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Seguridad Corporativa y Protección del Patrimonio.
Seguridad Colectiva y Defensa Nacional.

 

 Expertos

Pablo Javier Arredondo Gonzalo

Teniente Coronel de Infantería


Apuntes doctrinales sobre la seguridad y protección de la fuerza militar en operaciones


Artículo cedido por la Revista:

 


Cuando se me encargó dar una exposición doctrinal sobre la Seguridad y Protección de la Fuerza en Operaciones para dar entrada a los debates en el ejercicio doctrinal DOCEX 2010, me vinieron a la mente las largas discusiones y horas de conversación que había provocado el tema en la Sección de Doctrina del MADOC en años pasados. Debates debidos a que nos encontramos con dos términos seguridad y protección de la fuerza que han sido, hasta hace muy pocas fechas, empleados de manera distinta, en algunos casos, indistinta y contradictoriamente en nuestro Ejército.

El significado de las palabras en castellano, se mezcló con el significado fruto de la traducción de publicaciones extranjeras y de consenso entre naciones, e hizo que se creara una torre de Babel en la que sabíamos lo que queríamos decir, pero no éramos capaces de describirlo con las mismas palabras.

Se discutía si la seguridad abarcaba a la protección de la fuerza o si esta tenía bajo su paraguas la seguridad; todo era protección de la fuerza para algunos, para otros, todo era seguridad, y se llegaron a las más variopintas conclusiones. Pero el hecho cierto es que ya se había escrito sobre el tema, aunque no con mucha fortuna desde mi punto de vista. Veamos qué decía nuestro cuerpo doctrinal.

En cuanto al término seguridad, la DO1-001 Empleo de la Fuerzas Terrestres (3ª edición) del año 2003, habla de seguridad con mayúsculas, al referirse al marco estratégico, como «un estado deseado por la sociedad»; en el nivel táctico, habla de ella como principio operativo situándolaal mismo nivel que la flexibilidad o la sorpresa, y la define como «necesaria para precaverse contra la acción del enemigo, evitando que este nos sorprenda».

Por otra parte, la doctrina de 2º nivel, DO2-010. Inteligencia también del año 2003, en su capítulo 10 «Contrainteligencia y seguridad», la relaciona con la protección de la información, el material, el personal, las actividades e instalaciones, frente a actos hostiles, en especial terrorismo, espionaje, sabotaje, subversión y crimen organizado (lo que conocemos por las siglas TESSCO); y esta misma doctrina en su capítulo 11, al hablar de operaciones, nos remite a la definición, ya citada anteriormente, de la DO1-001 y nos explica que se basa «en la información sobre el enemigo y en negarle a este el conocimiento de nuestras intenciones, actividades y vulnerabilidades». En otro momento relaciona seguridad de protección con medidas de protección.

Con posterioridad, en el año 2008, el JEME publica la IG 02/08 donde explica su concepto de la seguridad. Habla de la seguridad en territorio nacional y de la seguridad en peraciones y dice que esta será adoptada por las unidades en operaciones y en ejercicios tácticos y comprenderá las medidas genéricas para territorio nacional, más las correspondientes al escenario, más las necesarias para alcanzar la protección frente a las amenazas directas de una fuerza enemiga.

Respecto a la protección de la fuerza, la DO1-001 de 2003 la define como «un conjunto de actividades relacionadas con todas las funciones de combate que proporciona seguridad», y más adelante dice que en el nivel tácticose logra mediante medidas activas como fortificación o medidas NBQ, y con medidas pasivas como el despliegue de las fuerzas o el enmascaramiento.

Con posterioridad la definición de protección de la fuerza, recogida tanto en la doctrina nacional como en la OTAN, AJP-01(C) y AJP-3 (A), nos dice, entre otras cosas, que «comprende todas las medidas, instalaciones y actividades ante cualquier amenaza y en todas las situaciones,…».

Este recorrido y compendio de definiciones que, como decía al principio daba lugar a interpretaciones diferentes de los conceptos, hizo que la Sección de Doctrina del MADOC, en el 2008, publicara el Concepto Derivado 02/08 Seguridad en Operaciones y Protección de la Fuerza donde ordena lo hasta ahora escrito y clarifica estos dos conceptos y la relación entre ellos.

