Ver Suplemento Temático...


Seguridad Colectiva y Defensa Nacional.

 

 Expertos

Rafael Vidal Delgado

Coronel de Artillería(R)
Diplomado de Estado Mayor
Doctor en Historia por la Universidad de Granada

Diplomado y profesor del Master Ejecutivo en Dirección de Seguridad Global (MEDSEG)
Diplomado y profesor principal del Master Ejecutivo en Dirección de Sistemas de Emergencia (MEDSEM)
Asesor de Planificación Estratégica de Belt Ibérica, S.A.

BELT IBÉRICA S.A.
rvidal@belt.es

Marca o Escándalo “España”


La política en España ha llegado a ser una obsesión de los españoles, los cuales asisten sorprendidos que unos centenares de “políticos”, por llamarles de alguna forma, estén de forma contumaz y persistentemente dañando el nombre de España.

Ha llegado a ser tan grave el problema, que hace unos días, un amigo extranjero del ámbito educativo, me comentaba la “inseguridad jurídica” existente en nuestra nación, porque era incomprensible que ante una reforma educativa, tan necesaria para nuestro pueblo, dados los niveles bajísimos existentes, se reúna el grupo principal de la oposición, junto a otros grupos políticos y efectúen una declaración pública, en el sentido que cuando ellos regresen al gobierno, derogarán de forma inmediata la ley que va a ser aprobada por el gobierno del partido Popular. Este gesto, innecesario, prepotente y antiespañol, provoca que cualquier inversión extranjera, en este sector, se retraiga, porque nadie desea invertir si al cabo de dos o tres años, su inversión se convierte en pérdidas.

 

El contertulio de la cadena Onda Cero, en el programa de “Herrera en la Onda”, Nicolás Redondo, decía ante el viaje de S.M. El Rey a Marruecos, que la Casa Real está por agradar a los españoles y que gracias a nuestro Monarca se abren nuevas vías económicas para las empresas españolas. ¿Qué hacen los políticos mientras tanto? En los últimos meses no he escuchado (que significa más que oír), ninguna propuesta digna de ser tenida en cuenta, por un partido político, que mejore la del Gobierno, la política en España, consiste exclusivamente en lanzar diatribas tras diatribas contra las personas.

 

Al vivir en Andalucía, veo, como es natural, las emisiones de la cadena autonómica, la cual solamente tiene dos motivos, el primero magnificar la acción del gobierno andaluz, en el sentido que somos los andaluces, los mejores en todo, y el noticiario es una sucesión de que alguien o algo en Andalucía supera con creces la media nacional o se encuentra entre los sectores punteros del mundo. Entonces hay que preguntarse ¿cómo es posible que con tantos éxitos estemos a la cola de la economía española?, pues bien para el locutor de turno, siempre la culpa la tienen otros, utilizando un victimismo social, parecido al nacionalista, en sus efectos, de catalán y vasco, convirtiéndose esta réplica en el segundo motivo.

 

Los diarios hablados, escritos y visuales, son una continua noticia de escándalos de corrupción, en donde han desaparecido miles y miles de millones de euros de los españoles. Hoy el conserje del edificio de mi antiguo despacho, me comentaba que los políticos actuales han conseguido hacer bueno a Franco, porque éste al menos no acumuló la fortuna que cualquier político obtiene en un breve período de tiempo.

 

Le comenté a Andrés, el conserje, cuyo único pasatiempo es el de trasladarse todos los fines de semana a su “campo” (se enojó un día porque yo le llamé “campito”) de Alozaina y trabajar para complementar su sueldo con otros euros obtenidos de la tierra. Pues bien le comenté que el día anterior había habido una manifestación en Málaga, en donde dos mil personas lanzaron consignas contra los dos partidos mayoritarios: PP y PSOE, pero él me replicó que eso no servía, y que era necesario que salieran a la calle millones de personas, en todos los pueblos y ciudades de España, para exigir de una vez cambiar las reglas del juego de la política y que esta palabra no sea sinónimo de enriquecimiento rápido.

 

En un artículo anterior, comentaba que cuando la política se ha convertido en una profesión en vez de un servicio a los demás, es que nuestra sociedad está enferma y necesita urgentemente que se le apliquen los remedios suficientes para superar su enfermedad y volver a estar sana, como la que llevó a cabo la transición entre 1976 a 1978.

 

Pretendemos que Europa nos eche una mano a nuestra economía. Tengo algunos amigos alemanes que visitan España con asiduidad y que además la quieren, por estar casados con españolas, pues bien ellos me transmiten la idea que de nuestro país existe en Alemania, es la de un grupo de “mangantes”, que todo el dinero que entra en las arcas públicas desaparece en sus bolsillos. Por ello cualquier ayuda a España o los países del sur, es totalmente impopular, y el partido que gobierna, no quiere demostrar que facilita la ayuda, porque sabe que ello tendrá un alto coste en las próximas elecciones.

 

La inseguridad jurídica es el lastre mayor que puede tener un país para su desarrollo y economía, porque el dinero internacional que día tras día circula por los mercados es más de novecientos mil millones de euros. Este circulante elude los países inseguros jurídicamente, como algunos sudamericanos, africanos y asiáticos. En la actualidad también España está empezando a sentir estos efectos y la culpa no es de los españoles, sino de los partidos político, que sobre la base de las listas cerradas no representan a los españoles. Estoy seguro que una reforma electoral, que cada circunscripción, que es como decir grupo de ciudadanos, controle al político que ha elegido, hará, no desaparecer, porque la corrupción es como un cáncer, incurable, pero al menos reducirá muchos de los males que hoy cae sobre nosotros.

 


Fuente: Rafael Vidal
Fecha: 2013-07-21

   Mas artículos de Rafael Vidal Delgado       Otros Expertos   

Este experto ha sido visto por 1404 personas.