Seguridad Colectiva
y Defensa Nacional
máximas medidas de seguridad en ee uu, europa y oriente medio tras el ataque a afganistán
Intenso protocolo de
vigilancia en EE UU
EE UU
y
otros países, en Europa y Oriente Próximo, anunciaron ayer el
reforzamiento de sus medidas de seguridad, poco después del inicio de
los bombardeos estadounidenses sobre Afganistán.
El ataque
aliado a media tarde de ayer hora española puso de
relieve las extremas medidas de seguridad estadounidenses: desde
primera hora de la mañana de ayer, la Casa Blanca, en Washington,
permanecía acordonada por la policía y efectivos militares y
decenas de miles de soldados de la Guardia nacional y de policías
patrullaban los objetivos potenciales de atentados, como edificios
oficiales, aeropuertos, estaciones y centros urbanos, donde las medidas
de seguridad se han multiplicado.
Además, como marca el
protocolo de seguridad de los EE UU, el vicepresidente norteamericano,
Dick Cheney, quien debería ocupar la presidencia del país si Bush
muriera o quedara incapacitado, ha salido de la Casa Blanca y permanecerá
en un lugar no divulgado, "seguro y secreto", durante un tiempo indefinido.
Consciente de lo
molestas que pueden llegar a resultar las extremas medidas de
seguridad, el presidente de los EE UU, George W. Bush, pidió ayer
paciencia a sus conciudadanos. Así como tranquilidad ante el tiempo
que puede llevar alcanzar los objetivos fijados tras los atentados en
Nueva York y Washington y entereza ante los sacrificios que hayan de
llegar (como la posibilidad de que se generen numerosas bajas ante el
peligro de que la campaña militar se extienda y se prolongue).
Además, la Policía
Federal Americana (FBI) ha puesto en alerta máxima a todas las
fuerzas de policía local ante el temor de nuevos atentados
terroristas como consecuencia de las represalias norteamericanas contra
Afganistán.
El FBI "ha pedido a
todas las fuerzas de policía que se mantengan en el nivel más
alto de vigilancia y que estén preparados para responder, si fuera
necesario, a todo acto de terrorismo o de violencia", indica en un
comunicado la seguridad federal.
La fuerzas de policía
local han sido invitadas para evaluar la necesidad de tomar todas las
medidas de seguridad suplementaria "a la luz de las operaciones
militares y del actual grado de amenaza". La policía federal precisa que
este estado de alerta máxima viene acompañado de un reforzamiento de
las acciones de búsqueda antiterrorista en curso.
Desde hace algunos días,
las autoridades estadounidenses han estimado que el riesgo de un
nuevo ataque es alto, sobre todo si Washington pasaba a la ofensiva
militar. Las medidas de seguridad ya han sido reforzadas en muchas
grandes ciudades, entre ellas Los Ángeles, Nueva York, Washington y
Miami.
En Nueva York, el
alcalde, Rudolph Giuliani, ha dispuesto medidas de seguridad
suplementaria. En concreto, restablecida la circulación en las
calles cercanas al World Trade Center por primera vez desde los
atentados ayer domingo, la policía inspecciona cada uno de los
vehículos que se aproximan a la denominada "zona cero" de
Manhattan (donde se levantaban las desaparecidas Torres Gemelas).
Además, las autoridades locales han activado su Centro de Operaciones
de Emergencia, ante la eventualidad de represalias.
El ministro de Justicia
estadounidense, John Ashcroft, expresó la semana pasada su temor ante
nuevos atentados terroristas contra EE UU sin excluir que células
terroristas "durmientes" decidan pasar a la acción, especialmente en
caso de represalias norteamericanas. "Creemos que son posibles nuevos
actos terroristas y nuestro cometido consiste en hacer todo lo que
esté en nuestra mano para impedirlo", dijo Ashcroft. También la
semana pasada, un responsable de los servicios secretos indicó al
Congreso que había un "100%" de riesgo de que se produjese un nuevo
atentado.
Por su parte, el
presidente de EE UU, en su mensaje de ayer, quiso asegurar a la
población que se han tomado medidas de seguridad ante posibles
represalias por la operación militar iniciada en la tarde de ayer.
Precaución estadounidense en estados árabes
En el extranjero, las consignas de seguridad
han sido puestas a disposición de los EE UU, en especial en los estados
musulmanes. La embajada estadounidense en Ryad y sus consulados en
Dahran y Djeddah han sido cerrados hoy lunes tras los ataques militares
aliados en Afganistán, según anunció ayer la propia embajada. El cierre
se ha efectuado para "revisar las medidas de seguridad", precisó, y
añadió que se pondrá un servicio de urgencia a disposición de la
comunidad norteamericana en la zona.
