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Seguridad Colectiva y Defensa Nacional.

 

 Expertos

Lynn R. Sylmar


Teniente Coronel
USAF

Personal no militar en el campo de batalla


 

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Introducción

Tres vehículos militares se dirigen por un camino de tierra en las afueras de Basora, Irak. El agente especial de la Oficina de Investigaciones Especiales de la Fuerza Aérea (AFOSI) Jill Thomas, 1 empleada civil del Departamento de Defensa (DOD), viaja junto a otro agente y varios militares. Los miembros del equipo, que llevaban puestos uniformes para el desierto y equipos protectores militares, iban a recoger a una persona sospechosa de colaborar con al-Qaeda en su casa. La AFOSI es responsable de reunir inteligencia en el área y trata de recoger computa doras, documentos o información localizada en el hogar de la persona sospechosa después de que los operadores especiales militares le detengan. A medida que se acercaban a la casa, les empezaron a disparar con armas de fuego pequeñas. Esperaban cierta resistencia, pero no de esta magnitud.

Una explosión vuelca el primer vehículo. El personal del vehículo se recupera rápidamente y el convoy trata de retirarse. El agente Thomas resulta herido en el intercambio, pero entendía cuáles eran los peligros de estar en una zona de combate. Como agente federal, esperaba que la dispararan, pero en una zona de combate, ¿era una combatiente? Resultó informada por un auditor general del Ejército (JAG) que era una civil y que legalmente no podía ser blanco del enemigo—a menos que participara en las hostilidades. Se preguntó por primera vez lo que significaba eso y cómo esperaba que el enemigo la distinguiera de los combatientes del vehículo.

En el caso de que fuera capturada, ¿a qué protecciones tenía derecho?

La tarjeta de identificación del Departamento de Defensa de Jill indica que es una civil. Según la ley internacional, la condición de civil la protege contra los ataques directos del enemigo. No obstante, se parece a cualquier otro miembro del equipo. Lleva puesto un uniforme militar, equipos protectores militares y tiene un arma. Además, como agente de AFOSI, interroga a personas sospechosas de pertenecer a al-Qaeda, lleva a cabo actividades de inteligencia humana (HUMINT) y se comporta como escolta de seguridad—funciones que tradicionalmente han sido llevadas a cabo por militares. Basándose en su conducta, ¿la seguirán considerando sus captores como civil, o se había convertido de alguna forma en una combatiente ilegal?

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Fuente: airpower.au.af.mil
Fecha: 2014-06-16

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