades norteamericanas un acuerdo de colaboración a cambio de inmunidad. En la actualidad, son testigos protegidos de la Justicia de Florida en un macroproceso contra los carteles colombianos. Esa situación especial de los colombianos impide que declaren en la causa española, ya que el sistema español no contempla esa inmunidad. La Fiscalía Antidroga española no ha recibido ninguna respuesta de sus colegas norteamericanos a su solicitud de que Zapata explique en la causa española su relación con Clemente y sus visitas a Madrid y Marbella. El 'narco' colombiano ya ha declarado en el sumario norteamericano contra el empresario español. Las buenas relaciones con el instructor de la causa en Ginebra, el juez Perraudin, sí ha propiciado que Clemente haya permanecido un mes en la ciudad suiza colaborando con aquel país en su investigación contra el príncipe saudí.


Suplemento Temático: Seguridad en el Sistema Financiero

Fuente: El Mundo
Fecha: 09/06/2003

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