Ver Suplemento Temático...

Seguridad Corporativa y Protección del Patrimonio.
 

 Expertos

José Manuel García Diego

Técnico Superior PRL
Licenciado en Ciencias del Trabajo
Director de Seguridad

Atraco “in itinere” o “in mision”


Hemos querido llamar "atraco "in itinere" o "in misión", por analogía con el accidente de trabajo del mismo nombre, al robo con violencia o intimidación ex art. 242 CP que tiene como sujeto pasivo a un trabajador de una entidad financiera; como lugar de ocurrencia el trayecto entre su lugar de trabajo y cualquier otro destino; que está asociado al transporte de dinero en efectivo entre ese mismo centro y cualquier otro —pertenezca o no a su empresa—; que se comete en horario de trabajo o fuera de él, y como consecuencia del trabajo prestado por cuenta ajena.

Podríamos definir por tanto esta modalidad de atraco como el robo con violencia o intimidación que se perpetra contra un trabajador de una entidad financiera que transporta dinero en efectivo u otros títulos-valores propiedad de dicha entidad fuera del ámbito geográfico de su lugar de trabajo.

1. Antecedentes.-

En el año 2006 el Sindicato CSICA impulsó las correspondientes acciones judiciales ante la Audiencia Nacional y el Tribunal Supremo para que el atraco tuviera la consideración de riesgo laboral para los trabajadores de entidades del sistema financiero, en concreto el petitum estaba referido a que "el atraco sufrido en una Oficina de Cajas de Ahorros es un "riesgo laboral". Actuaron como contraparte demandada una treintena de Cajas de Ahorros que ya desde el principio no fueron capaces en la AN de argumentar seriamente en contra recordándoles el ponente en la Sentencia que deberían actuar "sin buscarle tres pies al gato el cual es normal y no las tiene".

Este mismo Magistrado analizando la demanda estima que

"es evidente que en el atraco o robo con intimidación concurren las notas o requisitos legales que configuran el concepto de riesgo laboral ya que: a) produce daños físicos o psíquicos en los empleados; b) constituye un riesgo al concurrir en él las notas de futuridad y probabilidad; y c) se da el nexo de causalidad, ya que el daño o lesión que se produzca, aunque cometido por un agente externo, trae su causa del desempeño de la prestación laboral a la Caja y, consecuentemente, las consecuencias deben anudarse a la causa de las consecuencias."

En los fundamentos de derecho se concluye que:

"Por todo lo expuesto, debemos estimar la demanda, declarando que el tratamiento de este tipo de violencia en el lugar de trabajo debe formar parte de las actividades preventivas de las empresas, de manera integrada, siguiendo los principios preventivos enunciados en el art. 15 de la LPRL. Esto incluye desde la identificación y evaluación del riesgo hasta su declaración y clasificación como tal."

Y en el fallo:

La obligación de las empresas demandadas de revisar la evaluación de riesgos de los distintos puestos de trabajo de las sucursales u oficinas comerciales de las CC.AA., consignan-do este riesgo, evaluando su probabilidad y gravedad, tanto ahora como en las sucesivas evaluaciones y auditorías‖

Las demandadas tratan de que la Sentencia de la Audiencia Nacional de 12 de marzo de 2007 sea casada por la Sala Cuarta del Tribunal Supremo, quien en Sentencia 70/2007 de 25 de junio de 2008 establece con carácter definitivo que el atraco a las Oficinas de las Cajas de Ahorros es un riesgo laboral para los trabajadores de dichas entidades. Para ello rebatió con facilidad los endebles argumentos del abogado de las Cajas de Ahorros demandantes, Sr. Godino, cuya pretensión era que únicamente tuvieran tal consideración aquellos riesgos que traigan causa exclusivamente en el contrato de trabajo con carácter privativo, y no mediante agentes externos.

La ponente del TS apoya sus argumentos de la Sentencia en la redacción del art. 4.3 de la Ley 31/1995 de prevención de riesgos laborales (LPRL) en el que "se consideran "daños derivados de trabajo" las enfermedades, patologías o lesiones sufridas con motivo u ocasión del trabajo. La norma considera que son daños derivados del trabajo los que se producen, no sólo con motivo del trabajo sino también los que se producen con ocasión del mismo, lo que amplía considerablemente el concepto"

Para terminar concluyendo en su fallo que "efectivamente, el atraco a una entidad bancaria tiene el carácter de "riesgo laboral", ya que supone la posibilidad de que un trabajador sufra un determinado daño derivado del trabajo, constituyendo el daño las enfermedades, patologías o lesiones sufridas con ocasión del trabajo."

 Lea aquí el documento completo

Suplemento Temático: Los nuevos retos del Director de Seguridad

 


Fuente: securgest.files.wordpress.com
Fecha: 2014-07-29

   Mas artículos de José Manuel García Diego       Otros Expertos   

Este experto ha sido visto por 1097 personas.