Ver Suplemento Temático...


Seguridad Pública y Protección Civil.

 

Bibliografía

 

El laberinto de la violencia

José Sanmartín-
Editorial: EDITORIAL ARIEL, S.A Páginas: 368 ISBN: 8434474751
Precio: 30 €


  "El terrorista es una mente en blanco dentro del grupo" La casualidad quiso que la presentación del libro "El laberinto de la violencia" coincidiera con el episodio más trágico de nuestra historia reciente: el atentado terrorista en Madrid del pasado jueves. Aplazado el acto hasta ayer, el coordinador del libro, José Sanmartín, indicó al comienzo del mismo su intención de olvidarse de los trágicos sucesos y "decir lo que hubiera dicho el pasado jueves". Algo que, lógicamente, resultó imposible. Trabajo coordinado El libro es una visión unitaria del concepto de la violencia a través de un trabajo coordinado de veintiséis especialistas de varios países. Según Sanmartín, la exigencia que se hizo a los autores fue "que escribieran de una manera comprensible, de manera que el libro fuera interesante tanto para el experto como para el que no lo es" y que el resultado fuera "armónico". La obra consta de cinco grandes partes: la definición del concepto y los factores de la violencia; los contextos de la misma (familia, sociedad, trabajo, escuela, política, deporte, medios de comunicación y guerra); el perfil de la víctima; el perfil del agresor; y el tratamiento del comportamiento violento. Lavado de cerebro Como no podía ser de otra manera, Sanmartín acabó refiriéndose a su percepción del 11-M: "Nos habíamos acostumbrado en los últimos 30 años al terrorismo laico, a atentados absolutamente deleznables, pero por debajo de 30 fallecidos", dijo. El terrorismo religioso atenta, sin embargo, indiscriminadamente, con un alto índice de letalidad y sin buscar el apoyo de moral de nadie, sólo le importa Dios. "Lo que no es indiscriminado es el escenario elegido, que siempre es simbólico", agregó. Pero, ¿qué pasa por la cabeza de un terrorista para llegar a cometer un acto así? "Es una mente en blanco dentro de un grupo, no es nada sin él", explicó Sanmartín, y detalló el "lavado de cerebro", eficaz y duro, con el que se consigue algo así. Comprende tres objetivos: en primer lugar, enseñarle a reinterpretar lo que es la violencia. Sus atentados no son violencia para ellos; es más, paradójicamente, serán reacciones defensivas contra las víctimas de estos atentados. En segundo lugar, se les enseña a desconectar entre el atentado y sus consecuencias: los responsables de los atentados son las víctimas. Cuando, raramente, asumen alguna responsabilidad, la difuminan en el grupo. Por último, aprenden a reinterpretar la naturaleza de la persona víctima: se convierte en objeto o símbolo, deja de ser persona. No hay remordimiento porque no "ven" a la víctima, afirmó Sanmartín. El experto se mostró preocupado por los efectos del atentado en la sociedad española, principalmente porque provoca la rotura del tejido social, por la inseguridad, la desconfianza y el miedo. "Para combatir esto se cae en la tentación de restringir libertades" dijo Sanmartín. Conllevaría efectos perniciosos: búsqueda de venganza, intolerancia e, incluso, insensibilización. "Esto último sería lo peor", concluyó.

Esta noticia ha sido vista por 1777 personas.