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Ignacio Danvila


Profesor C.U. Villanueva y Universidad Complutense de Madrid

La formación de personal, ventaja competitiva para la seguridad privada


Los atentados del 11 de marzo de 2004 supusieron un fuerte incremento en la demanda de servicios de seguridad privada. En muchos casos, los potenciales clientes se encuentran con multitud de empresas de las cuales se conoce muy poco. El sector de seguridad privada cuenta con algo más de tres décadas de andadura, siendo uno de los más jóvenes del panorama empresarial español. En 1972, se crea la primera empresa española de seguridad privada, Transportes Blindados S.A. Dicha empresa es el resultado de una iniciativa de un grupo de entidades financieras vinculadas con una prestigiosa multinacional americana: West Fargo. El despegue definitivo del sector comienza en 1974, año en el que aparece una ley que obliga a todas las entidades de crédito a contratar vigilancia privada para sus oficinas, en un intento por reducir el elevado número de atracos que estaban cometiéndose. A partir de 1980 se produce una fuerte expansión, causada por la aparición de muchas nuevas empresas y por un fuerte crecimiento de los niveles de facturación. Asimismo, el sector se especializa, estableciéndose áreas perfectamente diferenciadas en subsectores: Vigilancia, Transporte de fondos, Sistemas y Consultoría. El inicio de la década de los noventa supone una nueva etapa en el desarrollo del sector, debido a que el exceso de demanda registrado en los años anteriores ha sido cubierto ampliamente con la oferta emergente y comienza a vislumbrarse un cambio radical en la situación. La fuerte competitividad creada y, sobre todo, la guerra de precios desencadenada años atrás pasa ahora factura y muchas empresas se encuentran con serias dificultades para obtener unos niveles de rentabilidad que les permitan mantenerse en el mercado. Este problema no es posible solucionarlo mediante la elevación de los precios, ya que ello conllevaría, de forma inmediata, una reducción del número de clientes. En 1992 se aprueba la Ley de Seguridad Privada que establece las actividades autorizadas y permitidas a las empresas y al personal de seguridad privada. En la actualidad, la facturación de este sector ronda los 1.300 millones de euros y da empleo directo a unas 95.000 personas. Con motivo de los atentados terroristas del 11 de marzo de 2004, se ha incrementado notablemente la demanda de servicios de seguridad privada. En muchos casos, los potenciales clientes se encuentran con multitud de empresas que ofrecen servicios aparentemente muy similares y de las cuales se conoce muy poco. Un estudio realizado sobre las principales empresas de seguridad privada que prestan sus servicios en España, demuestra que existe una relación positiva y directa entre el esfuerzo en formación realizado por las empresas y las rentas empresariales obtenidas (utilizando como medida EBITDA/número de empleados). Es decir, las empresas que invierten más en formación obtienen mejores resultados empresariales. Por tanto, la formación debe considerarse una inversión y no un gasto. Además, la investigación empírica desarrollada (mediante un análisis de regresión jerárquica) señala que las rentas obtenidas son sostenibles en el tiempo, dado que la lealtad de los clientes con las empresas que tienen una mayor preocupación por sus empleados y realizan un mayor esfuerzo en formación, es superior a la lealtad que tienen con aquellas empresas con menor preocupación por sus empleados y que, por tanto, realizan un menor esfuerzo en formación. Igualmente, existe una relación positiva y directa entre los precios de los servicios ofrecidos y el esfuerzo en formación realizado. Es decir, el aumento de la formación es percibido y valorado por el cliente como un valor añadido, por el que está dispuesto a pagar más. Asimismo, el análisis realizado señala que las empresas que poseen certificado de calidad realizan un mayor esfuerzo en formación. Los resultados alcanzados demuestran que aunque la formación es sí supone un coste para la empresa, si un mayor esfuerzo en formación conlleva un incremento de los precios, debido a una mejor valoración de los clientes del servicio ofrecido, entonces las empresas obtienen a largo plazo mejores resultados empresariales.


Suplemento Temático: Formación y Seguridad


Fuente: www.abc.es
Fecha: 26/06/05

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