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Seguridad Industrial y Prevención de Riesgos Laborales.

 

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Comisión Europea (CE)


Es órgano ejecutivo y legislativo de la Unión Europea. Se encarga de proponer la legislación, la aplicación de las decisiones, la defensa de los tratados de la Unión y del día a día de la UE

Guía no vinculante de buenas prácticas para la aplicación de la Directiva 2013/35/UE sobre campos electromagnéticos: Volumen 1: Guía práctica


RESUMEN
Se ha elaborado una guía práctica para ayudar a los empresarios, sobre todo a las pequeñas y medianas empresas, a comprender las disposiciones que deben cumplir con arreglo a la Directiva CEM (2013/35/UE). En la Unión Europea, el régimen general para garantizar la seguridad y la salud de los trabajadores está establecido en la Directiva marco (89/391/CEE). Básicamente, la Directiva CEM aporta detalles adicionales sobre el modo de cumplir los objetivos de la Directiva marco en la situación concreta del trabajo con campos electromagnéticos.
Buena parte de las actividades llevadas a cabo en los lugares de trabajo modernos genera campos electromagnéticos, incluido el uso de los equipos eléctricos y de muchos dispositivos de comunicaciones corrientes. Sin embargo, en la mayoría de los lugares de trabajo los niveles de exposición son muy bajos y no dan lugar a riesgos para los trabajadores. Incluso aunque se generen campos fuertes, suelen reducirse rápidamente con la distancia, de manera que, si los trabajadores no tienen que acercarse a los equipos, no existirá riesgo. Además, puesto que los campos se generan en su mayoría eléctricamente, desaparecen en el momento en que se desconecta la corriente.
Los riesgos para los trabajadores pueden derivarse tanto de los efectos directos del campo en el cuerpo como de los efectos indirectos que se derivan de la presencia de objetos en el campo. Los efectos directos pueden ser de índole no térmica o térmica. Ciertos trabajadores pueden exponerse a riesgos particulares ligados a los campos electromagnéticos. Entre ellos se incluyen los que llevan dispositivos médicos implantados activos, los que llevan dispositivos médicos pasivos, los que llevan
dispositivos médicos en el cuerpo y las trabajadoras embarazadas.
Para ayudar a los empresarios a llevar a cabo una evaluación inicial de su lugar de trabajo, la guía presenta un cuadro de situaciones de trabajo comunes. Tres columnas indican las situaciones que precisan de evaluaciones específicas para los trabajadores con implantes activos, para los demás trabajadores con riesgos particulares y para el conjunto de los trabajadores. Este cuadro ha de servir de ayuda a la mayoría de los empresarios para determinar la inexistencia de riesgos de CEM en sus lugares de trabajo.
Incluso en el caso de los trabajadores que llevan dispositivos médicos implantados activos, por lo general bastará con garantizar que sigan unas instrucciones sensatas que les facilite el equipo médico responsable de su asistencia. Se facilita un apéndice que ayudará a los empresarios que tengan que evaluar el riesgo de los trabajadores con riesgos particulares.
La última columna del cuadro identifica las situaciones de trabajo que está previsto que generen campos intensos, para las cuales será necesario, por lo general, que los empresarios sigan un procedimiento de evaluación más detallado. Con frecuencia, los campos solo presentarán riesgo para los trabajadores con riesgos particulares, aunque en ciertos casos pueden darse riesgos de efectos directos o indirectos de CEM para todos los trabajadores. En estos casos, el empresario deberá considerar la conveniencia de adoptar medidas de protección o prevención adicionales.
La guía práctica ofrece asesoramiento para la realización de una evaluación de los riesgos que ha de ser coherente con una serie de procedimientos de evaluación generalizados, entre los que se incluye la herramienta OiRA que facilita la Agencia Europea para la Seguridad y la Salud en el Trabajo.
En el marco del proceso de evaluación de riesgos, en ocasiones puede ser necesario que los empresarios comparen información sobre los campos presentes en el lugar de trabajo con los valores límite de exposición y los niveles de actuación especificados en la Directiva CEM. En caso de que los campos en el lugar de trabajo sean débiles, tales comparaciones no serán, por lo general, necesarias y la guía aconseja a los empresarios, en lugar de ello, basarse en información genérica como la de los cuadros mencionados anteriormente.
En caso de que sí haya que efectuar comparaciones con los valores límite de exposición o los niveles de actuación, se alienta a los empresarios a que recurran a la información disponible a través de fabricantes o bases de datos y a que eviten llevar a cabo sus propias evaluaciones en tanto sea posible. Para los empresarios que tengan que llevar a cabo sus propias evaluaciones, la guía facilita asesoramiento sobre los métodos correspondientes y orienta sobre cuestiones específicas, como la gestión de los campos no uniformes, la suma de campos de frecuencias múltiples y la aplicación del método de ponderación de picos.
En caso de que los empresarios tengan que adoptar medidas de protección o prevención adicionales, la guía ofrece asesoramiento sobre las opciones que puede haber disponibles. Es importante destacar que no existe una única solución a todos los riesgos CEM, por lo que los empresarios deben considerar todas las opciones disponibles, de manera que elijan la más adecuada para su situación.
