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Seguridad Colectiva y Defensa Nacional.

 

 Expertos

Rafael Vidal Delgado

Coronel de Artillería(R)
Diplomado de Estado Mayor
Doctor en Historia por la Universidad de Granada

Diplomado y profesor del Master Ejecutivo en Dirección de Seguridad Global (MEDSEG)
Diplomado y profesor principal del Master Ejecutivo en Dirección de Sistemas de Emergencia (MEDSEM)
Asesor de Planificación Estratégica de Belt Ibérica, S.A.

BELT IBÉRICA S.A.
rvidal@belt.es

El Nilo y la guerra entre Egipto y Etiopía


En el año 2006 fui invitado a pronunciar una conferencia, dentro de los cursos de verano de la Universidad de Málaga, para analizar los “Conflictos históricos y actuales derivados del agua”, todo ello dentro del epígrafe general de “El territorio: el agua como fuente de vida y desarrollo”.

Aunque me centré en los cincuenta minutos de la conferencia, desarrollé la tesis en un texto de más de cuarenta páginas, con abundantes datos anexos y notas a pie de página, porque soy de los que pretende, supongo que no con mucho acierto, que la disertación sea la punta del iceberg de la cuestión, que con ella se puede atraer la curiosidad del escuchante para que posteriormente lea lo escrito. En ocho entregas del portal de los profesionales de la seguridad, www.belt.es, con más de dieciséis mil lectores (según el control que se encuentra en la página web), lo que no está mal y además varias decenas de consultas que me han llegado de las cinco partes del mundo.

No vamos a repetir lo expuesto, que puede leerse en el siguiente enlace:

http://www.belt.es/expertos/HOME2_experto.asp?id=3235, pero en él se afirma que el agua es el elemento de vida más preciado en la actualidad, es el “Oro Azul” y con respecto a África y el Nilo, se predecían, conflictos bélicos en el primer cuarto del presente siglo. “Por su parte Egipto ha manifestado su intención de hacer uso de la fuerza si se hace peligrar su acceso al agua del Nilo, teniendo en cuenta que los estados de Sudán y Etiopía, junto con el propio Egipto superarán los cien millones de habitantes en una o dos generaciones”.

El mapa geopolítico de la cuenca del Nilo ha cambiado drásticamente. En primer lugar el propio Egipto se encuentra con un régimen distinto; Sudán se ha dividido en dos estados; Etiopía se encuentra en una relativa tranquilidad, aunque siempre “sedienta” de agua y con las ansias de salida al mar, que la independencia de Eritrea le cortó. Hoy en día intenta hacer uso del estado fallido de Somalia, aunque previamente debe normalizarlo, para satisfacer el deseo marítimo.

La extensión del continentes africano es de unos treinta millones de kilómetros cuadrados y la cuenda del Nilo de tres y medio, con lo cual, algo más del diez por ciento del territorio está afectado por el río.

Los países que recorre el Nilo o alguno de sus afluentes, son: Egipto, Sudán, Sudán del Sur, Eritrea, Etiopía, Uganda, Kenia, Tanzania, Ruanda, Burundi, República del Congo, es decir once países, entre los cuales, los más deficitarios en agua son Etiopía, Eritrea, Kenia y Tanzania, siendo el primero el que necesita de forma más perentoria, disponer de agua para regar sus tierras desérticas y proporcionar comida a su población, que tiene uno de los mayores crecimientos relativos del mundo.

Las aguas del Nilo han sido regularizadas por múltiples tratados, incluso se podría decir que han creado un “derecho” internacional, consistente en el “histórico con respecto a su utilización”. Desde 1895 a 1960 se han sucedido una serie de tratados que trataban con prioridad las aguas que debían consumir los estados de

Egipto y Sudán, dando una preeminencia extraordinaria sobre el resto de los nueve países regados por el Nilo.

A lo largo de los años se han sucedido una serie de teorías sobre el uso de las aguas para actividades no de navegación, las cuales pueden leerse en el artículo del autor de estas líneas de 2006, pero la que verdaderamente es hoy día aceptada es la comunidad de intereses de los estados ribereños, que se inclina a atribuir todos los recursos naturales compartidos a todos los estados ribereños, poniendo énfasis en lo que los estados no pueden hacer. Exige una noción de comunidad entre estos estados, con una serie de organismos comunitarios de carácter casi permanentes. Esta doctrina es la que impera en la actualidad, bien que en ocasiones no puede aplicarse por la enemistad manifiesta entre países pertenecientes a la misma cuenca.

