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Seguridad Medioambiental y Protección del Entorno.

 

 Expertos

Javier Ardila Bonilla

Licenciado en Ciencias Químicas

Jefe de Sección del Servicio Municipal de Protección Civil
Ayuntamiento de Torrelodones

Radiactividad natural: el radón (II)


Nota del Editor: Les ofrecemos el segundo capítulo, de cinco, del artículo "Radiactividad natural: el radón", escrito por Javier Ardila Bonilla. Podrán ir leyendo la totalidad de capítulos de este interesante artículo en sucesivas entregas.

 

Experto anterior: Radiactividad natural: el radón (I), por Javier Ardila (12/06/2007)

Continuación....

En el anterior artículo realizamos una breve introducción sobre qué es el gas radón y sus principales características, de manera que nos sirva como punto de partida en la explicación de los diferentes proyectos que se llevaron a cabo en el Servicio Municipal de Protección Civil del Ayuntamiento de Torrelodones en colaboración con la Cátedra de Física Médica de la Universidad de Cantabria. En esta ocasión, nos centraremos en la explicación del primer proyecto llevado a cabo en el año 2001, metodología empleada así como los resultados y conclusiones obtenidos.

PROYECTO 2001-2002. INTRODUCCIÓN

En este primer proyecto se pretendió realizar un primer muestreo de las concentraciones de radón en diversos domicilios del municipio. Se pretendía obtener la mayor concentración posible, para lo cual se realizó en domicilios ubicados en zona granítica, en recintos pocos ventilados y lo más próximos al suelo. Por tanto, nuestro objetivo era ir “a la caza del radón”, en las condiciones más desfavorables posibles, donde las concentraciones del mismo se preveían serían las más elevadas. En general las mediciones se realizaron en sótanos, trasteros y lugares de estancia poco habitual por los miembros de la familia.

La fecha de realización del muestreo tampoco fue casual. Se realizó en noviembre de 2001, época de frío, ya que son éstas las fechas en las que menos ventilación se realiza en las viviendas, debido a la conservación de la mayor temperatura posible en el interior de nuestras casas. Como ya comentamos en el artículo anterior, la calefacción en el interior de las casas es responsable de generar una depresión y crear un campo de presiones que favorece la emanación del radón procedente del suelo.

METODOLOGÍA EMPLEADA
Después de la obtención de los 40 domicilios colaboradores en el estudio, el 26 de noviembre se iniciaron las mediciones. Para ello se utilizaron dos tipos de mediciones diferentes; con botella de vacío (células de centelleo) y con pastilla (detector de carbón activo).
El primer método se basa en realizar el vacío a una botella de una capacidad y características específicas, de modo que en el lugar de la medición se permite el paso del aire del recinto al interior de la botella, quedando éste encerrado para su posterior análisis mediante el instrumental necesario. Es un método de medición instantáneo, por lo que no necesita un tiempo de exposición largo.

El segundo método utiliza un bote de plástico con un detector a modo de pastilla de carbón activo bajo la tapa, de modo que dejando la tapa medio abierta para permitir la entrada de aire al interior, el detector “atrapa” los diversos gases del aire del lugar de medición, entre los que se encuentra el radón. Para este segundo método se necesita un tiempo de exposición prolongado, superior a tres meses. Junto a este bote se colocó otro medidor calibrado y procedente de Estados Unidos para evaluar la exactitud de medición del mismo.

RESULTADOS GENERALES OBTENIDOS
Los resultados obtenidos en este primer estudio, teniendo en cuenta que las mediciones se realizaron en las condiciones más desfavorables posibles para obtener las concentraciones más elevadas de radón posible, fueron los siguientes:

  • Células de centelleo. Un 67% de las 20 mediciones realizadas obtuvieron valores superiores a los 200 Bq/m3 y un 39% del total superaban los 400 Bq/m3.
  • Detector de carbón activo. Un 67% de las 20 mediciones realizadas obtuvieron valores superiores a los 200 Bq/m3 y un 43% del total superaban los 400 Bq/m3.

CONCLUSIONES EXTRAIDAS
A la vista de estos resultados, podemos concluir lo siguiente:

  • Ambos métodos utilizados nos ofrecen unos porcentajes de resultados muy parecidos.
  • Que algunos de los valores obtenidos, aunque superan los valores recomendados por la Unión Europea de 400 Bq/m3 para viviendas construidas, se realizaron en las condiciones más desfavorables posibles y generalmente en recintos de estancia poco habitual de personas, como sótanos, trasteros, etc.
  • Que con la mera ventilación diaria de dichos recintos, más importante en épocas de frío, dichos valores disminuirían considerablemente.
  • Los valores obtenidos se pueden considerar normales para la zona en la que estamos ubicados, encontrándose los mismos valores en otros pueblos de la sierra.

Continuará...

BIBLIOGRAFÍA.

QUINDÓS PONCELA, Luis Santiago. Radón: Un gas radiactivo de origen natural en su casa. Santander. 1995. Consejo de Seguridad Nuclear y Universidad de Cantabria. ISBN: 84-8102-114-8; 84-87275-59-1.

COMISIÓN DE LAS COMUNIDADES EUROPEAS. Recomendación de la Comisión de 21-2-1990 relativa a la protección de la población contra peligros de una exposición a radón en el interior de edificios (90/143/EURATOM). D.O.C.E. L80, 26-28.

 


Fuente: Javier Ardila Bonilla
Fecha: 04/06/07

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