Seguridad Colectiva
y Defensa Nacional
EE UU concreta su solicitud de medidas
militares
operativas
a los países de la otan
Washington aplica
el Artículo 5 del Tratado de la Alianza
Atlántica, con lo que se activa de la cláusula de defensa mutua
EE UU
planea el envío inmediato de efectivos de la división de montaña
Estados
Unidos presentó ayer a la OTAN una serie de peticiones militares para
continuar con el proceso de preparación de su respuesta global contra el
terrorismo tras los ataques sufridos el pasado 11 de septiembre. La
solicitud estadounidense supone la activación efectiva de la cláusula de
defensa mutua prevista en el Tratado del Atlántico Norte, siendo ésta la
primera vez en la historia de la Alianza que se invoca y se acciona el
Artículo 5.
El listado de peticiones
a los embajadores de los 18 países aliados a
EE UU en la OTAN [1]
constituye el inicio de las medidas operativas, esto es, la
movilización de
medios militares concretos para ser utilizados en la operación contra
las redes terroristas del saudí Bin Laden.
EE UU ha solicitado tanto
medios colectivos de la Alianza como de los países que la integran,
aunque la organización como tal dispone de escasos medios propios,
puesto que precisamente se trabaja con las aportaciones de los 19 países
miembros, que se asignan a operaciones concretas.
[1] Bélgica, Canadá,
República Checa, Dinamarca, Francia, Alemania, Grecia, Hungría,
Islandia, Italia, Luxemburgo, Holanda, Noruega, Polonia, Portugal,
España, Turquía, Reino Unido.
El apoyo solicitado
por EE UU a la OTAN
Hasta ahora, las únicas
tropas preparadas para un posible ataque son las estadounidenses y las
británicas (que son las que, en teoría combatirían en primera línea).
Pero esta circunstancia no impide que el resto de países aliados presten
otro tipo de apoyo, como el operativo: uso del espacio aéreo, de bases
militares, respaldo logístico, reconocimiento, intendencia, entrega de
información confidencial o aprovisionamiento, entre otros.
De hecho, ayer mismo, la
OTAN decidió poner a disposición de EE UU sus centros de mando y
control, activar los sistemas de gestión de crisis, adoptar especiales
medidas de seguridad antiterrorista y reforzar todos sus canales de
intercambio de información entre los servicios de inteligencia de los 19
Estados miembros de la Organización del Atlántico Norte.
El Ejército desplegado en
la zona en este momento, con misión de destruir las defensas antiaéreas
de los talibán y de mermar su escuálido potencial aéreo (después de
que los servicios de inteligencia hayan identificado 23 campamentos
terroristas en suelo afgano), cuenta con 300.000 soldados de tierra y con más de 350 aviones en posición de combate.
Por otro lado, en caso de
que se confirme la presencia de Osama Bin Laden y de su pequeño ejército
de seguidores en esta región (donde montañas de más de 7.000 metros
de
altura presentarían serios problemas para cualquier acción militar), la
operación de caza y captura sería puesta en marcha por la 10ª División
de Montaña, con 1.000 hombres especializados en el combate de guerrilla
y apoyados por otros comando especiales.
Además, se han solicitado
unidades navales, que están integradas en el mando mediterráneo (Stanavformed),
en el que actualmente están desplegados y operativos de forma estable
cinco buques de guerra (propiedad de España, EE UU, Italia, Grecia y
Turquía), además de otras unidades rotatorias del Reino Unido, Holanda y
Alemania. La Alianza también ha ofrecido la posibilidad de utilizar
barcos de otros mandos navales, como el del canal o el Atlántico.
Incluso, se baraja la
posibilidad eventual de sustituir por tropas europeas las unidades
estadounidenses adscritas a la defensa en Europa que podrían ser
necesarias para las represalias de EE UU en un posible ataque sobre el
terreno en la zona del conflicto.
18 AWACS para la
operación 'Libertad Duradera'
Como medios colectivos,
ayer la OTAN puso a disposición de EE UU 18 aviones AWACS (Sistema de
Reconocimiento con Apoyo Aéreo), equipados con grandes y potentes
radares, que pueden controlar cualquier movimiento aéreo en una
radio de acción de centenares de kilómetros.
Los aparatos Centinela
sirven especialmente para detectar la actividad aérea enemiga y dirigir
los cazas hacia ella para neutralizarla. El E3 Sentry (Centinela)
es un cuartel general volante con extremas capacidades de comunicación y
actividades de inteligencia y contramedidas electrónicas.
