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Expertos Profesionales


Jesús Rodríguez Cortés

Licenciado en Derecho
Técnico de Protección Civil por la Escuela Nacional de Protección Civil
Master Ejecutivo en Dirección de Seguridad Global
Diplomado en Dirección de Protección Civil
Diplomado en Dirección de Catástrofes y Emergencias

Jefe de proyectos de Protección Civil y Seguridad Pública

BELT IBERICA S.A.
rodriguezjr@belt.es

¿Qué sucede después de un desastre?


Desafortunadamente todos los días ocurre algún suceso en el mundo de los que podemos considerar “gran desastre”, unas veces los conocemos a través de los medios por que se hacen eco del mismo, y otras pasan casi desapercibidos dependiendo del lugar donde se produzcan, la relevancia actual del país etc.

Los medios de comunicación acaban de reflejar uno de estos desastres en Filipinas donde un temporal tropical parece que puede agravar aún más las recientes inundaciones cuyos efectos han sido verdaderamente nefastos tanto para la población (cientos de muertos, heridos y desaparecidos), como para los bienes y el medio ambiente.

En estos casos una vez que ha ocurrido el desastre, ya no cabe plantearse el tema de la planificación previa para evitar el mismo (este es otro debate del cual ya he opinado en otras ocasiones en este foro), pero considero tan importante la planificación previa como la pos emergencia.

En estos casos parece que hemos de reflexionar en cuanto a las actuaciones que realizamos una vez que ocurre un suceso catastrófico en estos países o sin ir más lejos en el nuestro cuando ocurren cosas como el Desastre de Bisecas, o el del Prestige. Lo que ocurre normalmente es que una vez que los medios de comunicación dan la noticia todo el mundo somos solidarios y comenzamos a enviar cosas "sin ton ni son" e incluso nos “organizamos” para desplazarnos al lugar y ofrecer nuestra voluntariosa ayuda.

Mal señores, mal. Con estos comportamientos de buen corazón solo conseguimos lo contrario de lo que se pretende, y así se dan casos tan paradójicos como el donar miles de botellas de agua potable para países de Hispanoamérica cuyo transporte es más caro que la propia mercancía por lo que nunca llegan a su destino, enviar muchas cajas de gambas en el desastre de Bisecas (no estaba la cosa para comer gambas), o irse de excursión a Galicia para limpiar chapapote sin ser autosuficientes y cuando se ve que allí había que currar de lo lindo volverse prontito, eso sí, con la conciencia tranquila etc.

Toda esta casuística, solo son ejemplos para ilustrar que estas actitudes solo causan problemas a las organizaciones que intentan ayudar a las personas afectadas, ya que tienen grandes problemas logísticos para recepcionar mercancías, clasificarlas, desechar las no válidas, repartir etc. Todo esto sin contar con los problemas de personas voluntarias que se ofrecen a ayudar en el lugar sin venir previamente organizados, y lo que es más grave, sin saber si su ayuda se necesita.

Esta última circunstancia es responsable de verdaderos problemas de organización y gestión de personas en los periodos de rehabilitación en emergencias porque el organizar a personas sin una planificación previa o el decir que no se necesita su ayuda en estos casos, tiene como resultado inmediato el enfrentamiento de voluntarios-autoridades con un interés común que generalmente los primeros no comprenden.

Estas letras solo pretenden ser una reflexión para llamar la atención de los ciudadanos en general y de las autoridades públicas en particular. Los primeros para que antes de ofrecerse a prestar una necesaria ayuda, comprueben que efectivamente, es necesaria, y si se han de enviar bienes materiales, comprobar que se necesita en el lugar concreto y para ese tipo de emergencia. Lo más valioso siempre es enviar dinero, solo debemos asegurarnos que lo gestionan entes de garantía.

En cuanto a las autoridades, deberían ser más cuidadosas cuando se solicita ayuda y solo pedir lo que se necesita explicándoselo a la población y a los medios de comunicación para que estos sepan informar correctamente.

De esta forma conseguiremos canalizar las ayudas correctamente y lo que es más importante, que lo que los ciudadanos ofrezcan sea verdaderamente valioso para ayudar a las personas que están pasando apuros en esos momentos.


Fuente: Belt Ibérica S.A.
Fecha: 03/12/04

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