Ver Suplemento Temático...

Seguridad Corporativa y Protección del Patrimonio.
 

 Expertos

Diofanor Rodríguez Lozano

Oficial de la Policía Nacional de Bogotá en excedencia.
Certificado Profesional en Protección (CPP), por ASIS Internacional
Especialización en Seguridad Física y de Informática por la Escuela de Comunicaciones Militares de Bogotá

Gerente de Seguridad de Agroindustria UVE, S.A. (Colombia)

El responsable de seguridad: forma de pensar o simple suspicacia


“Antes de poder actuar sobre un proceso es preciso haberlo comprendido". Ernst Jünger

Iniciare es artículo con una frase del señor Barnett Pearce, un Periodista norteamericano, que decía: “No se puede cambiar de paradigma sin atravesar un terremoto”. Sin embargo, parece ser que casi siempre queremos atravesar un seísmo sentados cómodamente a la mesa y tomando un café.

Muchos expertos manifiestan que la forma de pensar del hombre de seguridad es “arte y experiencia” lo que en realidad es fundamentación y rigor científico. La realidad es que ya sabemos todos que la imaginación (en todos los sentidos y desde todas las perspectivas)  resultaría corta para idear por sí sola algunas de las cosas que vemos diariamente en la realidad y es por esta razón que los hombres de seguridad siempre deberán tratar de anticipar los movimientos de los adversarios basados en un método lógico como es el análisis de riesgos, pero también en uno intuitivo como lo es ver las cosas de ópticas diferentes y poco comunes.

Esta manera de pensar no es natural para mucha gente. No es natural para los administradores. La buena  administración implica pensar sobre cómo se hacen las cosas bien para lograr el resultado esperado; la mentalidad en  seguridad  involucra pensar sobre cómo las cosas pueden estar hechas para fallar. Esto implica  pensar como un agresor, un competidor o un delincuente. No se tiene que explotar las debilidades  para encontrarlas, pero si no se ve el mundo de esa manera, nunca se notarán tantos problemas de  seguridad.

Muchas veces se especula sobre cuánto de esto es natural, y cuánto es enseñable.  En general, desde mi óptica, considero  que es una forma personal de ver el mundo y que es más fácil enseñar algunas experiencias en relación con las vivencias de la seguridad, tales como un ataque o falsificación de documentos, que enseñar algo sobre mentalidad en seguridad.

La falta de mentalidad en seguridad explica en gran parte la mala seguridad que en muchos lugares encontramos, por ejemplo controles de acceso, tarjetas de pago electrónico, tarjetas ID, claves de ingreso a computadores. Los administradores de seguridad están tan ocupados haciendo que estos sistemas funcionen, con el ánimo de que la inversión realizada por la organización tenga un retorno apropiado, que no se detienen a identificar cómo podrían fallar o hacerlos que fallen y entonces encontrar cuantas de dichas fallas podrían ser explotadas.

Enseñar a los administradores una mentalidad en seguridad contribuirá en gran medida a hacer los sistemas de seguridad física del futuro más seguros.

Esta parte es obvia, pero sin duda la mentalidad en seguridad es beneficiosa de muchas otras maneras.  Si la gente puede aprender a pensar fuera de su enfoque limitado y ver una imagen mayor, ya sea  en seguridad, en política o en su vida diaria, se convertirían en usuarios más sofisticados, empleados más escépticos y menos gente crédula.

Si más personas  tuvieran una mentalidad en seguridad, los servicios que comprometen la organización  y las oportunidades no serían tantas. Sucedería menos que discos de almacenamiento portátiles  se pierdan con información confidencial de proyectos en desarrollo, y no tendríamos que aprender algunas cuantas lecciones de seguridad por la vía más dolorosa: las pérdidas. La red de suministro eléctrico podría ser más segura. El robo de identidad podría ir a la  desaparición. Los registros confidenciales como las futuras inversiones y productos desarrollados podrían ser más privados. Si la gente tuviera una mentalidad en  seguridad, la ingeniería social tendría una disminución considerable, pues los delincuentes se darían cuenta que podrían ser atrapados.

No hay nada prodigioso en la forma de pensar del gerente de seguridad; cualquiera puede entrenar su mentalidad  en  seguridad simplemente tratando de ver el mundo desde la perspectiva del bandido. Entonces surgen cosas como: Si yo quiero  eludir este dispositivo de seguridad en particular ¿Cómo podría hacerlo? ¿Qué debo hacer para saltar una cerca?, ¿Qué podría haber hecho para infiltrar un buen proceso de selección? Y entonces, ¿Cómo  podría protegerme yo mismo de estos ataques? La mentalidad en seguridad es una habilidad inapreciable de la que se puede beneficiar cualquiera, sin  importar su recorrido profesional.

La mentalidad de seguridad, es algo que en muchas organizaciones no existe, pues muchos consideran que es una forma mal intencionada de ver las cosas;  pero la realidad es otra, pues si reflexionamos un poco nos daríamos cuenta que en múltiples ocasiones, hemos generado pérdidas a la  organización por no poseer un poco de suspicacia o, dicho de otra manera, poseer una mentalidad de  seguridad que nos indique el por qué si o por que no realizar una negociación.

Pasar de un extremo a otro nuestro modo de pensar constituye, por consiguiente, el reto de mayor alcance y, por ello el más ineludible, de cuantos tienen por delante las organizaciones  del mundo moderno. Con toda esta perspectiva, la condición previa y necesaria para que se pueda desarrollar en nosotros esta nueva forma de pensar, es básicamente como lo propone Eligio Resta (jurista italiano): “Limpiar el terreno de falsos problemas y ajustar la cuestión a sus aspectos esenciales”.
 Finalicemos diciendo entonces que la forma de pensar del hombre de seguridad está relacionada en la mayoría de las veces con el hecho de que la percepción de la seguridad no se ajusta a la realidad de la seguridad, porque la percepción del riesgo no es igual con la realidad del riesgo. Muchas veces nos  preocupamos por las cosas erradas, prestando demasiada atención a riesgos menores y poca atención a los  riesgos mayores. No evaluamos correctamente la dimensión de los diferentes riesgos. Mucho de esto puede deberse a mala información o malos estudios, pero hay ciertas conductas que se repiten una y otra vez. Como lo muestra el libro: "Beyond fear"  de  Bruce Schneier  del cual  he tomado los siguientes cinco aspectos sobre la mentalidad de seguridad:

  1. La gente exagera los riesgos espectaculares y puntuales y minimiza los riesgos comunes.

  2. La gente tiene problemas estimando el riesgo de algo que se salga de su situación habitual.

  3. Los riesgos personificados son percibidos como mayores que los anónimos.

  4. La gente menos valora los riesgos que asumen voluntariamente y sobre valoran los riesgos de las situaciones que no controlan.

  5. La gente sobre valora los riesgos de los que se habla y son expuestos públicamente.
    Espero con esto contribuir un poco en la discusión sobre como pensar de forma segura.


Referencias.

Bruce Schneier, _Beyond Fear: Thinking Sensibly About Security in an Uncertain World,_ Springer-Verlag, 2003.
Articulo Paz impuesta, seguridad ilusoria: Jaume Curbet

Suplemento Temático: Los nuevos retos del Director de Seguridad

 


Fuente: Diofanor Rodríguez
Fecha: 19/05/08

   Mas artículos de Diofanor Rodríguez Lozano       Otros Expertos   

Este experto ha sido visto por 2100 personas.