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Seguridad Colectiva y Defensa Nacional.

 

 Expertos

Rafael Vidal Delgado

Coronel de Artillería(R)
Diplomado de Estado Mayor
Doctor en Historia por la Universidad de Granada

Diplomado y profesor del Master Ejecutivo en Dirección de Seguridad Global (MEDSEG)
Diplomado y profesor principal del Master Ejecutivo en Dirección de Sistemas de Emergencia (MEDSEM)
Asesor de Planificación Estratégica de Belt Ibérica, S.A.

BELT IBÉRICA S.A.
rvidal@belt.es

El noble arte de la política: veinte años después


El 26 de junio de 1991, se publicaba en el diario Europa Sur del Campo de Gibraltar, un artículo de este autor, titulado “El noble arte de la política”. Veinte años después creo que mantiene toda su vigencia, por ello y como base de las reflexiones posteriores, trataré algo de su contenido y transcribiré algunos párrafos.

 

En aquella época invitaba a los políticos a que leyeran el ensayo platoniano “El político o de la realeza”:

 

“Platón con su forma peculiar de diálogo, define a la “”política”” como “”arte””, a los “”políticos”” como “”pastores”” de hombre, los cuales dictan “”preceptos que sean útiles al cuerpo (pueblo) en general””, sus preferencias serán las que “”convienen a la mayoría de los casos y a la mayoría de los individuos””, y un largo etcétera que pretende modelar como un ser elegido entre todos, por su moral, lucha, valor y defensa de la comunidad, al político como prototipo elevado de la persona humana”.

 

El artículo continuaba, debiéndose de tener en cuenta que se escribió en 1991:

 

“Sin embargo y tras quince años de democracia, la política ha pasado de ser un “”arte”” (remunerado) a una “”profesión”” (mucho más remunerada), y al entrar en el concepto de “”profesión”” es necesario perpetuarla en vida con objeto de no caer en el paro laboral.

La clase política se sustenta de “”ideas políticas””, el conjunto de ellas constituye el “”programa del partido político””, que considera que su aceptación por la sociedad llevará a esta a mejores estadios de bienestar. En las elecciones nacionales el político debe “”vender”” el programa completo de su partido …

Sin embargo, en la actualidad el político no “”vende”” su programa político, sino los errores de los demás. El arte de la política en España consiste en criticar y exponer las mayores, mejores y más contundentes pruebas de los políticos adversarios que han delinquido en la política …

Esta forma de entender la “”política”” por parte de nuestros <políticos>, ha originado la animadversión del pueblo …

… S.M. El Rey, como Moderador de las instituciones del Estado, ha advertido de los peligros que encierra el “”juego”” que se está realizando …

La clase política español, en pocos años, ha alcanzado la “”longevidad”” y ha conseguido perder la credibilidad del pueblo. Sobre tres “”espejos”” deben en el futuro basar su conducta, antes de que sea demasiado tarde: las “”advertencias”” del Rey y el … y la lectura diáfana de Platón”.

 

Para los que no lo recuerden, a principios de la década de los noventa, día tras día, las noticias se alimentaban con problemas de corrupción, nepotismo, aprovechamiento del cargo público, aparte por supuesto de las decisiones en política internacional, no olvidemos que acababa de caer el ”muro de Berlín” y se iniciaba la “guerra del Golfo”, y como no, España entraba en una fuerte recesión económica, que por poner ejemplos vividos, un tiempo más tarde tuvimos que enviar de permiso a sus casas a más de la mitad de los soldados, con objeto de que las arcas del Estado no tuvieran tanto gasto.

 

A finales de la década de los ochenta, los enfrentamientos políticos eran feroces, pero a pesar de ello y siguiendo las recomendaciones de S.M. El Rey (q.D.g) de “profundizar en lo que nos une y no en lo que nos separa”, se alcanzaron grandes acuerdos de Estado, como la propia Constitución y los Pactos de la Moncloa.

 

En estos días nuestro monarca, ha dejado oír su voz, como Poder Moderador, para aconsejar a la clase política, gobernante o no, que alcance acuerdos satisfactorios para salir de la crisis económica en que nos encontramos y en donde más de cuatro millones de personas se encuentran “mutilados” de uno de los derechos fundamentales de nuestra Carta Magna: “al trabajo”. Ha recibido críticas por ello, con la necesaria tergiversación para disparar a la línea de flotación de la Corona, una de las pocas instituciones que gozan del predicamento social, porque no nos engañemos, en cualquier foro popular, los que precisamente no disponen de credibilidad -por supuesto de forma global, ya que hay muchas excepciones-, son los gobernantes y los políticos.

 

Nunca en la historia política de España se ha empleado más la palabra diálogo, al fin y al cabo el talante quería significar eso, pero nunca se ha llegado a posturas de diálogo, tan enfrentadas que imposibilitan llegar a acuerdos concretos. Se pretende entablar el diálogo, pero no cediendo, sino simplemente para que los demás se adhieran al planteamiento, el cual se considera irrenunciable.

 

De hecho los partidos no quieren acuerdos, simplemente mostrar al pueblo, al que aún consideran “tonto”, que los otros son los intolerantes, cuando en realidad todos los son, porque ningunos quiere dar su brazo a torcer.

 

En el reciente debate parlamentario, el portavoz de uno de los grupos ha expresado que “ya no se fía”, mientras por otro lado se ha prometido que en breve se iniciará el remonte del empleo. ¿Cómo se puede generar empleo, cuando para ello la economía tiene que crecer por encima del 3% y en la actualidad hemos descendido el 0,1%?

 

Es hora de tomar decisiones difíciles, es hora de alcanzar pactos de Estado, es hora de estar unidos. En las situaciones de crisis no se puede pensar como partido político y en las próximas elecciones, hay que hacerlo con la mirada puesta en el ciudadano y muy especialmente en esos cuatro millones y medio de parados, en ellos pensaba nuestro Rey cuando habló.

Rafael Vidal
17.02.10

 

 


Fuente: Belt Ibérica, S.A
Fecha: 02/03/10

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