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Seguridad Pública y Protección Civil.

 

 Expertos

José Luis Gómez Calvo

Director de Seguridad en empresas.
Analista de riesgos.
Experto en seguridad de eventos de masas y actividades deportivas y recreativas.

Ex-profesor del Master Ejecutivo en Dirección de Seguridad Global (MEDSEG), de BELT IBÉRICA S.A. y la Universidad Camilo José Cela.
Profesor y coordinador académico en el Curso de Experto en seguridad de instalaciones deportivas y eventos de la Universidad de Castilla La Mancha.
Profesor de seguridad en los Master de Gestión deportiva de las universidades: Católica de Murcia y Granada-Almería.


Los Bolardos en el punto de mira


INTRODUCCION:

 

Las medidas de seguridad deben adoptarse teniendo en cuenta:

 

·         Las características de los riesgos de los que hay que proteger

·         Las necesidades, en este caso, de quienes se precisa proteger.

 

Comenzando por las características de los riesgos, en el caso que tratamos en este artículo, se trata de ataques realizados por terroristas islámicos, al menos actualmente, mediante cuatro procedimientos:

 

o    Atropellamientos masivos utilizando coches, furgonetas o camiones.

o    Ataques con armas blancas

o    Ataques con armas de fuego,

o    Explosión de artefactos adosados al cuerpo de los terroristas, o portados y ocultos en mochilas, maletas o paquetes.

 

Estos cuatro procedimientos, empleados de forma unitaria, o combinados, tienen como característica común, salvo en el caso de armas de fuego como los fusiles de asalto (Kalashnikov) o las granadas explosivas de mano, la facilidad para su adquisición y uso, y su bajo coste económico.

 

"HISTORICO" DE ATENTADOS YIAHADISTAS EN EUROPA DESDE EL 07-01-2015

 

El "histórico de sucesos" actualizado y suficientemente significativo, como es la recogida de datos de atentados tras el cometido contra el semanario satírico "Charlie Hebdo" en París el (07-01-2015) hasta nuestros días, pone de manifiesto, lo expuesto anteriormente respecto a los cuatro procedimientos que vienen utilizando los "yihadistas", y a la necesidad de tener en cuenta a todos ellos, y no solo el más impactante por su reciente repercusión mediática, como el atropellamiento masivo, debido al  ataque ocurrido recientemente en Barcelona.

 

En el siguiente cuadro, se puede ver el citado "Histórico" de atentados:

 

 

Histórico de atentados yihadistas en Europa desde el 07-01-2015

 

 

 

"GUERRA ASIMÉTRICA"

 

Los terroristas islámicos, practican lo que se conoce como "guerra asimétrica", en la que no existe un frente determinado, ni acciones militares convencionales.

 

Un ejemplo de dicha "guerra" está plasmado en el libro "Guerra sin restricciones", escrito por los coroneles chinos Qiao Liang y Wang Xiangsui en febrero de 1999. De manera muy resumida, sus autores postulan la utilización de cualquier clase de lucha -sin tener en cuenta ninguna objeción ética- ante una potencia muy superior en fuerza, tecnología o influencia diplomática.

 

Los conflictos asimétricos poseen tres características generales:

 

1. Buscan generar un impacto psicológico de magnitud en la población

2. Requieren una evaluación previa de las vulnerabilidades del oponente

3. Suelen basarse en tácticas, armas o tecnologías innovadoras y no tradicionales.

 

De hecho, lo que hace la práctica de la "guerra asimétrica", es seguir uno de los principios establecidos en el libro titulado "El Arte de la Guerra", escrito por el estratega militar chino Sun Tzu hacia el último tercio del siglo IV a. C.

 

En uno de los capítulos del libro puede leerse lo siguiente:

 

"Cuando se dé la batalla, trata de evitar las cargas adicionales del transporte, del mantenimiento y consumo de tu riqueza. En lugar de eso, aprovéchate de los bienes que tienes a tu alcance. De este modo, los propios recursos del enemigo pueden utilizarse para vencerlo".