Su gran disposición de
exploración, además, le confiere la condición de vector de vigilancia, a
alta o baja cota, y a larga distancia, de vehículos aéreos, terrestres o
marítimos (su radar puede captar de forma simultánea 600 objetos
volantes en un radio de casi 500 kilómetros). Puede permanecer hasta 11
horas sin repostar, aunque recibe combustible en vuelo para completar
misiones de 18 horas.
La tripulación de este
tipo de aviones está formada por un piloto, un copiloto, un navegante,
un ingeniero de vuelo y 16 especialistas.
La participación
española
El presidente español,
José María Aznar, compareció ayer ante los diputados del PP y dijo que
España se considera "solidaria" con las acciones de castigo que se
puedan adoptar en la lucha global contra el terrorismo, y no excluyó
ningún tipo de participación en dicha operación, aunque lo más probable
es que no se participe en primera línea de combate, sino que se muestre
el apoyo para el reforzamiento del dispositivo de seguridad en torno al
conjunto de operaciones, con respaldo logístico, principalmente.
En relación a ésta última
idea, el Gobierno difundió anoche un comunicado en el que explicaba que
"las facilidades y apoyos que se han requerido consisten en la
autorización de sobrevuelos; la mayor compenetración de los servicios de
inteligencia y el compromiso de asistencia recíproca para aquellos
países que puedan resultar amenazados por su apoyo a la campaña, así
como el incremento de la seguridad en las instalaciones o
infraestructuras en las que los EE UU participen", tareas en las que
España en particular garantizaría su participación en pro de la
determinación del futuro de la seguridad mundial.
Por otro lado, España
podría aportar la Brigada de Montaña "Aragón I", con base en Jaca
(Huesca), a la que se considera bien preparada para cumplir misiones de
seguridad, vigilancia, reconocimiento, ocupación de puntos difíciles,
realización de contraataques o, especialmente, acciones en zonas nevadas
(recalcando que la región del conflicto, donde supuestamente se esconde
Bin Laden, cuenta con montañas de más de 7.000 metros de altura
presentarían serios problemas para cualquier acción militar)
En este sentido, la
Brigada de Montaña es la única unidad del Ejército español que dispone
de equipo para actuar en condiciones de frío extremo, como el que sacude
a esta región asiática en los meses de invierno).
Además, puede que España
contribuya en el plan antiterrorista con la fragata "Extremadura"
(componente de la flota de la OTAN en el Atlántico -Stanavfortland), la
fragata "Santa María" (de la Fuerza Naval Permanente de la OTAN para el
Mediterráneo -Stanavformed), el cazaminas "Tambre" (de la Fuerza Naval
de Medidas contra Minas de la OTAN del Sur de Europa -Mcmforsouth), así
como con un destacamento de cazabombarderos F-18, en cuestión aérea, o,
incluso no se descarta a pesar de todo, tropas terrestres.
Cláusula 5 del Tratado
del Atlántico Norte
El Consejo Atlántico de
la OTAN en Bruselas aprobó el pasado 12 de septiembre por primera vez -y
en represalia por los atentados sufridos en Nueva York
y Washington- la aplicación del artículo 5 del Tratado del Atlántico
Norte, que contempla que todos los países aliados deben acudir en ayuda
de cualquiera de los aliados que haya sido atacado (ataque que debe
proceder del exterior), de forma que cada miembro adopte, de forma
individual y de acuerdo con el resto de las partes, las medidas que
juzgue necesarias, incluido el empleo de la fuerza armada.
Literalmente, el Artículo
5 del Tratado del Atlántico Norte prevé que: "Las partes acuerdan que
un ataque armado contra una o más de ellas, que tenga lugar en Europa o
en América del Norte, será considerado como un ataque dirigido contra
todas ellas y, en consecuencia, acuerdan que si tal ataque se produce,
cada una de ellas, en ejercicio del derecho de legítima defensa
individual o colectiva reconocido por el artículo 51 de la Carta de
Naciones Unidas, ayudará a la parte o partes atacadas, adoptando
seguidamente, de forma individual y de acuerdo con las otras partes, las
medidas que juzgue necesarias, incluso el empleo de la fuerza armada
para restablecer la seguridad en la zona del Atlántico del Norte.
Cualquier ataque armado de esta naturaleza y todas las medidas adoptadas
en consecuencia serán inmediatamente puestas en conocimiento del Consejo
de Seguridad. Estas medidas cesarán cuando el Consejo de Seguridad haya
tomado las disposiciones necesarias para restablecer y mantener la paz y
la seguridad internacionales".
Fuente: El
País
El Mundo
La Razón
ABC
www.belt.es
04.10.01