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Seguridad Corporativa y Protección del Patrimonio.
Seguridad Colectiva y Defensa Nacional.

 

 Expertos

José Ángel Úbeda Garcerán

Comandante de Artillería.DEM


El uso de empresas proveedoras de Servicios de Defensa en Operaciones Contrainsurgencia en Irak


 
Artículo cedido por la Revista:


El fenómeno de las Empresas Proveedoras de Servicios de Defensa (EPSD) no es nuevo, ya que los civiles han acompañado desde siempre a las Fuerzas Armadas, pero hoy en día los cometidos encargados a esas empresas civiles han crecido en cantidad e importancia, pasando desde la transferencia de la cadena de apoyo logístico a tareas relacionadas con la seguridad, como pueden ser el adiestrar a fuerzas locales, prestar servicios de escolta o incluso pilotar aeronaves no tripuladas. Lo anterior se debe en parte a que los ejércitos actuales no están plenamente preparados para el uso de armas tecnológicamente muy sofisticadas o para acometer operaciones
humanamente muy exigentes como las Contrainsurgencia (COIN) (1)

Por otro lado, el uso de EPSD ha levantado muchas críticas debido a la agresividad de sus integrantes, que en algunos casos son considerados mercenarios, o aumentan la "fricción" (2) en el campo de batalla, entendiendo esta como «el efecto de la realidad en las ideas e intenciones de la guerra» o lo que es lo mismo: la diferencia entre la planificación de la guerra (sobre el papel) y lo que sucede realmente sobre el terreno.
En cualquier caso, el fallo en una operación puede ser debido a muchos motivos como son la falta de liderazgo, la no identificación clara de los objetivos de dicha operación o por un mando y control defectuosos. Sin embargo, a modo de resumen puede afirmarse que el fracaso en una operación se debe, principalmente, a no saber adaptarse a las circunstancias del momento.

Desde el punto de vista de las operaciones contrainsurgencia, esto significa que aunque las empresas proveedoras de servicios de defensa hayan aumentado la fricción en el campo de batalla, el éxito puede conseguirse logrando integrarlas adecuadamente con las operaciones militares.


USO DE LAS EPSD EN IRAK

El uso intensivo de las EPSD —también conocidas como Military Contractors (3) — en la Guerra de Irak (4) de 2003 provocó que sus detractores afirmaran que dichas empresas dificultan las operaciones COIN, a las que se supone que deben apoyar, ya que sus tácticas agresivas alienan a la población local en su contra. Además, al disfrutar de una supuesta impunidad en sus acciones dificultan la legitimidad de las operaciones y al no estar subordinadas a la cadena de mando también provocan graves problemas de coordinación.


Afganistán. Miembro de una Empresa Proveedora de Servicios de Defensa (EPDS)

Sin embargo, estos inconvenientes no solo son debidos al empleo de dichas empresas en las operaciones COIN, sino a su falta de integración en todas las fases de la operación y a la carencia de la necesaria coordinación entre las unidades militares y las EPSD.

Con el empleo actual de las mencionadas empresas en los conflictos, los estados occidentales están entrando de lleno en una Revolución Militar Post-Moderna o Contrarrevolución (5) ya que voluntariamente abandonan el monopolio del uso de la fuerza, contratando a actores civiles (las EPSD) para que realicen lo que se suponía cuestión de Estado.

USO EN OTROS ESCENARIOS

Como ejemplo de éxito de la actuación de una EPSD en otros escenarios está el caso de la empresa sudafricana Executive Outcomes en África entre 1994 y 1995.

En Angola esta empresa luchó al lado del Gobierno contra la guerrilla UNITA después de que se rompiera el acuerdo de paz auspiciado por la ONU e instruyó a 4.000 hombres para defender las minas de diamantes.

En Sierra Leona ayudó a contener el avance del grupo guerrillero Frente Revolucionario Unido, lo que forzó las negociaciones y aseguró la continuidad del Gobierno establecido.

También se produjo una actuación destacada de las EPSD en Bosnia i Herzegovina, donde contribuyeron a definir la
estructura de sus Fuerzas Armadas; o en Afganistán, donde han llegado a tener más de 100.000 empleados y han colaborado en la instrucción y adiestramiento del Ejército afgano, la reconstrucción del país y la defensa de instalaciones.