Hace tiempo que se reconoce que el uso de la tomografía por resonancia magnética en la asistencia sanitaria puede dar lugar a unos niveles de exposición de los trabajadores que superen los valores límite de exposición especificados en la Directiva CEM. La tomografía por resonancia magnética es una importante tecnología médica, esencial para el diagnóstico y el tratamiento de enfermedades. Por eso, la Directiva CEM concede una excepción condicionada al cumplimiento del requisito de ceñirse a los valores límite de exposición. Un apéndice a la guía elaborado en el marco de una
consulta a las partes interesadas ofrece orientaciones prácticas a los empresarios para el cumplimiento de las condiciones de tal excepción.
En el volumen 2 se presentan doce casos prácticos que muestran a los empresarios cómo plantear las evaluaciones e ilustran algunas de las medidas de prevención y de protección que podrían elegirse y adoptarse. Los casos prácticos se presentan en el contexto de lugares de trabajo genéricos, pero se han recogido a partir de situaciones de trabajo reales. Muchas de las situaciones evaluadas en los casos prácticos generaron campos intensos. En ciertos casos, el riesgo solo afecta a trabajadores con riesgos particulares a los que se podría apartar de la zona de campo intenso. En otros casos, se dan riesgos potenciales para todos los trabajadores, pero su presencia en la zona no es necesaria mientras se genera el campo intenso.
Aparte de la tomografía por resonancia magnética (citada anteriormente), se identifican otras dos situaciones que podrían dar lugar, normalmente, a una exposición de los trabajadores superior a los valores límite de exposición establecidos.
La más generalizada de tales situaciones se refiere a la soldadura por resistencia. Este proceso se basa en corrientes muy intensas y da lugar, con frecuencia, a densidades de flujo magnético próximas o superiores a los niveles de actuación especificados en la Directiva CEM. En el caso de los procesos de soldadura manual, el operario tiene que estar, necesariamente, próximo a la fuente del campo. En las situaciones examinadas en los casos prácticos y en otras, los niveles de actuación inferiores se superan, en ocasiones, temporalmente. Sin embargo, en todos los casos, o bien no se superan los niveles de actuación superiores o bien los modelos indican que no se han superado los
valores límite de exposición. Por consiguiente, en la mayoría de los casos, los riesgos pueden gestionarse mediante medidas sencillas como el suministro de información y la formación de los trabajadores, de manera que comprendan los riesgos y cómo reducir al mínimo la exposición utilizando el equipo con arreglo a las indicaciones. No obstante, es posible que una minoría de las operaciones de soldadura por resistencia manuales den lugar a exposiciones superiores a los valores límite de exposición especificados en la Directiva CEM. Es probable que los representantes de los sectores en los que se emplean estas tecnologías tengan que dirigirse a las administraciones de los Estados miembros para solicitar una exención y poder seguir utilizando esos equipos de manera
temporal, hasta que puedan sustituirlos por otros.
La segunda situación que da lugar a un elevado nivel de exposición se refiere al uso de la estimulación magnética transcraneal en medicina. Este procedimiento es menos común que la tomografía por resonancia magnética, aunque sigue tratándose de una técnica importante y de uso generalizado tanto en el tratamiento como en el diagnóstico. Durante el tratamiento, el aplicador suele sostenerse sobre la cabeza del paciente en un soporte adecuado. Puesto que el terapeuta no ha de hallarse próximo al paciente durante el funcionamiento del equipo, debería ser simple limitar
la exposición de los trabajadores. Por el contrario, las aplicaciones diagnósticas requieren actualmente la manipulación manual del aplicador y, de este modo, dan lugar inevitablemente a elevados niveles de exposición para los trabajadores. El desarrollo de equipos de manipulación remota adecuados permitiría reducir el nivel de exposición de los trabajadores.
En conclusión, la guía se ha elaborado con un diseño modular con objeto de reducir al mínimo la carga impuesta a la mayoría de los empresarios, que solo tendrán que leer la primera sección. Ciertos empresarios tendrán que tener en cuenta a los trabajadores con riesgos particulares y, así pues, habrán de leer asimismo la segunda sección. Los empresarios cuyas actividades generen campos intensos tendrán que leer, incluso, la tercera sección, y aquellos cuyas actividades generen campos que representen un riesgo habrán de tener en cuenta asimismo la última sección. En toda la guía, se hace hincapié en la adopción de métodos sencillos, tanto en lo que respecta a las evaluaciones como en lo que concierne a las medidas de prevención y de protección.
 
1.  INTRODUCCIÓN Y OBJETO DE LA PRESENTE GUÍA
La presencia de campos electromagnéticos (CEM), abordada en la Directiva CEM (Directiva 2013/35/UE), es un hecho cotidiano en el mundo desarrollado, toda vez que tales campos se generan siempre que se hace uso de la electricidad. Para la mayoría de los trabajadores, la intensidad de los campos no causa efecto adverso alguno. Sin embargo, en ciertos lugares de trabajo la intensidad de los campos puede representar un riesgo, por lo que la Directiva CEM existe para garantizar la seguridad y la salud de los trabajadores en tales situaciones. Una de las principales dificultades para los empresarios se refiere a cómo reconocer si necesitan adoptar medidas específicas adicionales o no.
 

Suplemento Temático: Los nuevos retos del Director de Seguridad

 


Fuente: Comisión Europea (CE)
Fecha: 2014

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