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Seguridad Colectiva y Defensa Nacional.

 

 Expertos

José Pardo de Santayana y Gómez de Olea

Coronel de Artillería
Diplomado de Estado Mayor


Federación Rusa y yihadismo radical


 Artículo cedido por:


 
Resumen
 
La Federación Rusa está gravemente amenazada por el yihadismo militante: no solo es el segundo país europeo, después de Turquía, por el número de víctimas, habiendo echado profundas raíces en el Cáucaso Norte, sino que además su cohesión nacional y territorial se puede ver muy debilitada si el extremismo se extiende al resto de las comunidades musulmanas del país. Por otra parte, Moscú se ha posicionado militarmente en Oriente Medio para reforzar su rango de gran potencia y contener la expansión del cáncer yihadista.
 
A finales de otoño de este año las guerras de Siria e Irak habrán terminado de arrebatar al autodenominado Estado Islámico lo que le queda de control territorial, lo que abre una ventana de oportunidad para combatirlo. En el escenario de postconflicto el Kremlin habrá de jugar sus bazas frente a Washington y sus aliados que desconfían poderosamente de él. Todas las partes saldrán perdiendo si no se encuentra una fórmula para colaborar con Rusia en Oriente Medio. ¡El dilema está servido!
 
Introducción
 
Es razonable pensar que a finales de este otoño de 2017 el autodenominado Estado Islámico (EI) termine por perder el control territorial de las zonas que aún conserva en Sira e Irak. Uno de los actores más importantes en el nuevo escenario de postconflicto que esta situación generará es, sin lugar a duda, la Federación Rusa. Hay muchísimos intereses y enormes consideraciones geoestratégicas en juego para todas las partes. El futuro del yihadismo radical dependerá en gran medida de cómo evolucionen los acontecimientos en aquella atormentada región de Oriente Medio.

Sabemos por la experiencia histórica bastante reciente que tanto las guerras, como el
periodo de tiempo inmediatamente posterior a ellas, han resultado clave en el desarrollo del fenómeno yihadista. Si la interminable guerra de Afganistán sirvió de fermento y catalizador para la génesis y consolidación de Al Qaeda, la combinación de las guerras en Irak y Siria permitieron el inesperado y arrollador triunfo del EI. Los retornados de estas guerras han servido y están sirviendo para la propagación del yihadismo, su radicalización y la desestabilización de muchos de los países de religión mayoritariamente musulmana a los que estos vuelven.

Por otra parte, el auge del EI ha tenido un gran impacto en la Federación Rusa. El idioma ruso se ha convertido en el tercero (después del árabe y el inglés) utilizado en sus órganos de propaganda. Desde su territorio, principalmente desde el Cáucaso Norte, han partido numerosísimos combatientes para unirse a las filas de la yihad armada en Siria e Irak; los datos varían según las fuentes. En junio de 2016, el gobierno ruso estimaba en 3.500 los ciudadanos rusos que combatían en las filas del EI en Siria e Irak, el grupo más numeroso después de saudíes y jordanos del total de cerca de 25.000 combatientes.
 

 

 

Especial: 11-S. Operación global contra el terrorismo: El análisis de los profesionales

 


Fuente: IEEE (Instituto Español de Estudios Estratégicos)
Fecha: 2017-09-27

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