FACTORES DECISIVOS DE LAS OPERACIONES COIN

Para tener éxito, una operación COIN debe basarse en los siguientes principios:

−Estrategia común: Esto es difícil de conseguir cuando hay EPSD contratadas por diversos estados, organizaciones gubernamentales e incluso ONG, cada uno con sus propios objetivos e intereses, que incluso pueden ser divergentes entre sí.

−Estructura coordinada: Aquí encontramos el mismo problema relativo al empleo de las EPSD del punto anterior, ya que en algunas ocasiones es imposible instaurar siquiera unas relaciones funcionales o de coordinación fluidas entre las distintas empresas y la misión legalmente establecida.

−Establecimiento de un entorno de seguridad bajo la autoridad legítima: Para ello es muy importante disponer de inteligencia adecuada, voluntad de permanencia en el tiempo de las distintas organizaciones y evitar la desconexión o la alienación de la población local.

Por consiguiente, se considera muy difícil conseguir que se respeten los principios anteriores, si hay EPSD que actúan con tácticas agresivas y disfrutan de «impunidad» ante comportamientos reprochables.

VENTAJAS E INCONVENIENTES DEL USO DE LAS EPSD

En el nivel operativo, en general las ESPD gozan de gran eficacia, ya que están especializadas en las tareas que desempeñan, sin embargo, su uso provoca dependencia en las Fuerzas Armadas, ya que al externalizar una tarea con el tiempo estas pierden su capacidad para realizarla por sí mismas.

El coste político de su uso puede parecer reducido, ya que no es necesaria la consulta parlamentaria o el consenso entre las distintas fuerzas políticas para enviarlas a una misión, lo que sí ocurre con las FAS; sin embargo, ese mismo coste político puede ser muy alto en la zona de operaciones, si dichas empresas no actúan con legitimidad. Cuando los empleados de una EPSD entran en combate pueden ser considerados mercenarios, por lo que perderían los derechos derivados del estatuto de prisionero de guerra (6) y, por ende, toda su legitimidad.


Military Contractors»

Se puede pensar que su coste económico es más reducido que el correspondiente al uso de fuerzas militares, ya que aquel se establece a tanto alzado y solo cuando es necesario su empleo, pero no debe olvidarse que las EPSD se han vuelto prácticamente imprescindibles debido a la reducción del tamaño de las Fuerzas Armadas. Por ejemplo, a principios de 2008 se estimaba que EEUU disponía de unos 190.000 empleados de dichas empresas en Irak y que entre 2003 y 2007 había gastado más de 85.000 millones de dólares (7) en contratos de EPSD.

Por otro lado, no hay que olvidar que sus filas están formadas en su mayoría por antiguos miembros de dichas FAS y de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, formados a costa de las arcas públicas.

En relación con la coordinación con tropas regulares, esta es innecesaria si las EPSD asumen íntegramente la operación. Sin embargo, cuando actúan en conjunción con dichas tropas la coordinación es muy problemática por la gran variedad de empresas y de organizaciones que las contratan, con intereses y objetivos muy variados. Además, son las fuerzas militares las que deben poner todos los medios y esfuerzos para lograr la necesaria coordinación con dichas empresas.

Respecto a la legalidad de su actuación, esta puede llegar a ser muy dudosa: si se considera que las EPSD están integradas por mercenarios, serían totalmente ilegales; pero si se las considera constructoras de la paz, disfrutarían de una impunidad que hace difícil su legitimidad, tanto desde el punto de vista de la población que «sufre» sus actuaciones, como del resto de la comunidad internacional.

Por tanto, el uso de las EPSD en operaciones de paz permite un rápido despliegue sobre el terreno y que se pueda dotar de seguridad al personal civil que participa en las operaciones, pero en muchas ocasiones hay una gran desregularización y descoordinación en su empleo.

A continuación se desarrollan los tres principales problemas que se han encontrado, relativos al empleo de las EPSD en las operaciones:

 - La fricción en el sistema de mando y control.
 - La polémica del «cowboy».
 - La impunidad en la actuación de las EPSD.


Miembros de una EPDS, abandonan un area tras una explosión en Baghdad (Octubre 2009)

También se tratarán posibles soluciones a estos problemas, teniendo en cuenta que con las medidas adecuadas la contribución de las EPSD a las operaciones puede ser positiva, al mismo tiempo que pueden controlarse los aspectos negativos que puedan aportar.

