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Seguridad Corporativa y Protección del Patrimonio.
 

 Expertos

Rafael Vidal Delgado

Coronel de Artillería(R)
Diplomado de Estado Mayor
Doctor en Historia por la Universidad de Granada

Diplomado y profesor del Master Ejecutivo en Dirección de Seguridad Global (MEDSEG)
Diplomado y profesor principal del Master Ejecutivo en Dirección de Sistemas de Emergencia (MEDSEM)
Asesor de Planificación Estratégica de Belt Ibérica, S.A.

BELT IBÉRICA S.A.
rvidal@belt.es

Crisis en España


La palabra crisis proviene del verbo griego “krinein” que significa “separar” o “decidir” de una forma inmediata. De hecho en el ámbito sanitario, cuando se habla que un enfermo está en crisis, es cuando se encuentra a las puertas de la muerte y los médicos tienen que decidir de forma urgente lo que hay que hacer, para que el paciente viva o muera.

Durante la Segunda Guerra Mundial, en las conversaciones de los líderes aliados, ya se empezó a tratar las situaciones de conflictividad que podrían producirse en el orden mundial, denominándolas “de crisis”, porque lo que se pretendía era crear un escenario intermedio entre la paz y la guerra, en donde se pudieran entablar conversaciones, diálogos políticos, junto con maniobras de distintas índoles, incluso bélicas, pero sin alcanzar el estadio de guerra declarada.

El término de crisis se ha ido ampliando a otras situaciones, no tan drásticas, pero sí cruciales para la supervivencia de un orden político y de vida de una sociedad, introduciéndose en el ámbito empresarial y en el de las organizaciones, de hecho podríamos definir la crisis como: Una alteración de los acontecimientos normales que afectan a una organización, que modifican su capacidad de acción y que exigen decisiones rápidas para superarlos.

Si políticamente con la metodología de crisis se pretende, controlar los enfrentamientos y evitar una guerra declarada, en el sector de las organizaciones civiles, públicas o privadas, lo que se pretende es “evitar caer en el caos”, de esta forma se define a los Sistemas de Crisis como una metodología capaz de “controlar el caos” o “gestionar el caos”.

He resaltado la palabra metodología, precisamente porque todo sistema de crisis se basa en un método, consistente básicamente en analizar los riesgos a los que podemos estar sometidos; disponer de unos indicadores que nos alerten de forma temprana sobre la materialización de los riesgos; conocer perfectamente el entorno: geográfico, territorial y humano, en el que asienta la organización; establecer un gabinete de crisis y unos comités de apoyo; disponer de un centro de dirección de crisis, desde donde se pueda gestionar el caos, para que la organización siga cumpliendo con su misión; diseñar una efectiva campaña de comunicación pública para dar a conocer a todos los públicos: internos, externos, AAPP y MCS, que se está superando la situación; tener unas telecomunicaciones seguras, que permitan el enlace interior y exterior de la organización; y dotar a todo el conjunto de la necesaria seguridad para que no le afecte la emergencia que ha producido la situación de crisis.

BELT IBÉRICA, S.A. ha creado el MEBELTCRIS, consistente en un método de planeamiento, similar al empleado en los estados mayores de los ejércitos occidentales, pero adaptado a las características y peculiaridades que se dan en las crisis, impartiéndose este método en los Master Ejecutivo de Dirección de Sistemas de Emergencia, y en  Master Ejecutivo en Dirección de Seguridad Global, con las denominaciones de MEBELTTEM y MEBELTSEG y en el recientemente creado de Técnicas Militares Aplicadas a la Dirección de Empresas.

El mundo ha entrado en crisis debido a que los pilares económicos y sociales en que se ha basado la convivencia dentro de las naciones y entre ellas, han sido cercenados, sin conocerse, de forma clara, las causas que lo han provocado.

No hay más que leer la prensa, escuchar o ver las noticias, para observar el movimiento incesante de los líderes mundiales, reuniéndose en distintos foros, con el único objetivo de poner los cimientos a un nuevo orden económico y restaurar la confianza de los ciudadanos.

¿Se está haciendo igual dentro de las naciones? Aparentemente sí, dado que las previsiones de los organismos internacionales predicen que se está saliendo de la situación en que nos encontrábamos, saliendo todos … menos algunos, entre ellos España, augurando nubarrones en nuestro futuro.

Es complicado intentar ser neutral en una situación como la que se vive en España. Las tesis y artículos contra la acción del Gobierno -se pueden poner como ejemplo, sendos artículos de José María Carrascal y José María de Areilza (junto con otra persona)-, hacen presagiar males mayores. Es probable que no todo lo que se escribe se materializará en realidades, pero desde luego si deben servir para reflexionar a los que deben decidir sobre el futuro de los españoles.

Los medios anuncian un cierre de filas de todo el partido que gobierna sobre la persona de su Presidente, incluso se le quieren dar baños de masas, para atestiguar ante la opinión pública, la firmeza del mensaje que está transmitiendo el Gobierno. Por supuesto es lícito hacerlo, pero recuerda aquellos baños de masas que se daba el general Franco cuando la situación internacional le era adversa, o los que en la actualidad se dan los dictadores más execrables del panorama mundial, como el de Corea del Norte, o los llamados “amigos de España”, como Chávez, Morales, Castro, etc.

España está en crisis, pero a diferencia de otros países de nuestro entorno, que sólo tienen la crisis económica, a nosotros se nos han añadido otras crisis, que si individualmente pueden superarse con relativa facilidad, todas unidas pueden llegar a ser una carga muy pesada y hacer peligrar la supervivencia del Estado y el modo de vida de los españoles: valores, educación, respeto a los demás, solidaridad entre las comunidades autónomas y entre los ciudadanos, defensa de la vida, moralidad, religiosidad y un largo etcétera, de tal forma que tenemos la sensación de que estamos entrando en el caos.

Toda crisis, incluso la superposición de ellas, se pueden superar, pero para eso, el que lidera a la sociedad para salir de dicha situación tiene que tener “credibilidad” y transmitir “confianza”. Si estos dos conceptos no se cumplen, y parece que no se está haciendo en la actualidad, es preciso que se consulte a la población, órgano supremo de gobierno de la nación, para que ellos, con su superior criterio, decidan lo que hay que hacer para alcanzar el futuro.

Suplemento Temático: Crisis Económica y Seguridad

 


Fuente: Rafael Vidal Delgado
Fecha: 21/09/09

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