Seguridad
Alimentaria y Protección Biotecnológica
se presenta un proyecto para aumentar
la seguridad alimentaria del sector del vacuno
La
Asociación Española de Codificación Comercial (Aecoc) ha presentado
una
Guía de Trazabilidad para el sector español de vacuno
con el objetivo de ofrecer mayores garantías en materia alimentaria.
Así, se
espera que el consumidor final vuelva a confiar en los productos
provenientes de la carne de vacuno, que el mercado se recupere de
la fuerte caída del sector y que las empresas que forman parte del
suministro se profesionalicen.
La Guía de Trazabilidad
es un sistema de gestión de la información que permite conocer la
trayectoria de la carne desde la propia granja hasta el
establecimiento comercial, de forma que se obtenga un mecanismo
estándar que permita el control de la procedencia, la ubicación y
la trayectoria del producto o lote de productos que llegan hasta el
minorista.
Así, en caso de
que se produjese una nueva alerta en el sector, "se podría localizar
su origen y proceder a la retirada eficiente de los lotes que
impliquen algún riesgo", explica Àngels Segura, responsable del
proyecto, para quien la Guía "es una herramienta de prevención
que transmite el valor añadido del producto siempre y cuando la empresa
tenga un buen sistema de calidad".
Este proyecto por una
mayor seguridad alimentaria, en el que han trabajado empresas
productoras y distribuidoras del sector (como Alcampo, Campofrío,
Carrefour o El Corte Inglés), ya se ha puesto en práctica y Aecoc prevé
que para finales de 2002 el 50% de los proveedores de carne de vacuno
del sector de la distribución apliquen de forma regular esta guía.
La Aecoc es una
asociación sin ánimo de lucro, que aúna a más de 17.000 empresas
asociadas, que nació en 1977 con la intención de afrontar la
necesidad de codificar los productos de gran consumo. Su fin es
el de mejorar las relaciones entre fabricantes, distribuidores y
resto de intermediarios por el proceso comercial.
El etiquetado
En septiembre de 2000 se
hizo efectiva la regulación 1760/2000 de
etiquetado de carne de
vacuno lanzada por la Comisión Europea, que busca asegurar
un vínculo entre la identificación del canal, la pieza de carne y el
animal o grupo de animales de donde procede.
Así, el etiquetado de
las piezas de carne se convierte en una información que
garantiza, de forma inmediata, el conocimiento de los datos básicos en
cada cadena de aprovisionamiento de carne de vacuno, al contemplar
datos obligatorios como número de referencia que asegure el vínculo
entre la carne y el animal, lugar de nacimiento, país o países de
engorde del animal, país de sacrificio, país donde se realiza el
despiece y número de de autorización del matadero y salas de despiece.
A este respecto, Àngels
Segura señala que "la línea a seguir es trasladar la información
en cada una de las piezas para evitar errores y ganar eficiencia
mediante la transmisión electrónica de datos a través de etiquetas,
lectores de código de barras o mensajes EDI".
Fuente: Cinco
Días
12.11.01