Del mismo modo, la embajada ha aconsejado a
todo el personal gubernamental americano en el reino que restrinja "sus
desplazamientos a lo estrictamente necesario" y que no envíe a los niños
al colegio en el día de hoy. Ayer, el departamento de Estado para los
residentes americanos en el extranjero ha llamado a los ciudadanos
estadounidenses en la región, donde permanecen miles de soldados, a
que tomen la prudencia necesaria en sus desplazamientos.
El departamento de Estado había pedido a los
residentes norteamericanos en el extranjero "limitar sus
desplazamientos" en razón de las eventuales operaciones terroristas
contra los EE UU y los intereses estadounidenses en el extranjero.
Igualmente, llamó a todos los ciudadanos americanos que se
encontraban todavía en Afganistán que dejaran el país inmediatamente
y a los que se encontraban en el resto del mundo "mantenerse al
corriente de las noticias locales y guardar contacto con la embajada o
el consulado americanos más próximos".
La seguridad en Europa
En Inglaterra, el dispositivo
policial permanecía reforzado en Londres después de los golpes
americano-británicos en Afganistán "en zonas potencialmente
vulnerables", informó Scotland Yard anoche.
"Reconocemos que el momento es difícil e
incierto para todo el mundo y animamos a los miembros de todas las
comunidades a proseguir sus actividades cotidianas como de costumbre",
indicó el portavoz de Scotland Yard. Desde los atentados del 11 de
septiembre en EE UU, en razón del papel del primer papel de Londres
en la coalición antiterrorista al lado de Washington, la capital
británica es considerada como un objetivo potencial de eventuales
nuevos atentados. No obstante, la policía ha hecho saber de forma
regular que no disponía de "ninguna información" sobre amenazas
particulares sobre Londres.
En Italia, el jefe del Gobierno, Silvio
Berlusconi, ha decretado el estado de alerta, que es de nivel 1
sobre una escala que comprende tres niveles y prevé el reforzamiento
de la vigilancia de todos los lugares susceptibles de ser alcanzados por
eventuales represalias.
En Rusia, las fuerzas del orden han
anunciado un refuerzo de la protección de las empresas de transporte,
en especial el metro, centrales eléctricas y térmicas, estaciones y
aeropuertos, así como centros comerciales importantes. También serán
reforzadas la seguridad de las embajadas de EE UU, de Gran Bretaña y
de otros países miembros de la OTAN.
En Turquía, las medidas de seguridad
han sido reforzadas en torno a las misiones diplomáticas de los países
miembros de la OTAN así como sobre la base de Incirlik, en el
sur del país, que aloja aparatos estadounidenses y británicos. Una
célula de crisis ha sido puesta en marcha en el Ministerio del
Interior, y su ministro, Rustu Kazim Yucelen, ha dado instrucciones para
un refuerzo de la seguridad en torno a los aeropuertos y los
edificios públicos, según la agencia de noticias Anatolie.
En Austria, se ha reforzado la
presencia policial alrededor de las representaciones de EE UU,
británicas e israelíes, así como en torno a las instituciones
judías, según ha declarado un responsable del Ministerio del
Interior a la agencia APA. Además, tanto las residencias de personal
diplomático como las embajadas han sido protegidas.
En Alemania, un portavoz del Gobierno
regional de Berlín ha anunciado que la seguridad ya había sido
reforzada considerablemente en torno de los edificios sensibles,
en especial embajadas de países occidentales, en primer lugar las de
EE UU, Gran Bretaña y Francia. Los refuerzos policiales, en particular
la policía de frontera, han tomado posiciones alrededor de dichos
inmuebles, así como de las cancillerías y los ministerios alemanes,
añadió el portavoz, Helmut Loelhoeffel.
En España, la seguridad de las
embajadas estadounidense, británica e israelí ha sido reforzada de
nuevo, según la Delegación del Gobierno de Madrid. Estos edificios eran
ya objeto de una vigilancia particular desde el pasado 11 de septiembre,
en especial con la presencia de vehículos blindados de la policía.
Además, el Ejecutivo ha activado las
alertas de Defensa y
medidas de seguridad interna.
En Egipto, la seguridad ha sido
reforzada alrededor de las embajadas, en especial de la
estadounidense y la israelí. Igualmente, se han desplegado efectivos
suplementarios en torno a la residencia del embajador de Israel, en
Maadi, en el barrio del sur del Cairo. Finalmente, la presidencia del
Consejo israelí ha anunciado haber tomado todas las medidas
necesarias para garantizar la seguridad de su país, en un comunicado
que no precisa ninguna de estas decisiones.
Fuente: www.lemonde.fr
El País
ABC
08.10.01