Ver Suplemento Temático...


Seguridad Industrial y Prevención de Riesgos Laborales.

 

 Expertos

Yolanda Valdeolivas García y Gregorio Tudela Cambronero


Profesores Titulares de Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social. Universidad Autónoma de Madrid

El Informe Durán sobre riesgos laborales y su prevención. Notas para un debate necesario


INTRODUCCIÓN

El 13 de marzo de 2001, el Presidente del Consejo Económico y Social, Federico Durán López, hizo entrega al Presidente del Gobierno de un Informe sobre riesgos laborales y su prevención (en adelante, el Informe), cuyo texto se deriva del soporte documental y análisis técnico previo contenido en un más amplio Estudio s o b re La seguridad y la salud en el trabajo en España (en adelante, el Estudio). Atendía con ello al encargo que le formulara el Presidente del Gobierno, a finales del mes de julio de 2000, en el sentido de elaborar un estudio independiente que permitiera conocer el estado actual de la siniestralidad laboral en España, tanto en su causalidad cuanto en sus efectos, así como proponer medidas que pudieran contribuir a la mejora de la seguridad y la salud en el trabajo. Y ello en un plazo relativamente breve: finales de enero de 2001.

Para la realización del trabajo, se creó una Comisión de Expertos integrada por diversos especialistas en las distintas materias que afectan a la seguridad y salud en el trabajo, procedentes de la Universidad, del mundo profesional y de la Administración. La Comisión se constituyó e inició sus trabajos en el mes de septiembre de 2000. El planteamiento metodológico utilizado fue relativamente sencillo: se trataba de conocer y describir el panorama actual de la siniestralidad en España, aislar los factores determinantes de aquélla y proponer medidas que pudieran contribuir a minorarla. La Comisión trabajó en pleno y en subcomisiones.

El pleno se reunió, aún, con dos finalidades: primero, para recibir información facilitada por parte de los responsables de las Administraciones públicas, central y autonómicas, así como de responsables de organismos públicos y privados especializados en la materia, a través de comparecencias, en las que se facilitó a los miembros de la Comisión no sólo información para la reflexión y el debate, sino valiosa documentación sobre actuaciones concretas; segundo, para poner en común el trabajo desarrollado por las diferentes subcomisiones y obtener un resultado aceptable y aceptado por todos, tribuir a minorarla.

La Comisión trabajó en pleno y en subcomisiones. El pleno se reunió, aún, con dos finalidades: primero, para recibir información facilitada por parte de los responsables de las Administraciones públicas, central y autonómicas, así como de responsables de organismos públicos y privados especializados en la materia, a través de comparecencias, en las que se facilitó a los miembros de la Comisión no sólo información para la reflexión y el debate, sino valiosa documentación sobre actuaciones concretas; segundo, para poner en común el trabajo desarrollado por las diferentes subcomisiones y obtener un resultado aceptable y aceptado por todos, que ofreciera como producto final un todo unitario de la Comisión en su conjunto.

A partir del anterior planteamiento metodológico, era necesario, primero, identificar los problemas relativos a la salud en el trabajo, partiendo de los datos estadísticos disponibles; segundo, analizar el marco productivo en el que aquéllos se producen, intentando caracterizar el mercado de trabajo en España y las condiciones de trabajo existentes en el mismo, a efectos de determinar su incidencia sobre la seguridad y salud de los trabajadores; tercero, analizar el marco legal de la prevención de riesgos laborales, así como del sistema de aseguramiento de dichos riesgos; y, finalmente, desentrañar el sistema institucional sobre el que se asienta la política preventiva en nuestro país. Con tal planteamiento, la Comisión no tardó en concretar el posible contenido y sistemática del Informe a elaborar, e identificó dos núcleos esenciales de cuestiones de necesario conocimiento para entender la situación real de la seguridad y salud en el trabajo dentro de nuestro sistema.

