Seguridad Pública y
Protección Civil
el origen militar del ántrax
refuerza la sospecha de que los ataques procedan de ee uu
Las
ésporas de ántrax encontradas en las dos cartas contaminadas
dirigidas a dos senadores estadounidenses son idénticas a los bacilos
almacenados desde principios de los 80 por el Ejército
norteamericano, según fuentes citadas por The Washington Post.
Este dato
sostiene la tesis principal, que mantiene que los ataques por
correo en la campaña de atentados de octubre (cuyo balance se ha
saldado hasta el momento con cinco personas fallecidas) han sido
perpetrados por terroristas nacionales.
El FBI centra ahora sus
investigaciones en determinar cuántos laboratorios estadounidenses
disponen de la cepa del tipo Ames, hallada hasta el momento en cinco
centros, entre ellos el laboratorio militar de Dugway (en el
estado de Utah), que ha reconocido trabajar con carbunco para uso
militar pese a que en los años 70 EE UU firmó el tratado de prohibición
de armas biológicas.
Responsables de la
investigación aseguran que el hallazgo supone que el material terrorista
ha estado en los centros estudiados, mientras funcionarios del programa
de armas biológicas de la ONU advirtieron de que existe la
posibilidad de que independientemente se hayan desarrollado cultivos
de cepa de ántrax Ames genéticamente parecidos a los del
Instituto Médico Militar de Investigación de EE UU (USAM-RIID).
Al principio, el FBI
sospechaba de países como Irak, sin embargo, y a la luz de las
últimas investigaciones, la Policía Federal rastrea ahora tanto
los laboratorios nacionales como los del propio Ejército o la CIA.
En cualquier caso, lo que aún está sin descifrar es el motivo de
los envíos postales contaminados que cesaron de la misma forma
misteriosa como se iniciaron. Entre las hipótesis destacan desde una
venganza personal hasta una estrategia para responsabilizar a las
naciones árabes, y más concretamente a Irak.
Más de 3.000 vacunas
Por otro lado, a partir
de la próxima semana, EE UU podría vacunar contra la enfermedad
causada por la bacteria del carbunco a más de 3.000 personas
expuestas al bacilo en las últimas semanas, según anunciaron
expertos médicos y responsables federales.
Investigaciones recientes
han demostrado que la bacteria del ántrax puede infiltrarse en un
pulmón y sobrevivir allí durante años, por lo que se espera
vacunar a aquellos incluidos en el grupo con riesgo, como son los
empleados de clasificación postal de Trenton (en Nueva Jersey) y de
Washington, así como algunos empleados de una oficina del Senado que
estuvieron expuestos a fuertes concentraciones del bacilo.
En cualquier caso, no
se dispone en cantidad suficiente de la vacuna en EE UU, además de
que, teóricamente, no está destinada a personas expuestas al carbunco,
sino que se emplea de forma preventiva.
Fuente: El
Mundo
ABC
17.12.01