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Nuevas Tecnologías Aplicadas a la Seguridad.

 

 Expertos

Ignacio Cortés Delgado

Ingeniero Superior de Telecomunicación
Diplomado en Dirección de las Tecnologías y los Sistemas de Información por el IE
Master Ejecutivo en Dirección de Seguridad Global (MEDSEG)
Master Ejecutivo en Dirección de Sistemas de Emergencia (MEDSEM)
Diplomado en Dirección de Seguridad Informática y Redes
Certified Information Systems Auditor (CISA)
Certified Information Systems Security Professional (CISSP)
Profesor del Master Ejecutivo en Dirección de Seguridad Global
Profesor del Master Ejecutivo en Dirección de Sistemas de Emergencia

Ex-Director de Desarrollo de Negocio y de Nuevas Tecnologías Aplicadas a la Seguridad y Asesor Técnico de BELT IBÉRICA, S.A.
Director Técnico de próXXIma

elcortex@terra.es

Aplicaciones para la seguridad de la identificación por radiofrecuencia RFID


La identificación por radiofrecuencia es una tecnología conocida desde hace tiempo, aunque su aplicación comercial empieza a conocerse y extenderse hoy día. Los identificadores son pequeñas etiquetas que se pueden pegar en cualquier objeto. Contienen un chip que alberga información sobre el objeto —nombre, características, precio, etc.—, información a la que puede acceder un lector suficientemente próximo.



Las aplicaciones de esta tecnología son inmensas. En algunas pistas de esquí españolas se emplean como control de acceso a los remontes a través de tornos, al igual que en muchos edificios de oficinas o en autopistas de peaje para agilizar el pago del mismo evitando excesivas colas. Otro campo es el de control de inventario y gestión de almacenes, ya que es extremadamente fácil leer la información de los materiales que se almacenan y llevar un control mucho más exhaustivo de la entrada y salida de los mismos. También se está empezando a probar en grandes supermercados para reducir el tiempo de espera en caja, ya que bastará pasar el carro junto a un equipo lector —serán columnas similares a las actuales de detección de robos— para que en pocos segundo se haga un inventario de toda la compra.



Las aplicaciones para el campo de la seguridad son de lo más variadas. La aplicación más directa es la de control de accesos, pero no es la única. Si los lectores están perfectamente ubicados dentro de un edificio, es posible verificar la evacuación completa del mismo en caso de emergencia, ya que se podría verificar instantáneamente si todas las personas que entraron en el edificio han salido ya, un recuento nada fácil de realizar en los momentos clave debido a la tensión que se llega a vivir en caso de emergencia. Aplicar esta tecnología en el control de personas puede aportar experiencias significativas a las autoridades antes de la implantación del DNI electrónico, ya que se podrán probar algunos aspectos secundarios de las tecnologías de identificación como pueden ser el rechazo de las personas que portan dicha identificación electrónica o la manipulación que se puede hacer de estos dispositivos u otros similares y las implicaciones técnicas y legales que conllevaría. Hasta ahora, el principal problema de esta tecnología ha sido el coste. Una etiqueta no es muy cara —normalmente, el precio de una etiqueta no supera los 2 €—, con lo que es perfectamente aplicable en controles de acceso, como ya se viene haciendo desde hace tiempo. Sin embargo, para el recuento del carrito de la compra no está tan claro, ya que esos 2 € es una cantidad desorbitada si se compara con el precio de muchos artículos de supermercado —la etiqueta RFID no sería reciclable una vez hecha la compra— por lo que incrementaría el precio de los artículos en más de un 100% en muchos casos. Sin embargo, ya se están produciendo los primeros movimientos de ficha en el sector aunque no son muy firmes. Gillete comenzó con la compra de 500 millones de identificadores para implantar un sistema de control que funcionara a todas horas que pudiera detectar en tiempo real tanto un robo como el agotamiento gradual de existencias, pero ha dado marcha atrás en el último momento, ya que junto con las RFID pretendía instalar pequeñas cámaras en las estanterías con los problemas de privacidad que legalmente esto presenta. Así que ha decidido por ahora, y hasta dentro de diez años según estiman en la compañía, emplearlo solo para la gestión de almacén a gran escala.




Otra compañía que está estudiando el empleo de esta tecnología es la firma italiana de ropa Benetton, que pretende facilitar a los minoristas que comercializan sus productos el recuento de existencias al final del día y a puerta cerrada. Tras este planteamiento, podemos comprobar que la tecnología RFID es potente y muy interesante cuanto menos, aunque es obvio que sacarle provecho para aplicaciones más complejas que el simple control de accesos es una tarea más que complicada. Así nacen las tecnologías y así se van desarrollando, con pequeños pasos adelante y, a veces, atrás pero siempre con la esperanza de aportar un grado más de desarrollo y eficiencia, aunque trayendo aparejados nuevos riesgos que deberemos gestionar.


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Fuente: www.belt.es
Fecha: 03/05/2004

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