Una vez aclarados estos conceptos, en 2009, vio la luz la PD3-302. Protección de la Fuerza. A raíz de la publicación de este concepto derivado, la seguridad en operaciones la entendemos como «un conjunto de actividades y de medidas basadas esencialmente en la información sobre el enemigo, y en la capacidad de impedirle el conocimiento de las intenciones propias, actividades y vulnerabilidades, haciendo llegar al enemigo información de forma oportuna para inducirle a error en la protección y en el despliegue de las tropas». Por lo tanto, la seguridad en operaciones es la que precisan las organizaciones operativas desplegadas en situaciones de guerra o crisis, así como en ejercicios tácticos.

Esta seguridad en operaciones se fundamenta en siete pilares: la protección de la fuerza, la seguridad de la información, la seguridad de la organización, OPSEC, la seguridad táctica, la decepción y la contrainteligencia. Pilares cuyas actividades y medidas se complementan entre sí, y pilares envueltos por la nebulosa de la inteligencia.

Por no alargar el artículo no detallaremos lo que incluyen los siete pilares, pero sí vamos a detallar el pilar protección de la fuerza, motivo de esta reflexión.

Medidas para la protección de la fuerza

La protección de la fuerza comprende todas las medidas preventivas para minimizar la vulnerabilidad del personal, material, instalaciones y actividades ante cualquier amenaza y en todas las situaciones, para preservar la libertad de acción y, de esta manera, contribuir al éxito de la misión.

Este pilar contiene, entre otras, medidas para la seguridad de las instalaciones, la autoprotección, medidas NBQ y sanitarias, medidas frente a amenazas aéreas y fuego indirecto, medidas de seguridad funcional y C-IED. Veamos, de la mano de la PD3-302 Protección de la Fuerza (2009), de qué trata cada uno de esos campos que interactúa sobre la fuerza.

Medidas de seguridad de instalaciones: comprenden, entre otras, la construcción de obras de fortificación, la confección e implantación de planes de seguridad y establecimiento de las zonas de seguridad de las BAE, el establecimiento de zonas de seguridad radioeléctricas, las inspecciones y evaluaciones de seguridad, el asesoramiento, la adquisición y contratación de medios de seguridad de instalaciones, los equipos cinológicos de guardia y centinela, la clasificación de instalaciones sensibles a efectos cartográficos y de fotografía aérea, y los sistemas contraincendios.

Medidas de seguridad de la organización: comprenden el conjunto de medidas que adopta el ET como institución o cada uno de sus miembros a título individual para su propia seguridad. Así tenemos la protección de autoridades que implica actividades de escolta, conducción evasiva, planes de emergencia ante atentados terroristas…; adopción de medidas de seguridad (uso y gestión de inhibidores, cambios de matrículas, uso de vehículos camuflados, vehículos blindados…); adopción de niveles de alerta; elaboración y difusión de normas de autoprotección y elaboración, proposición y difusión de medidas de protección colectiva.

Medidas sanitarias: las forman tanto el conjunto de medidas que adopta el ET como institución, como las adoptadas por cada uno de sus miembros de modo personal. Comprenden medidas sanitarias preventivas, de tratamiento de enfermedades y heridas, de evacuación de bajas y de seguridad en el trabajo.

Medidas de protección NBQ: comprenden tanto el empleo o la amenaza de empleo de armas o artefactos NBQ como la emisión de material tóxico industrial (TIM).

Medidas contra amenazas aéreas y armas de tiro indirecto: incluyen las amenazas renegade (aeronaves civiles secuestradas) y slow-movers (avionetas, ultraligeros, parapentes, etc, cargados con sustancias químicas/bacteriológicas o empleados como plataformas para armas ligeras o explosivos). También tratan la amenaza del hostigamiento con morteros a las bases, más por la frecuencia de su empleo que por su eficacia.