FRICCIÓN CON EL SISTEMA DE MANDO Y CONTROL

Cuando las EPSD no están integradas en la cadena de mando, pueden sembrar confusión y contribuir a aumentar la incertidumbre en el campo de batalla.

En el nivel operacional, dichas empresas a menudo operan sin contar con la guía del «propósito» del jefe de la misión, lo que puede provocar serias interferencias entre los civiles y los militares.

Esto es aún peor en el nivel táctico, ya que la falta de comunicación o coordinación llegaría a provocar incidentes entre las EPSD y las unidades militares.

La situación es aún más complicada cuando las EPSD son contratadas por múltiples actores, gubernamentales o no gubernamentales, por lo que en ocasiones la coordinación descansa únicamente en la cooperación voluntaria de los contratantes de las EPSD.

Como ejemplo práctico de cómo se ha logrado la necesaria coordinación entre las EPSD y las Fuerzas Armadas, se expone a continuación el caso de Irak:

−Coordinación ad-hoc, marzo de 2003-septiembre 2004. En este caso la coordinación se basó en las relaciones personales entre las unidades militares y las EPSD. El principal problema es que dichas relaciones tenían que construirse de nuevo en cada rotación de las unidades militares, existiendo además una carencia de medios de comunicación estándar entre ambos.

−Establecimiento de un Centro de Operaciones de Reconstrucción (ROC), octubre 2004-febrero 2008. Este aumentó significativamente la visibilidad y la coordinación, sin embargo no era obligatoria para las EPSD la participación en él, por lo que muchas no lo hicieron. Además, el ROC no estableció un sistema de comunicaciones estándar y se confiaba en el teléfono móvil para establecer el enlace.

−Creación de Células de Contratistas de la Operación (CONOC), mayo 2008. Estas células sirvieron para coordinar los movimientos de las EPSD con las unidades militares y su gran ventaja consistió en su obligatoriedad para la gran mayoría de las empresas contratadas por organizaciones gubernamentales. El jefe de campo era el responsable de autorizar los movimientos de las empresas, a las que se dotó de medios radio estándar.

Todos estos pasos sirvieron para mitigar, en la medida de lo posible, la «fricción» aunque no todas las EPSD llegaron a estar cubiertas por estas medidas y lo que es peor, no se llegó a establecer ningún tipo de coordinación con las Fuerzas de Seguridad iraquíes.

LA POLÉMICA DEL COWBOY

Se ha afirmado que las tácticas agresivas de las en su contra, con la fatal consecuencia de favorecer a la insurgencia.

Entre las tácticas agresivas más reiteradas se encuentran el echar vehículos civiles fuera de la carretera, abrir fuego en todas direcciones en caso de sufrir un ataque, o incluso sin provocación  previa, para prevenir posibles ataques. A todo esto hay que sumar el escándalo de las torturas y vejaciones en la prisión de Abu Ghraib entre 2003 y 2004.

La principal consecuencia de todo ello son los grandes daños colaterales que han provocado y, lo que es peor, bajas civiles que han incitado a más iraquíes a unirse a los insurgentes.

Sin embargo, solo algunas EPSD han utilizado habitualmente esas tácticas, principalmente aquellas que se dedican a proteger o proporcionar seguridad a convoyes y/o a personalidades, y las que utilizan un perfil de actuación más agresivo, cuya actuación es menos profesional.

Asimismo, todo esto se vio favorecido por la carencia de reglas de uso de la fuerza en Iraq de 2003 a 2007.

IMPUNIDAD EN SU ACTUACIÓN

En relación con el punto anterior, es difícil establecer un gobierno legítimo si las EPSD disfrutan de impunidad para cometer fechorías.

La Orden 17 de la Autoridad Provisional de la Coalición en Irak (8) garantizaba a los contratistas inmunidad frente a los procesos legales iraquíes en lo concerniente a los actos desarrollados como consecuencia de sus contratos. El problema es que dicha orden expiró en enero de 2009, pero las EPSD continuaron actuando al margen de la jurisdicción iraquí.

Para empeorar más las cosas, en octubre de 2007, un mes después de la muerte de 17 civiles en los que se vio involucrada la empresa Blackwater, el Gobierno iraquí aprobó una ley para retirar la inmunidad a los contratistas, que derogaba la Orden número 17 de la Autoridad Provisional de la Coalición en Irak.

