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Eduard Zamora


Director de Seguridad y Presidente de ADSI

Reflexiones tras el 29-M


Aprovecho el nombre de uno de los artículos de esta revista, escrito por Gustavo Suárez Pertierra, exministro de Educación y Ciencia y de Defensa y hasta el 28 de marzo, presidente del Real Instituto Elcano, entidad de la que periódicamente publicamos algún interesante artículo. Como reza en su encabezamiento, los "think tank" o núcleos de pensamiento, son necesarios y fortalecen a nuestra sociedad civil y sus organizaciones.

Al hilo de estos grupos de opinión civiles, me permito poner sobre la mesa la necesidad de que alguien, Administración, grupo de opinión, Asociación de Profesionales de la Seguridad Privada, etc., "think tank", en definitiva, lidere reflexione sobre las consecuencias que el pasado 29-marzo ha tenido para las entidades a las que los Directores de Seguridad estamos obligados a proteger.

Querría dejar de lado el carácter político, social o jurídico del derecho al ejercicio a hacer, o no hacer, la huelga, así como el motivo de su convocatoria. Solo pretendo reflexionar desde el punto de vista de un Director de Seguridad que se ha visto desbordado por los acontecimientos de lo que debía ser un importante día de manifestaciones de reivindicaciones socio-laborales, pero sólo eso, sin acabar en una guerra urbana de considerables consecuencias.

Publicábamos en nuestra última revista unos consejos, redactados y resumidos por nuestro Defensor del Socio, Ricardo Domingo, en su "Guía de acciones preventivas, de recomendación, protección y colaboración ante la convocatoria de una jornada de huelga general"

¿De que nos han servido las aplicaciones de aquellas medidas preventivas al pie de la letra cuando un grupo minoritario de violentos han sido capaces de poner en estado de sitio el centro de Barcelona?

La verdad es que visto el resultado de los daños producidos, algunos podrían decir que no de mucho, aunque seguramente sin su correcta aplicación los daños hubieras podido ser peores, al menos en lo referente a la repercusión en las personas que trabajan para nuestras entidades.

No quisiera centrarme tan sólo en Barcelona, puesto que pese a haber sido el lugar con los mas graves incidentes en esta ocasión, lo cierto es que recientemente hemos tenido otros ejemplos similares en Valencia, Madrid, etc.

Tampoco quiero caer en la lectura fácil de culpar de todo a los responsables administrativos (Ministerio o Departamentos de Interior Autonómicos, Alcaldías, etc.) y sus correspondientes cuerpos policiales (CNP, GC, Mossos, Ertzaintza o Policías Locales), aunque seguramente tendrán una buena parte de responsabilidad todos ellos.

Quizás también los Directores de Seguridad pecamos de no organizarnos, a través de nuestros colectivos y asociaciones, para pedir a la Administración mayores informaciones sobre sus previsiones reales para esa fecha cuando nos llegaban informaciones no oficiales varias y contradictorias.

No se trata de buscar culpables, sino simplemente de reflexionar sobre la necesidad de debatir el motivo por el cual nuestras ciudades, Barcelona en este día o el resto de capitales importantes del país en otras ocasiones, se convierten, desgraciadamente, en el centro de las actividades extremadamente violentas de unos grupos reducidos de "casi profesionales" del destrozo, totalmente ajenos a los organizadores de las legítimas protestas, pero que actúan aprovechando las mismas.

Leemos y escuchamos en los medios comentarios para todos los gustos, pero lo realmente preocupante es que si realmente se conocía la presencia de estos grupos violentos minoritarios no se hayan tomados las medidas preventivas y reactivas necesarias.

Rechazo entrar en argumentos socio-políticos o sicológicos de las motivaciones de estos grupos, cosa que dejo para expertos en la materia, que los hay y muy buenos. Me centraré, como decía, en una reflexión mucho más simplista: la de la relación Seguridad Pública – Seguridad Privada, en un momento en que prácticamente todos los cuerpos policiales tienen un plan de cooperación entre ambos sectores, o bien los están ultimando.

