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Seguridad Colectiva y Defensa Nacional.

 

 Expertos

Damián Arias Matos


Coronel de la Policía Nacional Dominicana con más de 25 años de experiencia en diferentes áreas de la seguridad pública

Abogado y periodista

11-S, el Pearl Harbour del Siglo XXI


El domingo 7 de Diciembre de 1941, el Capitán de Fragata Logan C. Ramsey de la Marina norteamericana radiodifundió el dramático mensaje del ataque aéreo japonés sobre Pearl Harbour, advirtiendo que no se trataba de un ejercicio ni simulacro de combate. Era cierto, la Marina Imperial Japonesa había atacado la flota norteamericana ubicada en el Pacifico. Había nacido el 911 del Siglo XX.

Es necesario un preámbulo histórico de que pasaba en el mundo por esas fechas y cuales eran las relaciones entre esas dos potencias. Una paradoja historica inicial es el hecho de que ambos se hicieron grandes aliados después de la Segunda Guerra Mundial, y todavía lo son, no obstante el genocidio norteamericano contra Japón el 6 de Agosto de 1945, al lanzarle sendas bombas nucleares contra las ciudades de Hiroshima y Nagasaki.

Estados Unidos no estaba en guerra, al menos en términos formales. Esa guerra que había comenzado con la invasión de Alemania a Polonia en Julio de 1939 y que conquisto y dividió el mundo en dos frentes antagónicos los aliados y las fuerzas del eje. Pero su participación comercial estaba asegurada porque podía venderle armas, pertrechos y alimentos a ambos bandos. Las armas ni los pertrechos tienen ideología. Favorecen a quien las tenga y nada más. Estados Unidos no estaba en guerra, pero estaba metida en guerra en cuanto al comercio y a la posibilidad de su entrada eventual en el conflicto. Solo se esperaba el momento oportuno, cuando ya las potencias estaban bastantes desgastadas en su moral y recursos. La guerra es rentable. Es mas, de cada cien norteamericanos, setenta, manifestaban estar seguros de que su nación entraría en el conflicto mas temprano que tarde, o al menos debería entrar por un deber histórico y moral.  

Pero, vamos a explicar ahora que hacia parte de la flota norteamericana en Hawai con espías en la isla de Oahu husmeando los movimientos japoneses. Los norteamericanos no estaban en guerra pero estaban atentos a su cartón, al tablero mundial de entonces, por recordar a Brzinsky. Como preludio al ataque estaban las presiones y ofensivas diplomáticas de Norteamérica para que los nipones retiraran sus tropas de Manchurria. La posición de los norteamericanos era sostenida por su Secretario de Estado, Cordell Hull, el mismo del Tratado Trujillo Hull y exigía no solo la evacuación de Indochina por parte de las tropas japonesas sino también la devolución a China de los territorios ocupados, junto al Decreto de Roosevelt, del 26 de julio de 1941, congelando los capitales japoneses en Estados Unidos y embargando los suministros de petróleo.

Las Islas Hawai están situadas en el Pacifico norte a 2,090 millas náuticas del suroeste de San Francisco. La isla principal es Hawai, pero la Capital, Honolulu, se encuentra en la Isla de Oahu, que es más pequeña y rodeada de cordilleras por el Este y el Oeste. Honolulu y la Base Militar norteamericana se encuentran entre ambas cordilleras. La población esta formada mayormente por blancos, japoneses, chinos y filipinos, que se han mezclado en multitud de matrimonios mixtos en un marco cultural diverso, occidentalizado, pero con los rasgos fundamentales de las culturas  sinica y nipona. En 1,941 alrededor del noventa por ciento de los habitantes eran ciudadanos norteamericanos.

