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Seguridad Pública y Protección Civil.
Seguridad Colectiva y Defensa Nacional.

 

 Expertos

Rafael Vidal Delgado

Coronel de Artillería(R)
Diplomado de Estado Mayor
Doctor en Historia por la Universidad de Granada

Diplomado y profesor del Master Ejecutivo en Dirección de Seguridad Global (MEDSEG)
Diplomado y profesor principal del Master Ejecutivo en Dirección de Sistemas de Emergencia (MEDSEM)
Asesor de Planificación Estratégica de Belt Ibérica, S.A.

BELT IBÉRICA S.A.
rvidal@belt.es

La detonación de la antiespaña


La semana pasada se trataba en mi artículo La detonación de España, de la numerosísima manifestación del 10 de marzo en Madrid, comparándola con el grito de los españoles del 2 de mayo de 1808, pues bien, en aquella jornada de hace casi doscientos años, había muchos españoles que estaban en contra de aquel alzamiento del pueblo y que preconizaban, en aras de una supuesta “progresía”, la instauración en España de los principios revolucionarios franceses y la unión al yugo del emperador Napoleón.

Manifestación del 10 de marzo en Madrid

El pasado 17 de marzo, justo siete días más tarde de la manifestación por España, un abigarrado grupo, que pretenden ostentar el liderazgo de la intelectualidad, se manifestaron por las calles de la capital. Consignas, ninguna española, hay más, la mayoría de los convocantes eran instituciones oficiales, en teoría acatadores de la actual Constitución, en cuyo artículo 4 de su título preliminar, detalla de forma muy clara cuáles son los colores de la Bandera española, ¿cómo se puede comprender que el partido que gobierna a la nación, que ha ganado democráticamente en las urnas su derecho a ello, que lo ha hecho en unas elecciones bajo el paraguas constitucional, se manifieste con banderas que recuerdan a una guerra civil y que son claramente anticonstitucionales?

Manifestación del 17 de marzo en Madrid

Cualquier observador extranjero dirá sin ningún reparo: “los españoles están locos” ¿cómo nos vamos a extrañar cuando prestigiosos medios del exterior declaran sin ambages, que desde el poder se intenta desmembrar a la nación española?

Manifestación del 17 de marzo en Madrid

Que la invasión militar y la guerra de Irak fue un error de apreciación política, de eso no cabe la menor duda, pero tampoco cabe la menor duda que Sadam Hussein era un genocida, que sobre sus espaldas había cientos de miles de asesinatos, entre ellos sus dos yernos y que el país estaba aterrorizado y sin posibilidad de protesta, porque eran inmediatamente acalladas. Además la población pasaba hambre y necesidad, mientras el dictador y sus seguidores vivían en la abundancia. ¿Qué solución hubiera podido buscarse?, sería bueno que aparte de manifestarse contra la guerra de Irak, se dieran soluciones, porque desde luego no lo era que siguieran treinta millones de personas sometidos a las botas de un asesino. ¿No era Franco un dictador y se vio lógico el desmantelamiento de su régimen en aras de la libertad ciudadana? ¿Cómo se explica que dictadores de la talla de Sadam Hussein se les deje en el poder en aras de evitar una guerra?
¿Cómo se puede creer a partidos políticos, en sus declaraciones de que todo lo hacen por el bien de España, cuando a la primera oportunidad sacan símbolos que no se ajustan a las reglas constitucionales? ¿Cómo se puede creer a partidos políticos que cuando se les habla de la integridad de la Patria, exponen que una parte de su territorio será lo que quieran sus habitantes, cuando de acuerdo con nuestra Constitución, la soberanía reside en el pueblo español, en su totalidad, y no en una parte de él?

Desgraciadamente nos ha tocado vivir un período convulso, menos mal que la economía y el bienestar están bien, pero la armonía social, la posibilidad de debatir cualquier tema con amigos, hermanos o quien sea, ha desaparecido, de tal manera que hay asuntos que no pueden tratarse. Desde luego no es admisible que esto ocurra, que los dos grandes partidos mayoritarios, hayan creado tal estado de crispación, situación que únicamente beneficia a los minúsculos partidos cuyo interés es la desmembración de una nación, la española, con dos mil años de historia.

Unos deben encauzarse abiertamente por la senda constitucional, defendiendo la Constitución sin tapujos, o impulsando su modificación si esa es la voluntad de la mayoría de los españoles, y los otros, deben rebajar el tono reivindicativo. Políticamente se dice que el mejor acuerdo es el que no contenta plenamente a nadie, pues bien, los que se dicen que aman a España, deben de dialogar y deben ceder cuestiones en aras de mantener la armonía entre los españoles. Menos de quinientos mil votos separan una postura de otra, por eso es inadmisible expresar la “soledad del otro”, porque ese otro es precisamente la mitad de todos los habitantes de esta vieja piel de toro y sus archipiélagos adyacentes.

Experto: La detonación de España, por Rafael Vidal (13.03.07)

Experto: ¡Qué vergüenza!, por Rosa Díez (02.03.07)

Noticia: Apoteosis de la bandera española (12.03.07)

Artículo:Romance de las banderas, por Antonio Burgos (11.03.07)

In Memoriam: En memoria de las 25 víctimas del terrorista etarra De Juana Chaos

 


Fuente: www.belt.es
Fecha: 18/03/07

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