De una parte, el estudio del mercado de trabajo, analizando de la forma más precisa posible las diversas variables susceptibles de repercutir sobre los índices de siniestralidad. De otra, la valoración de adecuación y efectividad del sistema global de prevención de riesgos laborales, distinguiendo tres subsistemas interrelacionados: el normativo, integrado básicamente por la Ley 31/1995, de 8 de noviembre, de Prevención de Riesgos Laborales (B O E, 10 nov.) (en adelante LPRL) y por su normativa de desarrollo; el de inspección y control, sobre el que descansa buena parte de la real efectividad del anterior; y, en fin, el de aseguramiento de los riesgos profesionales, que, aun no directamente relacionado con la vertiente preventiva –objetivo prioritario del Informe–, tiene un efecto reflejo sobre la misma, como pronto se puso de manifiesto.

El propósito inmediato del Informe era, evidentemente, atender al encargo realizado por quien lo formuló. Pero su finalidad mediata lo trasciende, para procurar contribuir al debate político y social existente en España en torno a la siniestralidad laboral y sus graves consecuencias de todo orden, aportando una serie de datos, reflexiones y propuestas llamadas a enriquecerse merced a aquel debate. Se trata, en fin, de abrir una reflexión de amplio alcance y de carácter pluridisciplinar en relación con la prevención de los riesgos laborales, tanto más imprescindible en la medida en que las expectativas generadas por la LPRL, para modificar la realidad preexistente se han visto gravemente defraudadas por los hechos.

Ciertamente, si como señala el Informe, el nuevo modelo preventivo instaurado por la LPRL no ha producido los efectos esperables, y los datos se muestran fuertemente reacios a un cambio de tendencia, parece clara la necesidad de atender no sólo a elementos normativos, sino a otros que tal vez tengan mayor influencia, para lograr mejores resultados en este terreno. Tal es, sin duda, el propósito no explicitado del Informe y de quienes participaron en su elaboración.

El resultado final de dicho Informe es la formulación de hasta setenta y cuatro propuestas, que se recogen en su literalidad a lo largo de las páginas que siguen, de diverso alcance y contenido, sobre diversos aspectos –estadísticos, económicos, jurídicos, sociológicos, institucionales, educativos– que se relacionan con tan sensible tema. En síntesis, las propuestas se refieren a la mejora de los sistemas de obtención de datos para el diseño de una política eficaz de prevención, a la modificación del marco normativo y del sistema de inspección y control, a la modificación del sistema de seguro, a una más adecuada integración del sistema de prevención con el sistema educativo y con la investigación, a un más eficaz funcionamiento de las Administraciones públicas y de los agentes que intervienen en la prevención y, finalmente, al sector de la construcción. Buen número de esas propuestas requieren algún tipo de cambio normativo; otras, sin embargo, apuntan a la profundización en el estudio de determinadas cuestiones sobre las que actualmente existe un conocimiento insuficiente para obtener conclusiones definitivas. En todo caso, su pretensión prioritaria es ofrecer puntual respuesta a algunos de los problemas a los que se enfrenta la prevención de riesgos laborales en España, atendiendo a la demanda de “sensatez” planteada por el Presidente del CES.

Su acogida e implantación debiera contribuir, en opinión de la Comisión, a la mejora de la protección de la seguridad y de la salud en el trabajo, que constituye no sólo un objetivo preferente para los poderes públicos y para todos los que intervienen en el sistema productivo, sino también un desafío al que se enfrenta el conjunto de la sociedad española. Ninguna propuesta, en sí misma, permite mejorar la situación, grave, de la siniestralidad laboral en nuestro país; pero el juego conjunto de todas ellas puede contribuir a la minoración de algunas de sus lamentables consecuencias, y, desde luego, a una mayor eficiencia e integración del modelo preventivo.

 Lea aquí el documento completo

Suplemento Temático: Los nuevos retos del Director de Seguridad

 


Fuente: fraternidad.com
Fecha: 2015

   Mas artículos de Yolanda Valdeolivas García y Gregorio Tudela Cambronero        Otros Expertos   

Este experto ha sido visto por 1084 personas.