El tema de las aguas es muy controvertido y constantemente se promueven, a instancias internacionales, congresos y acuerdos que intentan limar cualquier arista de conflicto que pudiera presentarse. Las Naciones Unidas, como no podía ser menos llevaron a cabo su tarea en este sentido, como lo demuestran las resoluciones A/RES/51/229 de las Naciones Unidas, 2669, de 8 de diciembre de 1970, la 49/52, de 9 de diciembre de 1994 y la 51/206, de 17 de diciembre de 1996. Todas ellas con el sugerente título “Convención sobre el derecho de los usos de los cursos de agua internacionales para uso distintos de la navegación”.

Con respecto a la cuenca del Nilo se aprobó la “Iniciativa del Río Nilo” (NBI). La NBI fue establecida en febrero de 1999 por los Ministros de los países que comparten el río Nilo: Egipto, Sudán, Etiopía, Uganda, Kenia, Tanzania, Burundi, Ruanda, República Democrática del Congo y Eritrea (este último como observador). La NBI busca el desarrollo del río de manera cooperativa, compartiendo los beneficios socio-económicos y promoviendo la paz y seguridad regional. La NBI establece unos mecanismos institucionales, una visión compartida y un conjunto de guías de políticas del agua que ofrecen un marco amplio para la acción cooperativa (GEF 2011) http://www.un.org/spanish/waterforlifedecade/water_cooperation_2013/pdf/info_brief_legal_frameworks_spa.pdf

Dentro de todo el contexto del derecho internacional sobre el uso de las aguas, ha prevalecido como un factor a sumar en favor de un estado, “su derechos histórico a la utilización de las aguas de una cuenca”. En este sentido Egipto, heredera de un imperio de diez mil años, basado en la cuenca del Nilo, no puede dejar de hacer valer sus derechos históricos en este sentido. De hecho, tal como anteriormente se ha manifestado, podría ser un “interés vital” para el pueblo egipcio y por ende una causa de declarar la guerra contra quién se oponga a ese derecho. La brevedad del este trabajo no nos puede entrar en las disquisiciones de intereses útiles y vitales.

Desde principios del siglo XX, Egipto ha controlado la utilización de las aguas, incluso en los últimos años ha pretendido hacerlo a través de acuerdos bilaterales con los distintos países de la cuenca, facilitándoles créditos para la construcción de presas, a cambio del conocimiento sobre la pérdida o mantenimiento de los recursos hídricos.

Una cuestión a tener muy en cuenta en esta reflexión sobre el polvorín del Nilo, es el despilfarro de aguas en las grandes conurbaciones del territorio, con ciudades de varios millones de habitantes (El Cairo 18), con graves deficiencias en el abastecimiento y distribución del agua, perdiéndose más del 50% en fallos en la propia red.

El 15 de mayo de 2010, la agencia española EFE, difundía la siguiente noticia:

La prensa egipcia descalificó hoy el nuevo tratado sobre la administración y utilización de las aguas de río Nilo firmado ayer por Uganda, Tanzania, Ruanda y Etiopía, con la oposición de Egipto y Sudán.

El diario pro-gubernamental "Al Ahram", el de mayor tirada en el país de las pirámides, destaca en su primera página la declaración del portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores egipcio, Hosam Zaki: "Egipto no suscribirá ningún acuerdo que afecte su cuota y derechos históricos en las agua del río Nilo".

Asimismo, reproduce la advertencia del ministro egipcio de Recursos Hídricos y Riego, Mohamed Naseredin Alam, de que "cualquier convenio sobre el Nilo sin Egipto y Sudán carece de legitimidad".

Por su parte, el rotativo independiente "Al Masri El Youm", salió a los quioscos advirtiendo que "la crisis de las aguas del Nilo ha entrado en una fase de enfrentamiento (entre Egipto y los países que firmaron el nuevo tratado)".

Mientras, el también oficialista periódico "Al Ajbar" destaca con un gran título en letras rojas que el "Acuerdo de los Cuatro es nulo", en referencia a Ruanda, Tanzania, Etiopía y Uganda.

"El tratado no es obligatorio y la ley internacional garantiza los derechos de Egipto", subraya otro título de ese mismo medio informativo.

Al tiempo, el diario liberal opositor "Al Wafd" salió a la venta apuntando que "Los países de la cuenca del Nilo se han puesto contra Egipto y Sudán".

Uganda, Ruanda, Tanzania y Etiopía firmaron ayer el llamado "Acuerdo de Entebbe" sobre la administración y utilización de las aguas del Nilo, pese a la férrea oposición de Egipto y Sudán, los mayores beneficiarios de anteriores tratados, que se remontan a la época colonial europea.

Kenia, la República Democrática del Congo (RDC) y Burundi han prometido firmar más adelante el nuevo tratado del río más largo del mundo.

