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Seguridad Colectiva y Defensa Nacional.

 

 Expertos

Carlos María García-Guiu López

Licenciado en Psicología y fue profesor de la Academia General Militar de Zaragoza como profesor de Psicología Social, Técnicas de mando y Sociología Militar, estando actualmente destinado en el Mando de Adiestramiento y Doctrina de Granada
Teniente Coronel del Arma de Ingenieros del Ejército de Tierra

Liderazgo militar: más allá de la tarea


La importancia de los líderes en las Fuerzas Armadas

Todas las sociedades requieren líderes que presten su servicio a la comunidad y ejerzan el poder de su influencia sobre otras personas con responsabilidad. El camino del progreso de las naciones está marcado necesariamente por la iniciativa, el respeto, el compromiso, la pasión, la conducta ética y la profunda humanidad que caracteriza el auténtico liderazgo.

Sin embargo, para los estados modernos impulsar la tarea de forjar líderes competentes, que presten su servicio a la sociedad, no es una tarea fácil. Los ámbitos profesionales pueden ser muy variados: económicos, políticos, deportivos, educativos o los asociados a la defensa y seguridad, entre otros. Los procesos se inician con la selección y se continúa con una formación permanente a lo largo de la vida profesional. También la promoción debe ser muy coherente y basada en sólidos criterios que permitan fundamentar un liderazgo de excelencia en los máximos niveles de autoridad y gobierno que requiere el progreso de las naciones.

La formación de líderes es un fenómeno complejo, multidisciplinar, que se desarrolla sobre una doble vertiente humana, propia tanto de la naturaleza individual como social. Es un proceso relacional dinámico, que se prolonga en las carreras profesionales asumiendo progresivas responsabilidades, basado tanto en componentes visibles, propios de las conductas, y otras más internas como el pensamiento, las emociones o la motivación humana. Todo ello se desarrolla en un mundo cambiante, globalizado y continuamente estimulado por el avance tecnológico. El liderazgo se fundamenta no solo en realizar tareas o cumplir objetivos, se fundamenta en influir, motivar y movilizar personas basadas en valores, propósitos y prioridades.

En los ejércitos el interés por el desarrollo del liderazgo radica en que es uno de los pilares que configuran la identidad profesional del mando militar. También es un elemento determinante para conseguir la eficacia y mejorar las unidades, centros y organismos militares de las Fuerzas Armadas. Tanto la legislación militar como las Reales Ordenanzas resaltando que el que ejerza el mando “Reafirmará su liderazgo procurando conseguir el apoyo y cooperación de sus subordinados por el prestigio adquirido con su ejemplo, preparación y capacidad de decisión”. En la visión 2025 del Jefe de Estado Mayor del Ejército se plantea que “Nuestros líderes deben ser ejemplo permanente, referencia constante en el ejercicio de las virtudes militares. Ejercerán un liderazgo basado en la iniciativa, la creatividad y el análisis de situaciones complejas”. Es un estilo de liderazgo que se fundamenta en la formación, actualización y perfeccionamiento continuo, exigible a todos los niveles de mando.

La progresiva inclusión del término liderazgo en el léxico militar está en consonancia con su creciente incorporación a la cultura profesional de los ejércitos. Como concepto propiamente doctrinal, en el ámbito del Ejército de Tierra, se incorpora en el año 1998 a través de la publicación oficial “El mando como líder”. Desde entonces su consideración en la legislación, doctrina y currículos educativos ha sido creciente, manteniendo un equilibrio y complementariedad con el concepto de mando militar. Tanto en el ámbito militar aliado, como en las publicaciones reglamentarias nacionales ya se considera como un elemento humano fundamental a considerar para desarrollar una formación integral en el personal y obtener las capacidades militares requeridas a los ejércitos. Los responsables formales de las organizaciones, unas veces llamados mandos, otras veces jefes, directores o comandantes, comparten la responsabilidad de cumplir unas misiones establecidas, favorecer el compromiso e implicación de los subordinados, a la vez que desempeñar sus cometidos con iniciativa y adaptación.

 Lea aquí el documento completo (página 51)

Suplemento Temático: Los nuevos retos del Director de Seguridad

 


Fuente: Armas y Cuerpos Nº 136
Fecha: 2017

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