Sería deseable que los responsables de las diversas administraciones con competencia y responsabilidad en lo que ocurrió el 29-m reflexionen sobre la efectividad de esos planes de colaboración, que parecen una vez mas haberse quedado en una magnífica oportunidad perdida, al centrase únicamente en la recogida de avisos de incidentes o en la cuantificación de daños a posteriori. Su máxima premisa, la de la prevención, no se ha cumplido en absoluto.

Si los responsables de esos planes de colaboración hicieran el ejercicio ficticio de ocupar nuestro lugar, el de Director de Seguridad, cuando nuestros Directores Generales nos pidieron explicaciones del motivo por el cual no se habían podido prever o evitar los graves destrozos que la mayoría de entidades importantes con establecimientos que sufrimos, quizás entenderían que, muy por encima de lo que han hecho hasta ahora, han de llevar a la práctica hasta sus últimas consecuencias el alto potencial de aquellas herramientas de colaboración entre ambas "seguridades" tienen. Una vez más ha aflorado el concepto de seguridad privada como claramente subordinada a la pública, con la obligación de comunicar incidencias y facilitar datos finales de daños, en lugar del deseado, y anunciado a bombo y platillo por todas las administraciones, colaboracionismo y coordinación entre ambas seguridades.

Personalmente no supe que contestar objetivamente a la pregunta de mi superior jerárquico cuando, lógicamente, me cuestionó sobre el resultado práctico de lo que le vengo anunciando repetidamente como algo muy positivo: la voluntad de mejora de la colaboración e interlocución entre la seguridad privada y la pública….

¡¡Me niego a pensar que todo es papel mojado, por mi convencimiento personal de que estos planes deben acabar dando importantes frutos!!

Ingenuamente llegué a pensar que si realmente la situación era previsiblemente tan grave, la administración correspondiente convocaría previamente a los responsables de seguridad de las entidades que acostumbramos ser objeto habitual de los ataques de esta "guerrilla urbana". (entidades financieras, multinacionales, transportes, infraestructuras críticas, etc.).

Pero al no ser así, lógico era pensar que no tenían indicios. Las declaraciones de políticos evidenciaron que si tenían la información, pero, por motivos que se me escapan y al contrario de lo que se había hecho en otras ocasiones, no considerarían procedente compartirla con nosotros, los Directores de Seguridad de las Entidades que iban a ser víctimas materiales mas que seguras de los ataques, como así ocurrió………

También ingenuamente, pero en esta ocasión quizás por no ser un experto en lucha policial contra estos grupos violentos, pensaba que si unas pocas decenas de desalmados iniciaban unos incidentes tan graves como los ocurridos, los cuerpos policiales, expertos y alertados, debieran haberlos podido contrarrestar, si como pareciera lógico les estaban controlando y siguiendo en su recorrido al margen de todo itinerario autorizado. Pero volví a equivocarme…….

Los manuales de gestión dicen que hemos de aprender de nuestros errores y no tenemos mucho tiempo para demostrar que realmente hemos aprendido de lo ocurrido el 29 de marzo, puesto que está ya a la vuelta de la esquina la primera semana de mayo, con la cumbre del Banco Central Europeo en Barcelona y el 15 de ese mismo mes con la anunciada huelga mundial. No hay plazo para que se constituya un "think tank" al respecto, aunque debería crearse con los interlocutores sociales y asociativos precisos. Tampoco parece que lo haya tiempo para que se apliquen las modificaciones penales que se solicitan para intentar minimizar, con el ejemplo de la lucha contra la Kale Borroka en el punto de mira.

Si que estamos a tiempo, en cambio, para que nos sentemos las administraciones competentes y los Directores de Seguridad de las Entidades que, sin duda, volverán a ser objeto de los ataques, para poder tratar cuales han de ser las premisas de prevención y actuación en estas próximas y críticas fechas. No debemos permitir que Barcelona, ni ninguna otra ciudad de nuestro país, vuelva a ser, por estos motivos, portada de los noticiarios y periódicos del mundo entero, como ya lo fuimos a causa del 29-m.

Materialicemos, por favor, de manera efectiva la parte mas notoria de los planes de colaboración entre la seguridad pública y la privada: información, prevención, coordinación!!

Suplemento Temático: Los nuevos retos del Director de Seguridad

 


Fuente: News ADSI Flash nº 329
Fecha: 2012-04-08

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