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Seguridad Colectiva y Defensa Nacional.

 

 Expertos

Emilio Sánchez de Rojas Díaz

Coronel de Artillería
Diplomado de Estado Mayor


Jefe del Departamento de estrategia y RRII de la ESFAS (CESEDEN)
Agregado de Defensa en El Cairo de 2005 a 2008

¿Nos encontramos ante la quinta oleada del terrorismo internacional?


 Artículo cedido por:


Resumen:

Tras la muerte de Bin Laden se percibe una clara decadencia de Al Qaeda y la aparición de una forma de terrorismo que nos recuerda, por su violencia, a la de los peores momento de la década de los años noventa. Esta nueva forma de terrorismo y la ineficacia de la respuesta de los países occidentales ante el mismo, podría ser indicadora de cambio más profundo, del comienzo de una nueva oleada. Empleando la propuesta de análisis cíclico de la violencia terrorista por oleadas aportada por Rapapport, se realiza un estudio análisis de los pros y contras de esta afirmación, siguiendo los criterios de Kaplan, para llegar a la conclusión de que si bien no en estado puro, nos encontraríamos ante un cambio generacional –una nueva oleada- en el terrorismo internacional.

INTRODUCCIÓN

En los últimos años, y particularmente tras la eliminación de Osama Bin Laden se ha producido una decadencia en Al Qaeda y un cambio importante en la forma de operar de muchos grupos terroristas que veníamos calificando como salafistas yihadistas. La violencia extrema, la estrategia en tres frentes diferentes la ocupación y control del terreno y la explotación local como medio de financiación, junto con la explotación de la propaganda, especialmente en las redes sociales son algunos de estos aspectos. Parece como si fuera un fenómeno nuevo que aterroriza a la comunidad internacional, dando lugar a situaciones que rayan el pánico institucional.

Para muchos de los expertos de nuevo cuño, se trataría de una forma de terrorismo totalmente nueva; a los que expertos llevan más tiempo estudiando el islamismo militante, les recuerda a grupos como Al- Gama’a Al-Islamiyya en Egipto o al sanguinario GIA en Argelia en cuanto a la forma de emplear el terrorismo. Como en el caso del califato de DAESH, estos grupos trataron de crear emiratos que controlaran territorios donde imponer la ley islámica, aplicando la hisba (ordenar el bien y prohibir el mal).

Se pueden identificar unos principios ideológicos comunes a todas las líneas doctrinales islamistas

a) El deseo de restaurar la grandeza originaria del islam tanto en el ámbito espiritual como temporal;

b) El re islamizar las sociedades musulmanas a partir de lo que definen como ortodoxia;

c) La aspiración de que las estructuras políticas sean islámicas y velen por la creación de un entorno acorde a los principios religiosos;

d) El deseo de lograr la unión de todos los musulmanes; y

e) La voluntad de extender el islam a todo el planeta

La hibridación entre grupos terroristas y grupos de delincuencia transnacional organizada es un aspecto emergente. Ciertos grupos terroristas –como las FARC, o Hezbollah- emplean o se benefician de diversas actividades delictivas, que van desde los tráficos a la extorsión o los secuestros para financiarse, mientras que grupos de delincuencia transnacional organizada –como los Zeta o el cartel de Sinaloa- emplean el terror para imponer un control territorial. Los límites se han difuminado y las actividades se solapan.

Viendo los secuestros de niñas, las decapitaciones y otros horrores televisados globalmente y la soltura con la que se realizan crueles atentados en el corazón de Europa, se puede concluir que la oleada actual de terrorismo está dirigida especialmente a la audiencia. La maestría en el empleo de las imágenes para aterrorizar a la audiencia global, con el apoyo incondicional de la prensa occidental, y su capacidad de captación de jóvenes musulmanes de tercera generación sin una identidad clara y a veces poco integrados es otro de sus objetivos.

La pregunta fundamental: ¿nos encontramos ante una nueva oleada –la quinta- del terrorismo internacional? ¿Es un fenómeno nuevo o una combinación de las anteriores oleadas?, y si es así que antecedentes tenemos, y que métodos se han utilizado en el pasado para derrotarlo.

Brian Jenkins - director del programa de seguridad y conflicto sub-nacional de la RAND Corporation - en una entrevista concedida en 1988 afirma lo siguiente «los terroristas prefieren mucha gente observando atentamente a mucha gente muerta», subrayando el fuerte carácter comunicativo de la violencia terrorista y la existencia de una tendencia en el sentido más amplio. James Woolsey, exjefe de la CIA afirmaba en 1994

«Los terroristas de hoy no quieren un lugar en la mesa, lo que quieren es destruir la mesa y a todo el mundo que se sienta en ella.»

Hoy podríamos decir que grupos como DAESH quieren a la mesa y controlar a todos los que se sientan en ella. Algo ha cambiado.

¿PERO ESTAMOS DE ACUERDO EN QUE ENTENDEMOS POR TERRORISMO?

Resulta más fácil señalar los defectos en los usos existentes del término que llegar a una definición que sea a la vez lo suficientemente amplia y útil para la investigación académica. Comparando dos definiciones académicas diferentes. La primera - muy larga - parece más una descripción que una definición:

«El terrorismo es un método inspirado en la ansiedad producida por las acciones violentas repetidas empleados por individuos, grupos o actores no estatales (semi) clandestinos, por motivos idiosincráticos, criminales o políticos, por lo que - en contraste con el asesinato - los objetivos directos de la violencia no son los principales objetivos. Las víctimas humanas inmediatas de la violencia se eligen generalmente al azar (objetivos de oportunidad) o selectivamente (objetivos representativos o simbólicos) a partir de una población objetivo, y sirven como generadores de mensajes. Los procesos de comunicación basados en amenaza y violencia entre, terroristas (organización), víctimas(en peligro), y los principales objetivos se utilizan para manipular el principal objetivo (audiencia (s)), convirtiéndolo en un objetivo de terror, de demandas o de atención, dependiendo de si se busca principalmente la intimidación, la coerción o la propaganda»

Esta definición de Schmid fue compuesta a partir de las contestaciones que recibió de los académicos a los que se remitió un cuestionario. Los encuestados habían generado inicialmente 109 definiciones distintas. Estas últimas consistían en veintidós elementos definitorios que Schmid clasificaría por el orden de frecuencia con que aparecían en los cuestionarios. La definición refleja dieciséis de estos veintidós elementos definitorios.

 Lea aquí el documento completo

 

 

Especial: 11-S. Operación global contra el terrorismo: El análisis de los profesionales

 


Fuente: Instituto Español de Estudios Estratégicos (IEEE)
Fecha: 2016-01-19

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