Los estados de la cuenca del Alto Nilo se oponen a los acuerdos de 1926 y 1959 que dieron más poderes y ventajas a Egipto y Sudán sobre cómo deben usarse las aguas del río.

El nuevo pacto, representa asimismo un reto a la dominación del gobierno egipcio que ejerce poderes de veto sobre este curso fluvial que fueron otorgados en 1929 por un tratado con el Reino Unido, la antigua potencia colonial.

Las autoridades de El Cairo y Jartum, que según el acuerdo de 1959 controlan más del 90 por ciento del flujo del Nilo, se oponen a un nuevo tratado.

Temen que el suministro de agua se vea reducido drásticamente si los otros siete países de la Cuenca desvían parte de su flujo para sus propios proyectos de irrigación y generación de energía hidroeléctrica.

La postura egipcia se basa en los acuerdos conseguidos durante la primera mitad del siglo pasado, cuando Egipto y el Reino Unido, en nombre de las colonias británicas, firmaron un pacto en 1929 que concedía al país árabe la mayoría de los 84 billones de metros cúbicos que llegan anualmente a la parte baja del río.

En 1956, Sudán se independizó del Reino Unido y tres años más tarde negoció un nuevo acuerdo con su vecino del norte que asignaba 55,5 billones de metros cúbicos a Egipto al año y 18,5 billones a Jartum, mientras que los 10 millones restantes se consideraban perdidos por la evaporación y las filtraciones del río arriba.

Para comprender la envergadura de la obra hidráulica que quiere construir Etiopía, hay que recurrir a un artículo experto como el de National Geographic en: http;//www.national geographic.es/viaje-y-culturas/paises/atiopia-presa-nilo

Etiopía ha anunciado que construirá una presa en el Río Nilo cuyo coste será de miles de millones y que ha generado controversia, la presa proveerá más de 5.000 megavatios de electricidad para el propio país y para sus vecinos, incluyendo el recientemente creado Sudán del Sur.

El proyecto de “La Gran Presa del Milenio” (Grand Millenium en inglés) ha generado preocupación sobre los costes medioambientales y humanos, y ha llamado la atención sobre los problemas que históricamente ha tenido el país con la construcción de grandes presas.

En la ceremonia pública que tuvo lugar en marzo, el primer ministro Etíope Meles Zenawi puso la primera piedra de la nueva presa, una planta hidroeléctrica que abarcará una parte del Nilo Azul en la región de Benishangul-Gumuz.

El Nilo Azul se origina en el Lago Etíope de Tana y es uno de los dos mayores afluentes del Nilo, el río más grande del mundo.

Cuando esté finalizada en el 2015, la Presa Grand Millenium será la planta hidroeléctrica más grande de África. También creará el lago artificial más grande del país, con una capacidad de 63 millones de metros cúbicos de agua, duplicando el tamaño del lago Tana en la región etíope de Amhara.

A finales de junio, Etiopía anunció que construiría cuatro presas adicionales en el Nilo Azul, que funcionarían conjuntamente con la presa Grand Millenium y que generarían más de 15.000 megavatios de electricidad.

El coste de las cuatro nuevas presas no ha sido desvelado, pero se estima que en el caso de la Presa Grand Millenium ronde los 4.700 millones de dólares.

Fuente de Energía

Etiopía ha afirmado que quiere convertirse en una de las principales fuentes de energía para África, generando energía hidroeléctrica que pueda vender a sus vecinos, y el país está en una perfecta situación para hacerlo.

“A Etiopía la llaman la torre del agua de África”, dijo el climatólogo Chris Funk de la Universidad de California, en Santa Bárbara (UCSB). “Si observas un mapa en superficie del continente, casi todo está a poca altura salvo las zonas altas de Etiopía. Así que tienes unas zonas montañosas que reciben mucha agua de lluvia y por ello su potencial para obtener energía hidroeléctrica es masivo”.

Este potencial no ha sido desperdiciado por el gobierno Etíope. Según el grupo medioambiental “International Rivers” (Ríos Internacionales), Etiopía posee actualmente más de 20 presas que están en funcionamiento a día de hoy o en plena construcción, más que cualquier otro país de África.

El gobierno etíope afirma que el grueso de la electricidad generada por las presas del Nilo será exportada a los países vecinos, pero Egipto y el Norte de Sudán han expresado su preocupación de que este gigantesco proyecto pueda reducir seriamente el flujo de agua del Río Nilo que llega a sus países.

