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Expertos Profesionales

Seguridad Corporativa y Protección del Patrimonio.
Seguridad Pública y Protección Civil.


Roberto Frías del Moral

Ingeniero Técnico Industrial del ICAI
Director de Seguridad

Jefe de Proyectos de Seguridad Corporativa
BELT IBÉRICA, S.A
rfrias@belt.es

Nuevos sistemas para la protección de oleoductos


Estas conducciones suponen un objetivo vulnerable para las economías actuales


Como se está comprobando actualmente las variaciones de los precios del petróleo influyen muy negativamente en las economías mundiales. Este bien es uno de los principales motores que sustentan a las sociedades industrializadas, por ello es también uno de los principales objetivos ante ataques terroristas.

Más allá de la protección de las instalaciones de obtención y tratamiento de esta materia prima (plataformas petrolíferas, refinerías, etc.) que pueden ser protegidas “más fácilmente”, el problema se encuentra en las conducciones de transporte que recorren cientos de kilómetros.

Por extensión podemos trasladar esta problemática a la mayoría de las conducciones de transporte de materias o infraestructuras críticas:

Agua
Gas
Electricidad
Etc.

Así encontramos que un gran riesgo es la comisión de atentados en este tipo de instalaciones de transporte dada la facilidad de acceso a las mismas. Este riesgo se contrarresta con la criticidad de los ataques que implican, normalmente, un menor daño al conjunto de la infraestructura comparado con un ataque a otros puntos clave.

P.ej.: Un daño en una línea aérea de alta tensión siempre supondrá un daño pero éste será pequeño al ser fácilmente detectable y reparable.

Sin embargo, en el caso de los oleoductos, el daño puede ser mayor al no disponer de una estructura de malla como ocurre comúnmente en las líneas eléctricas. Esto implica que, en este tipo de infraestructuras de transporte como son los oleoductos, los ataques conlleven un coste mucho más elevado al no existir vías alternativas que obligan a un corte de suministro o la adopción de medidas extraordinarias durante el periodo de reparación.

El método de protección típicamente utilizado se basa en la realización de rondas de vigilancia o la implantación de sistemas de protección perimetral en exteriores que controlan las áreas de terreno por donde circulan las conducciones enterradas.

EL mayor problema de la protección de estas conducciones es la gran distancia a controlar junto con las dificultades asociadas cuando estas discurren bajo propiedades privadas o terrenos donde existe movimiento libre de personas y/o vehículos (carreteras, etc.).

Así nos encontramos con que los sistemas de protección exterior son problemáticos debido a la gran cantidad de falsas alarmas que se generan. De este modo sólo la vigilancia de patrullas sería efectiva pero insuficiente.

Para dar respuesta a esta necesidad de protección han aparecido en el mercado nuevos equipos diseñados específicamente para este tipo de instalaciones.

Uno de ellos, de origen israelita, está basado en la colocación de elementos sensores autónomos colocados cada 200 o 300 metros a los largo de la conducción, enterrados entre la superficie y la tubería, cuya misión es la detección del movimiento de tierras en los alrededores de la conducción.

foto


Estos equipos tienen una autonomía de unos 5 años gracias a su batería de litio y transmiten las señales vía radio. La recepción de las señales, combinado con una base de datos de fotografías vía satélite, pueden ofrecer un rápido sistema de localización de alarmas como se observa en la siguiente imagen.

foto


Si a esto le añadimos la posibilidad de coordinación con patrullas que dispongan de sistemas GPS podemos obtener un alto nivel de seguridad basado en la integración de los 3 elementos: Sensores-Centro de control-Patrullas.

foto


Por supuesto este sistema, como cualquier sistema de protección, tiene sus puntos débiles pero su sabotaje es más complejo que otros sistemas de protección exterior o enterrada y ofrece, además, una fiabilidad mucho más elevada.

Aun así, el problema sigue estando en aquellas conducciones que no discurren enterradas y que atraviesan zonas de movimiento libre. Por el momento, para estos casos, tendremos que seguir vigilando 24 horas con todos los medios disponibles para evitar la comisión de ningún ataque.


Fuente: Roberto Frías
www.magal-ssl.com
Fecha: 25/08/2004

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