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Seguridad Pública y Protección Civil.

 

 Expertos

Rafael Vidal Delgado

Coronel de Artillería(R)
Diplomado de Estado Mayor
Doctor en Historia por la Universidad de Granada

Diplomado y profesor del Master Ejecutivo en Dirección de Seguridad Global (MEDSEG)
Diplomado y profesor principal del Master Ejecutivo en Dirección de Sistemas de Emergencia (MEDSEM)
Asesor de Planificación Estratégica de Belt Ibérica, S.A.

BELT IBÉRICA S.A.
rvidal@belt.es

La Seguridad Pública y la Policía Local en una ciudad dormitorio (I)


Nota de la Editora: Les ofrecemos el primer capítulo (de dos) del interesante artículo "La Seguridad Pública y la  Policía Local en una ciudad dormitorio", escrito por Rafael Vidal Delgado, Podrán ir leyendo la totalidad de capítulos de este interesante artículo en sucesivas entregas.

Me han remitido directamente la octavilla reivindicativa que se recoge en el artículo, me imagino para que haga justamente lo que estoy haciendo, escribir sobre el tema. La octavilla me fue remitida desde un pueblo de la provincia de Málaga en plena campaña electoral. La indicación del partido que gobierna en el municipio y el bipartidismo con el que hemos vivido las elecciones me obligaron a posponer los comentarios para estas fechas.


 

¿Debe protestar así la policía local?

Los mensajes mostrados en la octavilla y que parecen reflejar el sentir de los policías locales son: escasez de efectivos para una población de 35.000 habitantes; sueldo inferior al de los municipios colindantes; jornadas laborales excesivas; medios insuficientes y falta de organización dentro del cuerpo.

Vamos a reflexionar sobre los distintos mensajes e intentar buscar soluciones a los mismos:

Escasez de efectivos: El problema que se plantea en Alhaurín de la Torre es común a la inmensa mayoría de las ciudades dormitorios de la grandes orbes, que han pasado de tres a cuatro mil vecinos a treinta o cuarenta mil en poco más de diez años. Los planes generales de ordenación urbana han revalorizado los suelos declarando urbanizables anteriores rústicos, creándose urbanizaciones de casas adosados o bloques de pisos, todo ello con un volumen de edificabilidad reducido, muchos jardines y zonas de ocio, de tal manera que el habitante tras sufrir en el trabajo de la gran ciudad descansa el fin de semana en un ambiente placentero. Los ayuntamientos, voraces en la recaudación, han obligado en la mayoría de las veces que las distintas urbanizaciones dispongan de una serie de medios propios, como mantenimiento de calzadas, alumbrado, agua, etc., seguridad privada, incluso en algunos caso hasta la recogida de residuos es responsabilidad de la propia urbanización.

Hemos planteado en múltiples ocasiones y en el curso superior del Seguridad Pública del Master Ejecutivo en Dirección de Seguridad Global (MESEG) que se desarrolla conjuntamente por la Universidad Europea de Madrid y Belt Ibérica, S.A., la necesidad de que los municipios dispongan de planes estratégicos de seguridad pública, precisamente para evitar la falta de seguridad. Los ayuntamientos programan la ubicación dentro del término municipal de urbanizaciones, colegios, centros de ocio, polígonos industriales y un largo etcétera, olvidándose en la mayoría de las veces que todo ello genera problemas de seguridad y que la planificación que se plasma en el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) debe ir aparejada con otra, en paralelo, sobre seguridad pública.
Sueldo inferior a otros municipios: La Ley de Bases de Régimen Local, cuyo preámbulo recomiendo por ser un canto histórico al autonomismo municipal español, incide en la independencia de los consistorios para plantear la vida ciudadana dentro de su término y, el estatuto y régimen de los empleados públicos. Esta aparente independencia se muestra fundamentalmente en sueldos distintos de un municipio a otro, lo que provoca agravios comparativos.

En algunas ocasiones este columnista ha criticado estas diferencias, en muchas ocasiones sustanciales, no siendo el problema exclusivo del nivel de gobierno local, sino del autonómico y estatal, existiendo diferencias abismales entre lo que percibe un policía autonómico de un guardia civil o policía nacional. Cuando las competencias se han descentralizado, como ha ocurrido en España a raíz del Estados de las Autonomías, las distintas administraciones deben ejercer una labor de coordinación, precisamente para impedir cuestiones sangrantes como las que plantean estos policías locales. Se dirá que no se puede, ¿es que no se han promulgado leyes de coordinación de policías locales?, en estas normas se regulan múltiples aspectos de uniformidad, graduaciones, régimen disciplinario, movilidad entre municipios y un largo etcétera, ¿es que no se debería también equiparar sueldos y complementos para evitar agravios?

Jornadas laborales excesivas: Esto es consecuencia de la falta de planificación estratégica. Cuando el alcalde y el concejal llegan a su trabajo, en ocasiones demasiado bien remunerado, se encuentran con protestas, reclamaciones, incidentes, etc. que inciden en buena parte en la seguridad, recurriendo para intentar paliar estas cuestiones en aumentar la jornada laboral de los efectivos policiales.

El tema de la duración de la jornada laboral es un asunto delicado. Belt Ibérica, S.A. ha desarrollado muchos planes y programas para distintas policías municipales, algunos de ellos para ciudades muy parecidas a Alhaurín de la Torre. La jornada diaria debe estructurarse en tres turnos, mañana, tarde y noche, siendo generalmente algo mayor el de la noche. Los efectivos de los tres turnos deben estudiarse cuidadosamente porque verdaderamente es absurdo que el de por la mañana, sea muy superior en número al de los otros dos, cuando precisamente la “vida” de la propia población atempera la posible inseguridad. Mucho más ilógico es el establecimiento de jornadas de guardia de 24 horas y descanso de tres o cuatro días, porque se pierde un aspecto importante el de la “vinculación del policía local con el pueblo y el entorno urbano”.

Antes se ha indicado que las urbanizaciones, centros comerciales, lugares de ocio, etc. programados para ser atractivo el municipio, están obligados a disponer de seguridad privada, debiendo incrementarse la coordinación entre esta y la policía local, porque la extensión de estas ciudades dormitorios impiden abarcar toda la extensión por parte de los últimos.

Medios insuficientes: No es que los medios sean insuficientes, es que están pensados para otra policía y otra población, una de muchos menos habitantes y menor concentración urbana. Para más INRI, por motivos propagandísticos y para demostrar lo bien que lo hacen, se especializa a policías municipales en “violencia de género”, “menores”, “medio ambiente”, etc., de tal manera que si de una plantilla reducida, encima se desgajan determinados elementos para dedicarlos a una demanda ciudadana, el resto es insuficiente para todo.

En plantillas reducidas debe huirse de la especialización policial, debiéndose en contrapartida incidir en incrementar los conocimientos polivalentes de los integrantes del cuerpo, dotándolos además de los medios verdaderamente necesarios.

Falta de organización: A lo largo de ya dilatada trayectoria de Belt Ibérica, S.A. conociendo este tema, se ha podido observar que una mayoría de las organizaciones de los cuerpos de policía local carecen de un plan de organización, habiéndose aumentado efectivos, medios, infraestructura, etc., de acuerdo con requerimientos del momento, sin analizar en ocasiones si podían ser coyunturales.

Continuará...

 


Fuente: Rafael Vidal Delgado
Fecha: 16/03/08

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