Seguridad Pública y
Protección Civil
ee uu opta por reforzar la seguridad
en aviones
y la ue por el control en los aeropuertos
Tras
los atentados en los Estados Unidos el pasado 11 de septiembre, se
ha abierto un debate sobre la seguridad aérea, después de que se
dispararan las alarmas sobre las medidas de seguridad en el transporte.
Por su parte, EEUU aboga pos reforzarla vigilancia en los aviones,
mientras que la Unión Europea apuesta por aumentar los controles en
tierra.
Un día después de los
trágicos acontecimientos, las medidas de seguridad aumentaron en los
47 aeropuertos en España, siguiendo las órdenes del Ejecutivo
español, que ha duplicado la presencia policial y de guardias civiles
en las instalaciones aéreas, revisa la totalidad de los equipajes
y ha eliminado los cuchillos de metal en los vuelos con destino a
EEUU.
Los Presupuestos
Generales del Estado para 2002, en su partida destinada a Fomento,
incluyen por primera vez un capítulo para la inspección del 100% del
equipaje en la bodega de los aviones, y una partida de 4,2 millones de
euros para el Departamento de Infraestructuras y Situaciones de Crisis.
A la espera de que el
Consejo de Ministros de la UE, en su reunión del próximo día 15,
decida qué medidas de seguridad se deben aplicar, España es
partidaria de controlar más los aeropuertos (como ha demostrado
desde el 11-S hasta hoy) -en contra de lo que opinan los EEUU,
inclinados a reforzar la seguridad dentro de los aviones, incluso con la
presencia de agentes especiales armados-, ya que
"lo importante es eliminar un peligro potencial antes de que llegue
al avión, porque una vez dentro los factores de riesgo se
multiplican: puede haber un enfrentamiento armado, situaciones de pánico
y otro tipo de contingencias que harían peligrar la seguridad de un
aparado a seis kilómetros de altura", explican fuentes policiales.
El Gobierno español
baraja una serie de ideas que se barajan son el traslado de los
controles de pasajeros, o crear nuevos, en las mismas puertas de
embarque, permitir que el equipaje pueda ser revisado a pie de
bodega y que, en caso de duda, sea el mismo pasajero quien
reconozca sus maletas.
Asimismo, se plantea la
identificación en mostrador de todos los pasajeros, la
instalación de nuevos métodos electrónicos (como la
identificación por el iris del ojo o por la huella dactilar), la
multiplicación de los sistemas de detención de metales o el
aumento de meticulosidad en la revisión de pasaportes.
Control en estaciones
de autobuses y trenes
Los sistemas de
vigilancia en estaciones ferroviarias y de autobuses españolas son casi
inexistentes, al no haber control de metales, entre otros. Además,
los responsables de seguridad de algunas de ellas admiten que obligar a
pasar todos los equipajes por un escáner "reduciría enormemente la
operatividad" de estos medios de transportes masivos.
Los agentes de la
Brigada Móvil del Cuerpo Nacional de Policía, dependientes de la
comisaría General de Seguridad Ciudadana, son los encargados de la
vigilancia de las grandes estaciones de trenes y autobuses. Patrullan
a pie y de paisano las zonas de tránsito y los andenes, aunque su
tarea básica es la prevención de robos, descuidos, tráfico de droga o el
trasiego de inmigrantes irregulares. Por su parte, el control
estático es competencia de las empresas de seguridad privadas.
Por lo general, todas
las estaciones disponen de cámaras de seguridad, que controlan las
entradas y salidas, que si, según responsables de Interior, no son muy
efectivas, resultan de especial utilidad en el control de los
perímetros fronterizos de Melilla y Ceuta, donde cientos de policías
han reforzado la vigilancia aduanera (al igual que ocurre en los barcos
procedentes del norte de África) y se ha extremado el control de
pasaportes.
Finalmente, cabe destacar
que la línea férrea más vigilada es la del tren de Alta Velocidad,
AVE, donde suelen viajar agentes de paisano que, eventualmente,
efectúan controles.
Fuente: El
País
01.10.01