 

Esa máxima de "El hábil empleo de los propios recursos del enemigo", es lo que practican los terroristas islámicos: el alquiler de vehículos para atropellos masivos, la adquisición en cualquier droguería de componentes químicos con los que fabricar explosivos, el acopio de bombonas de butano de uso doméstico, o la compra de  cuchillos y hachas en tiendas de bajo coste, como en el caso de los terroristas del atentado de la localidad de Cambrils, Tarragona. (17-08-2017).

 

NIVELES DE IMPACTO DEL BINOMIO RIESGOS-DAÑOS.

 

El empleo de este tipo de tácticas, es lo que hace especialmente difícil evitar los atentados, y únicamente la eficacia de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, en la investigación, detección y detención de los radicales yihadistas, es lo que en el caso de España, ha evitado que durante los últimos trece años, desde los atentados del 11 de marzo de 2004 en Madrid, se hayan producido otros ataques islamistas hasta los ocurridos el 17 de agosto pasado en Barcelona y Cambrils, evidenciando que "el riesgo cero no existe" y que "la seguridad total y permanente, no es posible".

 

No obstante, cualquier experto en seguridad, sabe que aunque no se pueda proporcionar la seguridad plena, hay una escala de cinco niveles de impacto en el binomio riesgos-daños, mediante la aplicación de medidas de seguridad, que es la siguiente:

 

Nivel 1: Evitar los riesgos de daños.

Nivel 2: Reducir los riesgos de daños.

Nivel 3: Evitar la materialización de los riesgos.

Nivel 4: Evitar los daños.

Nivel 5: Reducir los daños.

 

De tal manera que si no es posible conseguir el nivel más alto de seguridad, que sería el evitar los riesgos de daños, se irá descendiendo hasta llegar al nivel 5, que sería, al menos; tratar de reducir o minimiza los daños.

 

Por lo tanto, no se debiera justificar cualquier extensión del daño en un atentado, argumentando que el riesgo cero no existe, y que los daños hay que asumirlos como inevitables, lo cual, en parte, podría ser cierto, pero también los es, que existen medidas que pueden reducir el impacto del riesgo existente, para al menos, tratar de disminuir el daño.

 

Si no es posible conseguir un nivel superior, se irá descendiendo en el nivel de la escala hasta, al menos, tratar de poner los medios para minimizar los daños.

 

NECESIDAD DE MEDIDAS FISICAS DE SEGURIDAD

 

Con esa idea, hay que plantear las medidas de seguridad, en el caso que nos ocupa, se trata de medidas de carácter físico, para los casos de atentado que estamos tratando, situando en el nivel más bajo y por lo tanto más básico, las medidas para minimizar los daños personales, que no son otras que las de posibilitar la evacuación de las personas para tratar de ponerlas a salvo, o facilitar su huída ante un ataque que no se haya podido evitar.

 

Esa evacuación o huida, podría ser controlada o ser tumultuosa, según se produjera el suceso, por lo que es necesario que cualquier recinto abierto o cerrado disponga de vías de evacuación, y de acceso de ayuda exterior, suficientemente accesibles y despejadas de obstáculos.

 

Este planteamiento podría resultar contradictorio respecto a las medidas de carácter físico necesarias para evitar un atropello masivo  en espacios urbanos, como en los casos ocurridos en Niza, Berlín, Londres, Estocolmo o Barcelona.

 

EL PROBLEMA:

 

¿Nos imaginamos a una multitud afectada por un ataque de pánico colectivo debido a la explosión de un artefacto, teniendo que salir atropelladamente entre maceteros como los de la imagen?

