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Seguridad Colectiva y Defensa Nacional.

 

 Expertos

Rafael Vidal Delgado

Coronel de Artillería(R)
Diplomado de Estado Mayor
Doctor en Historia por la Universidad de Granada

Diplomado y profesor del Master Ejecutivo en Dirección de Seguridad Global (MEDSEG)
Diplomado y profesor principal del Master Ejecutivo en Dirección de Sistemas de Emergencia (MEDSEM)
Asesor de Planificación Estratégica de Belt Ibérica, S.A.

BELT IBÉRICA S.A.
rvidal@belt.es

El avispero iraquí


El reclamo de las noticias de Irak es muy grande, tanto que es casi imposible resistirse a no exponer mi particular punto de vista en esta complicada situación.

En primer lugar hay que afirmar que en Irak no solamente se ha producido un enfrentamiento entre fuerzas occidentales y el régimen/ejército baasista, que ha culminado con la derrota del último y el nacimiento de una incipiente resistencia, teñida de actos terroristas, con poca consistencia social, sino que también, y en cierto modo como consecuencia de lo anterior, se ha producido un enfrentamiento violento entre las dos formas de entender la vida en el mundo musulmán, sunnitas y chiitas, y por último se está presentando ante esos cerca de mil millones de creyentes mahometanos, que se ha iniciado la guerra contra los cristianos. Como esperpento de los problemas anteriores, en los países occidentales, entre ellos España, se continúa con la controversia de la legalidad de la invasión iraquí y que si el régimen representaba un peligro real para la humanidad.

Comenzando por lo último, no se debe olvidar que representando o no un peligro, Saddam Hussein debía ser eliminado y su régimen destruido, ya que en el siglo XXI, no debe existir ningún poder que pueda ser tan cruel y dictatorial para asesinar impunemente a cientos de miles de compatriotas, simplemente por no tener sus mismas ideas.

Se presenta la situación en Irak como una escalada de violencia cada vez más organizada, alentada por los restos del partido bass, sin líderes definidos, excepto Saddam, al que se le mantiene “vivo”, precisamente para mantener la llama de sus partidarios. El armar a grupos no es una tarea difícil en Irak, ya que el régimen anterior había repartido armas sin fin entre las personas que consideraba más afecta. Encontrar voluntarios tampoco, no solo por convicción política, que alguno habrá, sino porque al partido bass le ha ocurrido algo similar al comunista en Rusia, que al ejercer el control absoluto de las actividades administrativas y de convivencia, al desaparecer, se ha transformado en “mafia”, asumiendo por presión violenta sobre sus conciudadanos lo que anteriormente era por exigencia política. Por lo tanto debe entenderse que existe un terrorismo político-comercial, que pretende ostentar el control económico sobre la producción y distribución de petróleo.
Las tribus que preferentemente apoyaban a Saddam, aunque con poca convicción religiosa, dado el laicismo del régimen, pertenecían a la rama sunní, cuyas observancias fueron alentadas en los últimos años por el propio dictador iraquí, y que en la actualidad se ha incrementado, como una forma de frenar las reivindicaciones de los chiís, mucho más numerosos y reprimidos durante decenas de años. Aparte de las dos ramas religiosas, en el reciente atentado de la mezquita de Nayaf, acto de extraordinaria gravedad, se han visto involucrados activistas pertenecientes al movimiento uahabita (wahhabita), secta musulmana, implantada en Arabia Saudí y apoyada fervientemente por los monarcas de esta nación. El hecho de que Osama bin Laden y sus seguidores, observen los preceptos de esta religión, nos da pie a pensar que detrás del atentado puede estar la mano de este osado terrorista.

¿Por qué se ha cometido un atentado contra el máximo líder religioso chiita, dejando una estela de cerca de cien muertos?. ¿Ha sido como respuesta a la ocupación militar occidental?. Los chiitas son una fuerza en auge, están apoyados explícitamente por Irán, no en balde el asesinado ayatolá El Hakim, estuvo 23 años exilado en este país, aunque a la larga no parece que puedan plantear un frente común, árabes iraquíes y persas iraníes, sin embargo Arabia Saudí, puede sentir que el movimiento revolucionario, que quiere implantar las repúblicas islámicas y hacer caer las monarquías autoritarias se aproxima peligrosamente a su territorio, siendo mejor descabezar el movimiento, cuando su líder aún no ha asumido todo su potencial mesiánico, aprovechando para ello el río revuelto en que se ha convertido Irak.
Por último y ante todo el mundo musulmán se está presentando el hecho de la ocupación militar con un ejército cristiano, por lo tanto impuro e infiel, como sacrílego, que está profanando lugares sagrados para el buen mahometano, siendo la acción militar, una muestra de la ofensiva que los partidarios de Jesús quieren efectuar contra los de Mahoma. Este sentimiento, aún se encuentra en sus balbuceos, pero se irá incrementando con el paso del tiempo y puede llegar a ser una causa de intranquilidad, tensión y conflicto en el siglo XXI, que parece identificarse con el siglo XI, con el inicio de las cruzadas y las guerras, durante varios siglos entre ambas religiones.
En el avispero iraquí se ha levantado la tapa de la caja de Pandora, y aún no sabemos a los peligros que nos vamos a enfrentar. ¿Hay alguien capaz de discernirlos?.

Rafael Vidal Delgado
Coronel de Artillería en la Reserva
Diplomado de Estado Mayor y de Estados Mayores Conjuntos
Doctor en Historia
Asesor de Planificación Estrátegica
BELT IBÉRICA S.A.
rvidal@belt.es

 


Fuente: Rafael Vidal
Fecha: 01.09.03

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