Protección funcional: trata la prevención de riesgos laborales. Se consigue fundamentalmente con la instrucción y la prevención de accidentes y pretende «proteger a las tropas, los empleados civiles, el material y equipo contra los riesgos producidos por utilizar procedimientos inadecuados o no prestar el adecuado cuidado en los mismos, o derivados de la propia actividad militar».

Medidas contra los artefactos improvisados (counter-IED): todos somos conscientes que CIED está constituyendo la principal amenaza a la seguridad en los conflictos actuales. La lucha C-IED, en este nivel, consiste principalmente en acciones dirigidas a la prevención del emplazamiento, detección y neutralización de los IED; mitigación de sus efectos; instrucción y sensibilización en el empleo de equipos IED en los reconocimientos y la puesta en práctica los protocolos de actuación.

Maeriales para la protección de la fuerza

Una vez descritas las medidas que conforman la protección de la fuerza, describamos los materiales necesarios para esta protección:

Para la protección de las personas, con carácter general, tenemos: casco integral antibalas, gafas de protección ocular ante arena, polvo..., o balística; chaleco antifragmentos/antibalas.

Ante la amenaza de masas hostiles: equipo de protección individual anti-trauma (chaleco, guantes, hombreras, coderas, coquilla, rodilleras y espinilleras); escudo protector; máscara antigás; guantes anti-corte y/o antipinchazo; chaleco y polainas reflectantes para control de tráfico.

Ante la amenaza de armas ligeras: chalecos antibalas/anti-fragmentos con peso y características ergonómicas adecuados; placas balísticas (chalecos + juego de placas).

Ante la amenaza de IED: traje específico EOD, vehículo EDEX, inhibidores portátiles EOD, mantas blindadas.

Para la protección de vehículos y plataformas: sustitución de los URO VAMTAC por el LMV IVECO (4x4, escuadra); sustitución del BMR por el RG 31MK5E (4x4, pelotón); inhibidores de frecuencia; mejora protección de los vehículos y ambulancia (techo, escudos de protección…); kit de blindaje de cabina: medidas autoprotección de helicópteros; dispensador chaff y bengalas; sistemas ASE (alertador misil, láser y radar); protección balística de asientos, suelos y puertas; material visión nocturna (miras holográficas-designadores láser...).

Para la protección de las instalaciones, con carácter general tenemos: obstáculos perimetrales con alambradas, muros, merlones de tierra…; control de accesos mediante puestos de control, tornos, esclusas…; control postal y de mercancías con detectores de metales y explosivos, recipientes y mantas antiexplosivos…; detección de intrusión y sistemas de alarma mediante equipos de detección periférica, perimetral…; vigilancia con cámaras térmicas, circuito cerrado de televisión de vigilancia perimetral…; redes de comunicaciones de seguridad (de telefonía, interfonía, lenguaje convenido…); emergencias mediante red de megafonía…; centrales de vídeo, de señales y alarmas…; medios de iluminación fijos, sorpresivos y de emergencia; lonas de visión unidireccional.

Frente a la amenaza de armas ligeras: contenedores blindados, hangares protegidos…

Frente a la amenaza IED: inhibidores de base, detectores de arco, sistemas contra incendios (vehículos contra-incendios, extintores portátiles…).

Ante la amenaza RAM (rocket, artillery, mortars), sistemas para la detección/localización de orígenes de fuego, la localización por el sonido (radar contra mortero ligero LCMR, radares AAA de vigilancia o de adquisición, radares ACA localizadores de objetivos, sensores optrónicos).

Para alertar: sistemas similares al WAVES (wireless audio visual emergency system), que alerta de manera sonora y visual al personal dentro de la zona defendida y en la zona de impacto de este tipo de amenaza, u otros sistemas.

Para la interceptación de proyectiles en vuelo: sistema CRAM cañón, sistemas cañón antiaéreo automático con DT… Para la protección del personal: abrigos, refugios C-RAM.

Para la reacción: obuses de ACA con munición de precisión y morteros para realizar acciones de contrabatería.

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Fuente: Revista Ejército nº 835
Fecha: Noviembre 2010

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