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Seguridad Industrial y Prevención de Riesgos Laborales.

 

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Dirección General de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social




1.5 Guía Procedimental para la Investigación de los Accidentes de Trabajo


INTRODUCCIÓN

De conformidad con lo dispuesto en el artículo 9.1 d) de la Ley 31/1995, de 8 de noviembre, de Prevención de Riesgos Laborales (LPRL), es competencia de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social, informar a la autoridad laboral sobre los accidentes de trabajo mortales, muy graves o graves, y sobre aquellos otros en que, por sus características o por los sujetos afectados, se considere necesario dicho informe, así como sobre las enfermedades profesionales en las que concurran dichas calificaciones y, en general, en los supuestos en que aquélla lo solicite respecto del cumplimiento de la normativa legal en materia de prevención de riesgos laborales.

Añadida a esta actividad de investigación, esclarecimiento e informe sobre los accidentes de trabajo, así como la determinación de las posibles responsabilidades, no podemos olvidar que este tipo de actuaciones tienen un carácter marcadamente preventivo. En este sentido, toda la información recabada tendrá una gran utilidad preventiva, puesto que si la actuación investigadora es completa y eficaz, podrá servir para que el suceso no vuelva a repetirse, constituyendo unos de los principales instrumentos para combatir la siniestralidad.

Por otra parte, una rigurosa investigación de los accidentes, que sirva de base para la exigencia de la responsabilidades que establece la Ley 31/95, puede tener no solo trascendencia en el ámbito administrativo, sino también, eventualmente en el ámbito penal, pues con frecuencia el informe o el acta de infracción extendida por la Inspección de Trabajo y S.S., constituye el elemento básico de prueba en los procedimientos judiciales que se incoan a raíz de tales hechos.

En todo caso, es evidente que el procedimiento que aquí se establece será aplicable también a la investigación de los incidentes graves, es decir, cuando no ha habido daños para la salud de los trabajadores y también con una finalidad preventiva.

1. CONSIDERACIONES PREVIAS AL INICIO DE LAS ACTUACIONES

Es posible que podamos obtener antes del inicio de las actuaciones determinadas informaciones sobre el mismo que podrían ser útiles para comenzar la investigación. En ocasiones, por la trascendencia del accidente (prensa, etc.), podremos tener conocimiento aproximado de los hechos. Pero también puede ser de utilidad atender a la propia notificación del accidente efectuada por la empresa, puesto que el parte de accidente u otro soporte empleado en la notificación en menos de 24 horas, podría ofrecer datos que resulten de interés o una primera versión aproximada del accidente.

En función de estos primeros datos, puede ser aconsejable hacerse acompañar por el funcionario técnico en prevención de riesgos laborales del organismo de seguridad y salud competente (INSHT o equivalente de las CCAA). La presencia de este último en la primera visita inspectora será más conveniente cuanta mayor complejidad técnica se desprenda de los primeros datos obtenidos. En todo caso, quedará a criterio del Inspector/a actuante la decisión de visitar junto con el citado técnico. 
 
2. LAS ACTUACIONES INSPECTORAS ENCAMINADAS A LA INVESTIGACIÓN DEL ACCIDENTE

2.1. Sujetos intervinientes
 
Parece evidente que el modo natural de inicio de las actuaciones inspectoras encaminadas a la investigación de un accidente de trabajo es la visita al centro de trabajo donde tuvo lugar el accidente, con la excepción  de los accidentes de tráfico. El tiempo transcurrido desde el accidente hasta la visita será el menor posible, tanto más cuanto más grave sea el resultado del mismo. Como es sabido, los accidentes más graves requieren una actuación inmediata, que normalmente es asumida por los servicios de guardia de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social. En el resto de accidentes que se notifican a la Inspección por el cauce ordinario, a través de la remisión del parte de accidente, deberá actuarse con la mayor celeridad posible, debido a que el transcurso del tiempo conllevará siempre pérdida de información sobre el suceso.

No se debe olvidar que, de conformidad con lo establecido en el artículo 40.2 LPRL, en las visitas a los centros de trabajo para la comprobación del cumplimiento de la normativa sobre prevención de riesgos laborales, el Inspector de Trabajo y Seguridad Social comunicará su presencia (salvo que considere que esto puede perjudicar el éxito de sus funciones):
 
- al empresario o a su representante o a la persona inspeccionada.
 
- al Comité de Seguridad y Salud. 
 
- al Delegado de Prevención o, en su ausencia, a los representantes legales de los trabajadores. 
 
En principio, será el empresario quien decida la persona que lo representa, si bien es conveniente que el Inspector/a actuante escoja también a los interlocutores más cualificados (técnicos de prevención, mandos intermedios, coordinadores de prevención)
durante la visita. En todo caso, se avisará  los Delegados de Prevención que se encuentren en el centro de trabajo, y de no haber ninguno, se avisará a los representantes de los trabajadores.
 
Por consiguiente, y en la medida de lo posible, en la visita inspectora deberán intervenir:
 
- El empresario o la/s persona/s designadas por aquel.
 
- Técnicos de prevención pertenecientes a la organización preventiva de la empresa.
 
- Mandos intermedios relacionados con el accidente. Fundamentalmente, deberán orientarnos sobre el proceso productivo y las tareas concretas que se ejecutan por los trabajadores. Será muy conveniente hablar con el inmediato superior del accidentado.
 
- Delegados de Prevención o representantes del personal.
 
- Testigos del accidente.
 
- Otros trabajadores que sin tener la condición de testigos, puedan aportar datos relevantes. Tal es el caso de aquellos trabajadores que realizan con habitualidad las mismas tareas que el accidentado, que podrán ofrecernos una versión aproximada de “cómo se hacen las cosas”, no siempre coincidente con “cómo se deben hacer” (versión aportada por técnicos y  a veces, por mandos intermedios).
 
- Siempre que sea posible, se contará con la presencia del trabajador/a accidentado. De no ser posible en este momento, la declaración del accidentado constituirá un paso fundamental (evidentemente, salvo imposibilidad) en el proceso investigador.

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Suplemento Temático: Los nuevos retos del Director de Seguridad

 


Fuente: Dirección General de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social
Fecha: 2018

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