Para resolver esto, los EEUU decidieron aplicar la Ley de Jurisdicción Militar Extraterritorial a los civiles, sin embargo a las EPSD no se les pudo aplicar debido a que eran agentes de la ley civiles los que debían llevar a cabo las investigaciones.

A partir de 2007 se les intentó aplicar el Código de Justicia Militar, pero seguía existiendo el problema de la supervisión, ya que para poder perseguir las faltas o delitos cometidos se dependía mucho de los informes emitidos por los contratistas sobre incidentes graves, que no estaban obligados a informar sobre ellos.

En cualquier caso, con todas las medidas adoptadas se consiguió la satisfacción de la mayoría del personal comisionado en Irak, a base de aplicar un proceso de lecciones aprendidas a la misión, para poder extraer enseñanzas tanto de lo que se realizó correctamente como de los errores cometidos.

CONCLUSIONES

Como conclusión de este artículo puede afirmarse que en ocasiones el empleo de EPSD en operaciones puede provocar muchos problemas, por falta de coordinación con la jefatura de la misión y entre distintas agencias gubernamentales o no gubernamentales, por su comportamiento o actitud, muchas veces reprochable, y por su relativa «impunidad» ante los abusos cometidos, como ocurrió al principio de la operación en Iraq en 2003.

Sin embargo, se considera que las EPSD pueden ser necesarias a día de hoy para enfrentarse a las operaciones COIN con ciertas garantías de éxito, ya que complementan capacidades de las Fuerzas Armadas que actualmente no poseen o que les es muy costoso mantener, debido a la tendencia a la reducción de su tamaño y a externalizar todo aquello que no se considera imprescindible que sea realizado directamente por ellas mismas.

Pero para lograr una actuación adecuada de las EPSD en las operaciones COIN, deben ser tenidas en cuenta en todas las fases de la operación y ser controladas y coordinadas con gran cuidado para que sus inconvenientes no ensombrezcan sus beneficios. Una forma de lograrlo es mediante la supervisión adecuada de dichas EPSD y asegurando que en todo momento asuman la responsabilidad de sus actos.



NOTAS

1)  Operaciones COIN: «Conjunto de actividades políticas, diplomáticas, económicas, sociales, militares, de mantenimiento del orden, civiles y psicológicas necesarias para derrotar a una insurgencia». Es de resaltar que la contrainsurgencia ha de tener un carácter principalmente político, aunque debe emplear todos los instrumentos de poder de los que el Estado o coalición disponen, de una forma integrada y coherente.

2)  CLAUSEWITZ, Karl von. De la Guerra. Libro dot.com. 2002.

3)  Realmente en EEUU se utiliza el término Military Contractors para designar a los empleados de las EPSD. 
 

4) La última Guerra de Irak –también conocida como Segunda Guerra del Golfo, Operación Libertad Iraquí, Operación Telic u Ocupación de Irak– comenzó el jueves 20 de marzo de 2003 y finalizó el domingo 18 de diciembre de 2011. Tras finalizar la guerra, se dio paso a una operación de entrenamiento de las tropas iraquíes para combatir la insurgencia y el terrorismo, Operación Nuevo Amanecer, integrada por unidades de las fuerzas armadas de EEUU, Reino Unido y contingentes menores de Australia, Dinamarca, Polonia y otros Estados. Fuente: Varios Internet.

5)  COLOM PIELLA, Guillem y BAQUÉS QUESADA, Josep. El Concepto de Revolución Militar y su Empleo en los Estudios Estratégicos.
www.aecpa.es/uploads/files/modules/congress/10/papers/357.doc.

6)  Artículo 47: Mercenarios. Protocolo Adicional a los Convenios de Ginebra del 12 de agosto de 1949 relativo a la Protección de las Víctimas de los Conflictos Armados Internacionales (Protocolo I).

7)  «El negocio de la Guerra de Irak». El País. 14-08-08. htt
p://www.elpais.com/solotexto/articulo.html?x ref=20080814elpepiint_13&type=Tes.

8)  Status of the Coalition Provisional Authority, MNFIraq, Certain Missions and Personnel in Iraq.
Coalition Provisional Authority Order Number 17 (Revised). 2004.
http://www.iraqcoalition.org/
regulations/20040627_CPAORD_17_Status_of_Coalition__Rev__with_Annex_A.pdf.

Suplemento Temático: Los nuevos retos del Director de Seguridad

 


Fuente: Revista Ejercito
Fecha: julio/agosto 2013

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