 


Maceteros en la calle de Preciados de Madrid, las pasadas Navidades, que ahora se han vuelto a colocar como medida física para evitar la irrupción de un vehículo con la intención de cometer un atropello masivo

 

LA SOLUCIÓN

De lo anterior se deduce lo siguiente:

 

Hay que adoptar medidas físicas de seguridad, teniendo en cuenta todas las hipótesis de tipo de atentado, y sabiendo que lo que puede ser bueno para que no entren coches con intención de atropellar masivamente, puede ser malo para facilitar la huida de la gente, si se produce cualquiera de los otros tres tipos de procedimientos empleados hasta hoy por los terroristas: apuñalamiento, ametrallamiento o activación de explosivos.

 

Por lo tanto se necesitan soluciones que compatibilicen la disminución de los daños para las personas, respecto a cualquiera de los cuatro procedimientos utilizados hasta hoy por los terroristas islámicos.

 

Esas soluciones son los obstáculos físicos, móviles o retráctiles, pero NO fijos, salvo en muy determinados casos.

 

Los obstáculos móviles podrían ser vehículos pesados, como los que posee la Policía Nacional, con un conductor sentado permanentemente al volante, como los hay en la entrada de algunas embajadas que tienen un elevado riesgo de atentado.

 

Las tanquetas que habitualmente utiliza la Policía Nacional son las «UR-416» con un peso de  7,61 t. En caso necesario se podría recurrir a BMR (Blindados Medios sobre Ruedas) que superan las 15,4 t.


Tanqueta de la Policía Nacional protegiendo la entrada de la embajada de los Estados Unidos en la calle Serrano de Madrid


Tanquetas de la Policía Nacional cerrando la calle Diego de León en su confluencia con la calle Serrano de Madrid, para proteger la embajada de los Estados Unidos

Los obstáculos retractiles son las "pilonas" y bolardos existentes en el mercado. Algunos de ellos dotados de mando a distancia, que en los casos que tratamos, estarían en manos de la Policía.

Pilonas retráctiles en la elevación u ocultación en el suelo. Existen diferentes fabricantes

 

 

Bolardos Raptor PAS68 Heald

 

 

Estado en el que queda un camión al chocar con el bolardo "HT Matador" Heald. Después del impacto el bolardo se mantiene en perfecto estado

 

 

CONCLUSIONES

 

Como ya conocemos, el riesgo cero no existe, y en ese sentido nunca se puede descartar que se produzca un atentando, a pesar de la eficaz labor de la policía, como en el caso de España.

 

Por ello hay que estar preparados disponiendo de medidas, en este caso físicas,  para los cuatro tipos de ataques registrados, que sean: eficaces en su funcionamiento, eficientes en el tiempo de respuesta ante un ataque, y efectivas en el objetivo de, al menos, minimizar los daños (último de los niveles considerados de impacto del binomio riesgo-daños). Pero al mismo tiempo teniendo en cuenta que dichas medidas, deben ser compatibles con las necesidades de evacuación o desalojo de las personas que transiten por el espacio o lugar que se trata de proteger, o se encuentren asistiendo a un evento o celebración en un espacio urbano o en un recinto cerrado y cubierto.  

 

En los recintos donde se celebren eventos o espectáculos, que congreguen a un número elevado de personas, ahora más que nunca, es necesario contar con medidas físicas de protección. Pero sobre todo, es necesario que el personal propio sepa cómo actuar en caso de un ataque terrorista en el interior o en el exterior inmediato, para facilitar la seguridad personal de los asistentes, teniendo en cuenta los casos de atentado del Estadio Nacional de Francia (13-11-2015) y del Manchester Arena (22-05-2017).

 

No solo debemos pedir a las Fuerzas y Cuerpos de seguridad que velen por nuestra protección. También, debemos plantearnos en qué podemos colaborar los ciudadanos, y sobre todo, en el caso de la organización y celebración de eventos y actividades y de lugares para dicha celebración, cuáles son las obligaciones de las personas y entidades responsables de los mismos.

 

Nunca ha sido tan cierto, como ahora, que la seguridad es cosa de todos.

 

 

 

Especial: 11-S. Operación global contra el terrorismo: El análisis de los profesionales

 


Fuente: José Luis Gómez Calvo
Fecha: 2017-09-04

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