Los Conservacionistas también están preocupados del impacto medioambiental de la Presa Grand Millenium. Hasta la fecha, no se ha publicado ningún informe sobre el impacto, ni por la EIA (la Agencia de Investigación Medioambiental), y tampoco se ha confirmado que haya ninguno previsto para el futuro.

Esto no nos sorprende, dijo el portavoz de International Rivers, Lori Pottinger.

Un estudio de la EIA que Etiopía hizo público en 2009 sobre el Gibe III, otro masivo proyecto para construir una presa en el río Omo, y que está actualmente en construcción, fue criticado tanto por erróneo como por inexacto y acabó por causar el abandono del proyecto por parte del Banco Mundial, el Banco de Inversiones Europeo, y el Banco de Desarrollo Africano en 2010.

Etiopía podría estar buscando evitar una reacción social similar con la Presa Grand Millenium, pero la falta de un informe de la EIA ha complicado mucho la obtención de fondos internacionales para el proyecto, dijo Pottinger.

Aguas Turbulentas

Etiopía también tiene un largo pasado de presas problemáticas que no inspiran confianza. Las presas del país se han relacionado con la controvertida práctica del gobierno de “robo de tierras”.

El gobierno Etíope, que es dueño de todas las tierras del país, ha estado desplazando a los grupos tribales desde sus tierras ancestrales y está cediendo grandes porciones de terreno a intereses extranjeros, afirman los críticos.

“El gobierno ya ha iniciado planes extensivos de irrigación agrícola… para corporaciones privadas y para el gobierno, forzando que un gran número de poblaciones indígenas abandonen esas tierras agrícolas y llenas de vida”, dijo Claudia Carr, una profesora de desarrollo de recursos rurales a nivel internacional, de la Universidad de California, en Berkeley.

“Ya que no tienen otro sitio donde ir para sobrevivir, están proliferando notablemente los conflictos armados en la región” añadió Carr.

Según el estudio realizado en 2009 por el Grupo de Trabajo para los Recursos de África (el ARWG en inglés), la presa Gibe III podría reducir el nivel del Lago Turkana hasta en 66 pies (20 metros) y afectaría a medio millón de personas que viven tanto en Etiopía como en Kenia.

Un descenso tan drástico del nivel del agua no sólo amenazaría el ecosistema salvaje de la región, incluyendo hipopótamos, cocodrilos, y las aves acuáticas migratorias, sino que también incrementaría la salinidad del lago, ya que la concentración salina del mismo se incrementa proporcionalmente al descenso del nivel del agua, dijo Carr.

 “El lago Turkana ya es a duras penas potable para humanos y animales, añadió. Un aumento de su salinidad empujaría esas condiciones hasta el límite, y afectaría al conjunto biológico del lago en su totalidad”

Siguen adelante

Pese a sus dificultades para solicitar fondos extranjeros, el gobierno de Etiopía ha afirmado estar comprometido a construir la presa Grand Millenium y que planea costear el proyecto sin fondos extranjeros, vendiendo bonos al público.

La población etíope ha aceptado construir la Presa Grand Millenium. Todos los trabajadores han renunciado a un mes de salario, los intermediarios están comprando bonos, y la diáspora está contribuyendo a la presa, afirmó el portavoz del gobierno etíope, Haji IbsaGendo este mismo año a Bloomberg News.

Pero incluso si se completan las presas Grand Millenium y Gibe III con éxito, aún no está claro quién va a comprar su electricidad.

Según el “Sudan Tribune”, Etiopía tiene “acuerdos incipientes” para exportar electricidad a Sudán, Yibuti, y Kenia. Pero los críticos de la presa afirman que la mayoría de los africanos no están conectados a la red eléctrica, y que Etiopía generará mucha más energía de la que sus vecinos realmente necesitan.

“Nadie puede saber cómo van a conseguir vender esa electricidad”, dijo Pottinger.

Varios artículos en los medios indican que Sudán del Sur podría ser un comprador potencial de la electricidad etíope, pero la situación se complica a causa de un acuerdo de 1929 que da a Egipto y a Sudán derechos sobre las aguas del Nilo, un acuerdo que ahora incluiría presumiblemente a Sudán del Sur y que tanto Etiopía como varios estados africanos están contradiciendo.

Actualmente Sudán posee una parte importante de los derechos sobre el Nilo, y no está claro cómo se van a dividir, con quién se va a aliar, y qué querrá pedirle a Etiopía a cambio, dijo Pottinger

Cambio Climático

Existe también un peligro de que algunas de las presas Etíopes acaben por quedar obsoletas en unas décadas, cuando el cambio climático causado por el calentamiento global cambie los ciclos hidrológicos que cruzan el este de África.

