Seguridad
Medioambiental y Protección del Entorno
comienza la cumbre de marrakech con
el objetivo de aplicar definitivamente el protocolo de kioto
Hoy ha
comenzado en Marrakech (Marruecos) una nueva Cumbre del Clima
(la séptima Conferencia de las Partes de la Convención Marco de la
ONU sobre el Cambio Climático), con la que se pretende que quede
listo el Protocolo de Kioto y éste pueda ser ratificado por
suficientes países para que entre en vigor y empiece a cumplirse.
En esta nueva reunión, se
pretende traducir a texto jurídico el acuerdo político conseguido en
Bonn el pasado julio para salvar los problemas técnicos
relacionados con la financiación, el régimen de cumplimiento del
Protocolo Y la normativa de los mecanismos de flexibilidad.
En cuanto a la
financiación, la UE junto con Noruega, Suiza y Nueva Zelanda se
comprometieron en Bonn a dar 410 millones de dólares anuales a partir de
2005 a los países en vías de desarrollo como fondos adicionales para
evitar emitir contaminantes en los próximos años. Aún queda por
decidir en qué medida ayudará cada uno de los países, cómo se
repartirá el dinero y cuál será el calendario.
Aunque el contenido del
Protocolo está muy avanzado, es preciso definir los órganos de
control del cumplimiento, así como determinar las sanciones
para quienes no cumplan con la reducción de gases (a quienes se les
penalizará con la rebaja de su cuota el 0,3% y con la prohibición
de utilizar ningún mecanismo de flexibilidad).
En lo que respecta a los
mecanismos de flexibilidad, se distinguen tres sistemas para
facilitar la reducción de gases que provocan el efecto invernadero y
promocionan la financiación de energías renovables en países en
desarrollo, como el comercio de emisiones, que consiste en que
países contaminantes pueden comprar cuotas de carbono a los que
contaminan menos.
El objetivo del
Protocolo de Kioto, es reducir el 5,2% de las emisiones de
los gases de efecto invernadero (responsable del calentamiento
del planeta, la desertización o el aumento del nivel de los mares, que
afectan a todo el mundo) entre 2008 y 2012 respecto a 1990. Y
para que el Protocolo entre en vigor es necesario sea ratificado
por al menos 55 países que sumen el 55% de las emisiones de los
países desarrollados.
EE UU es el principal
reticente al Protocolo y ahora Rusia también plantea sus dudas.
Por su parte, la UE -responsable del 24,2% de las emisiones
mundiales y que ya ha reducido un 4% entre 1990 y 1999- aún no lo ha
ratificado, pero ya discute cómo organizar un sistema de intercambio
de derechos de emisión dentro de la Unión como instrumento básico
para cumplir el objetivo de una reducción del 8% marcada para entre 2008
y 2012. El año pasado, la Comisión Europea -que espera que los Quince
ratifiquen el Protocolo antes de septiembre de 2002-
proporcionó hasta 40 medidas para acelerar la reducción de gases.
España, pese a ser
una de las regiones europeas más afectadas (es el país miembro que
más ha aumentado porcentualmente sus emisiones, con un 23,2%
respecto a 1990), aún no tiene planes definidos para cumplir la
limitación de sus emisiones para hacer frente al cambio climático a sus
impactos. En teoría, España podría aumentar sus emisiones el 15% por su
nivel relativamente bajo de su industrialización; sin embargo, ya supera
el 18%.
La Cumbre de Marrakech,
según los expertos, podría cerrar un ciclo importante de la
negociación internacional de la lucha contra el cambio climático. La
primera fase fue constituida con la firma del Convenio Marco en 1992, la
segunda culminó en 1997 con la negociación del Protocolo de Kioto y la
tercera y última, con la que se aplicaría el Protocolo, podría llegar
con la reunión que se celebra estos días en territorio marroquí.
Fuente: El
Mundo
El País
La Razón
ABC
29.10.01