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Seguridad Colectiva y Defensa Nacional.

 

 Expertos

Rafael Vidal Delgado

Coronel de Artillería(R)
Diplomado de Estado Mayor
Doctor en Historia por la Universidad de Granada

Diplomado y profesor del Master Ejecutivo en Dirección de Seguridad Global (MEDSEG)
Diplomado y profesor principal del Master Ejecutivo en Dirección de Sistemas de Emergencia (MEDSEM)
Asesor de Planificación Estratégica de Belt Ibérica, S.A.

BELT IBÉRICA S.A.
rvidal@belt.es

Lo que no se ve, no existe


Día tras día vemos escenas dantescas en la televisión de niños masacrados en la franja de Gaza a causa de los bombardeos israelíes. Hay que tener conocimientos sobre la situación en la zona y saber quiénes son los “buenos” y los “malos” o al menos discernir que es verdaderamente lo que sucede y por qué.

Hace unos días, en la playa, me encontraba con mi madre y algunas de sus amigas, todas nonagenarias o casi. Su conversación versaba sobre los acontecimientos en Oriente Medio y la conclusión era “¡qué malos eran los judíos!” Por supuesto, hubiera podido argumentarles razones que clarificaran la situación, que en todo caso se cometían errores, pero que la culpa nunca es de una parte, pero me callé, consideré que intentar con breves palabras exponer lo que yo creía que ocurría, era un absurdo, manipuladas como estaban por horas y horas de televisión, radio y prensa escrita.

 

 

Domingo, 3 de agosto. Entramos en misa y cogemos de forma instintiva la hojita parroquial, en donde se recogen noticias de la diócesis y del mundo cristiano. En un pequeño recuadro se publica que ya casi no hay cristianos en Irak, de un montante de más de un millón y medio. El radicalismo islámico los ha perseguido, masacrado y los más afortunados han tenido que huir del país llevándose sus escasas pertenencias. Sus casas y propiedades confiscadas, marcadas previamente con la letra “n” de alfabeto árabe, significando “nazareno”. Es decir al más puro estilo nazi. La noticia es de enorme trascendencia para todos los occidentales, porque es lo que nos espera si nos encontramos en un estado musulmán.

 

Puede parecer excesivo el aserto de englobar este hecho en todos los “estados musulmanes”, pero la realidad es que aunque el 90% de los musulmanes sean pacíficos, tienen un 10% de radicales, que suman muchos millones y son los que provocan tragedias como la anterior.

 

Ni los medios españoles, ni los occidentales se hacen eco de esta aterradora noticia, cuando estamos hablando de millones de personas.

 

 

Nigeria, uno de los países más poblados de África con más de 170 millones de habitantes. Cristianos y musulmanes se reparten a medias el total. Hasta hace escasos años se vivían en paz y armonía, pero hoy en día la violencia contra los centros de culto cristianos se ha convertido en el deporte de los radicales. El grupo terrorista Boko Haram ha instado a todos los cristianos a que “se conviertan a la verdadera fe”, porque serán objeto de su venganza y cada iglesia es un objetivo a atacar. Hasta la fecha han sido asesinados centenares de cristianos y el secuestro de las niñas de un colegio han conmovido al mundo, … pero por poco tiempo, pareciendo que los medios quieren centrarse exclusivamente en el este del Mediterráneo y en el conflicto ucraniano.

 

En Ucrania ¿quién tiene razón? Días pasados cené con un matrimonio amigo, él también militar y comentaba que todos los años venía a su casa a pasar unos día un militar ruso, también retirado, con el que había tenido intenso trato en una misión internacional. Comentaba la incongruencia de la situación, porque su compañero era ruso, se consideraba como tal, aunque hubiera nacido en Ucrania. Al descomponerse la URSS, permaneció en el ejército ruso y cobra su pensión de Rusia. Tiene dos hijos militares, los cuales ingresaron en el ejército ucraniano, pero siguen considerándose rusos.

No queremos ver y si no vemos no existe y de esta forma nuestra conciencia está tranquila, pero debemos conocer que en 23 países de mayoría islámica se persigue a los cristianos, siendo considerados ciudadanos de segunda. El matrimonio con musulmanes está prohibido y por supuesto la apostasía de la fe musulmana se condena con la pena de muerte.

 

Siria aparece como una lucha entre el dictador Hafez al Assab y un grupo de “demócratas”, aunque ya entre estos últimos, los medios vislumbran yihadistas y grupos afines. En este país han sido asesinados miles de cristianos por el mero hecho de serlo. Lógicamente el millón setecientos mil cristianos apoyan a Hafez al Assab, porque el régimen baasistas les ha permitido practicar su fe, mientras que la “oposición”, la que tiene el apoyo moral de millones de cristianos europeos, se lo niega.

 

Hamas, la organización política que manda en Gaza, es considerado como grupo terrorista por la Unión Europea, Estados Unidos, Israel, Japón y Australia, entre otros. Las distintas treguas auspiciadas por la ONU y Egipto, para frenar el enfrentamiento entre Hamas (no lo olvidemos, no Palestina) y el estado de Israel, siempre han sido rotas por la primera, lanzando cohetes contra el territorio colindante. Sin embargo los medios occidentales, tras explicar este hecho, visualizan o marcan la atención del ciudadano en la respuesta israelí y como “bandera”, un niño herido y manchado de sangre en brazos de un familiar.

 

En esta columna no se pretende dividir a los colectivos en buenos y malos. Vivimos en un mundo complejo y como expone Amin Maalouf en su libro “El desajuste del mundo”, hemos pasado de vivir en el “equilibrio del terror”, por la división del planeta entre bloques, a la “obsesión del terror”. En el primer caso se enfrentaban dos ejércitos en una zona de la tierra, defendiendo las posiciones de los bloques y el ciudadano contemplaba el jinete apocalíptico de la guerra como algo que ocurría en zonas alejadas, pero ahora roto ese equilibrio y aniquilados los dictadores por la presión de las democracias occidentales, nos encontramos en que el frente de guerra no está lejos, sino que lo tenemos en nuestra propia comarca y que el enemigo no es un estado ni una ideología política concreta, sino que son grupos e incluso personas individuales que por un ideal, generalmente religioso, quieren hacer daño al resto de la población en donde viven, no al estado como ente político, sino a su población.

 

 

Es difícil competir con las cadenas de televisión, las cuales proporcionan al televidente la noticia sazonada para digerirla, pero es necesario, ya que los medios no se prestan a ello, al menos en la cotidianidad, intentar encontrar el equilibrio informativo y de esta forma veremos que los que nosotros vemos como “buenos” no lo son tanto y los “malos”, tampoco.

 

Rafael Vidal

08.08.2014

 

Nota:

 

Para disponer de datos sobre la problemática en el Mediterráneo, es conveniente leer las distintas actas de las Jornadas de Seguridad, Defensa y Cooperación, colgadas en la página web www.foroparalapazenelmediterraneo.es así como una numerosa documentación archivadas en los distintos apartados de la página.

 

Recientemente ha sido publicado (hay algunos más) un dossier sobre el “avispero sirio”, editado por La Vanguardia, número 52 de julio/septiembre de 2014.

 


Fuente: Rafael Vidal
Fecha: 2014-08-08

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