Un conjunto de análisis climáticos, por Funk y sus colaboradores de la UCSB (Universidad de California, Santa Bárbara) predice que el sur de Etiopía podría experimentar un descenso de hasta un 20 por ciento de agua de lluvia en las próximas décadas, como resultado de las variaciones en los patrones del clima. Si esto ocurre, podría amenazar la producción eléctrica de la presa Gibe III y de otras del Río Omo.

“Creas o no en mi análisis del motivo por el que disminuyen las lluvias, sin duda la observación nos dice que el declive es una realidad. Puedes ser un escéptico del cambio climático, pero aún así estar preocupado por el descenso de las lluvias”, dijo Funk.

Según Pottinger, de International Rivers, no se está analizando ninguna presa en Etiopía para averiguar el impacto que puede causar en ellas el cambio climático.

“Esta región del Este de África ya es demasiado dependiente de la energía hidroeléctrica”, dijo.

“Cuando unes esto con que África es el continente que se supone será el más golpeado por el cambio climático, obtienes una combinación desastrosa”.

 

China es la potencia a tener en cuenta en África. Su política para este continente queda muy bien definida en el siguiente pensamiento: "China vino sin imponer condiciones. Los occidentales se meten en todo, en nuestras tradiciones y nuestras costumbres", dice el doctor Abdelrahman Ibrahim Elkhalifa, que intervino en el proceso de paz que puso fin a la guerra Norte-Sur (se refiere a la de Sudán). http://elpais.com/diario/2010/05/09/eps/1273386415/_850215.html

 

El presidente de China, Xi Jinping, en su viaje por distintos países de África, expuso que había que intensificar las relaciones con Etiopía, Uganda y Mozambique, tres países clave para dominar toda la franja este del continente.

China parece ha apostado por la energía eléctrica en Etiopía y de hecho una de sus grandes corporaciones energética firmaron el 23 de abril un acuerdo de líneas de

alta tensión para el transporte de energía eléctrica. También parece que componentes técnicos de la infraestructura serán proporcionados por China.

El agua retenida se convertirá en energía eléctrica y en regadío para las sedientes tierras de Etiopía y Sudán del Sur, país al que se le ha prometido esta ayuda. Con este acuerdo, la antigua Abisinia establece un aliado cristiano que le defiende del islamismo sudanés y le permite atender con mayor eficacia a su flanco este de Somalia.

China, por otra parte, es un aliado de Sudán, al que le compra un porcentaje muy alto de sus crudos, por lo que la oposición de este país al proyecto hidráulico etíope, seguramente se atemperará y obligará a Egipto a actuar sólo.

¿Qué pretende China uniéndose a Etiopía en detrimento de Egipto? Hay que recordar que todo el mundo quedó sorprendido, cuando en septiembre del 2012, el presidente Mohamed Mursi acudiera a Pekin y se entrevistara con toda la cúpula del gobierno, sin que aparentemente se alcanzaran acuerdos de importancia. ¿Puede ser un envite chino el apoyo a Etiopía para obligar a Egipto a ser más receptivo?

El diario ABC publicaba como titular hace unos días: Políticos egipcios piden sabotear la construcción de la presa que ha iniciado Etiopía sobre el Nilo Azul sin saber que su reunión estaba siendo retransmitida en directo por TV. ¿Fue un error que todo el mundo, incluidos los gobiernos de Sudán y Etiopía vieran la filmación en directo? El presidente Mursi, optó por no definirse, pero parece muy poco creíble lo del error, que bien pudiera ser una seria advertencia a Etiopía sobre las posibles consecuencias.

Por su parte el gobierno etíope declara que la cuota de los 55 millones de kilómetros cúbicos del Nilo Azul será indefectiblemente para los egipcios, sin llegar a entenderse como puede haber agua para todos, almacenándola aguas arriba.

El Mediterráneo está incendiado por los islamistas/yihadistas de Malí, Centroáfrica y Nigeria, que como ya expuse en este mismo portal el 22 de enero del presente año, con “Los nuevos monjes Almorávides” http//www.belt.es/expertos/home2_expertoo.asp?id=6402. Ahora, a causa del agua, puede incendiarse el flanco este del Mediterráneo. Habrá que estar atento a los acontecimientos de los próximos meses. La diplomacia occidental debe intentar que se alcance un tratado sobre las aguas de la cuenca del Nilo que pueda satisfacer a todas las partes, porque en caso contrario la violencia directa o la asimétrica, se enseñoreará de uno de los pasos más importantes del mundo: el canal de Suez.

Suplemento Temático: Seguridad en el Suministro de Energía

 


Fuente: Rafael Vidal Delgado
Fecha: 07/06/2013

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