En agosto de 1,919, finalizada la Primera Guerra Mundial, el Gobierno  estadounidense estableció la base militar de Pearl Harbour, por su importancia estratégica en el Pacifico dentro de sus planes de expansionismo, dentro de los derechos adquiridos en 1887. Aunque la flota no se estableció allí sino hasta 1,940. Los marinos no querían ir allí, porque había muy pocas mujeres blancas y porque los comerciantes engañaban a los visitantes. Pearl Harbour es conveniente estratégicamente por su ubicación en el globo, pero incomodo para desplazar navíos y tropas porque es un puerto cerrado y con una sola entrada, lo que afecta la capacidad de maniobra. Un solo portaviones hundido en el único canal de entrada al puerto lo convertía en un cuello de botella lo que afectaba la capacidad de maniobra. El envió de una numerosa flota naval ,formada por los acorazados Ward ,Arizona, el West Virginia, Pensilavania , el Utah, el Oklahoma ,el Monaghan, el Minador Montgomery, los destructores Tucker, Bagley y Blue ,los Cruceros Helena , Raleigh y Mariland, entre otros. Es decir toda una flota de buques, acorazados, destructores, Barreminas y cruceros, debidamente artillados y con el personal naval y de Infantería suficientes para esperar un  posible ataque japonés. Era una tropa enviada a disuadir a los hijos del Imperio del Sol Naciente encabezado por el Emperador Hirohito de que debían retirar sus tropas de Manchurria y de que no era razonable ni conveniente un enfrentamiento bélico con los Estados Unidos. 

Documentos desclasificados cincuenta años después, en 1.991, muestran que previo al ataque japonés a la flota, aquel domingo fatídico, hubo cruce de comunicaciones entre los Comandantes de ambos bandos. El Capitán de Fragata de la Armada Imperial Japonesa, Minoru Genda fue el responsable, como Jefe de Operaciones , de ejecutar la llamada Operación Z, posterior a la guerra fue Jefe de Estado Mayor de la Fuerza Aérea Japonesa, y luego miembro del Parlamento japonés. El otro hombre era el Almirante Husband E. Kimmel, Comandante en Jefe de la Flota del Pacifico, mientras que el Contralmirante Patrick L. Bellinger era el Jefe de la defensa aérea de Pearl Harbour. Este último tuvo la lógica agudeza de predecir el ataque japonés a su flota. Mientras que Kimmel fue investigado por una comisión especial y retirado de su puesto por supuesta negligencia en el desempeño de sus funciones junto al General William C. Short, Comandante del Ejercito Norteamericano en Hawai.

Al día siguiente, el Presidente Franklin Delano Roosevelt declaraba el día anterior como el día de la gran infamia y declaraba la guerra al Japón, entrando formalmente así en la Segunda Guerra Mundial. El paralelismo histórico  con los atentados del once de septiembre de 2.001 surge con el hecho de que ambos son ataques a los Estados Unidos. El primero en el marco de una guerra no declarada entre las dos naciones, pero con el mundo en guerra. El segundo sin haber guerra, pero con tropas operando o no, pero distribuídas en cualquier punto del globo con interés estratégico, incluso Cuba, con Guantánamo. El primero en una base militar de ultramar norteamericana en el Pacifico. El segundo en pleno territorio norteamericano, en la capital del mundo. En el primero murieron cerca de tres mil personas, mayormente militares. En el segundo mas de tres mil victimas, de 78 nacionalidades, ningún judío, civiles casi en su totalidad. En el primero se golpeo la pata militar del Estado norteamericano. En el segundo se golpeo no solo la parte militar, con el supuesto avión en El Pentágono, sino también la pata comercial en el World Trade Center y la pata política con el avión que iba hacia la Casa Blanca. En el primero fueron destruidos casi doscientos aviones, en el segundo solo tres. Por el primero Estados Unidos entro en la Segunda Guerra Mundial, por el segundo entraron en Afganistán como guerra de tubo de ensayo, previa a la Invasión a Irak, en su guerra contra el terrorismo, por encima de las resoluciones de las Naciones Unidas y todo. El once de Septiembre es el Pearl Harbour de la Postmodernidad. Con el se inicia el Siglo XXI y la globalización del terrorismo.

 

 

Especial: 11-S. Operación global contra el terrorismo: El análisis de los profesionales

 


Fuente: www.clavedigital.com
Fecha: 08/08/07

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