Seguridad
Alimentaria y Protección Biotecnológica
al qaeda dispone de ántrax líquido
con el que podría contaminar los alimentos y el agua
Los
servicios secretos alemanes e italianos alertan a la Unión Europea
sobre la amenaza de que los bioterroristas pretenden contaminar la
cadena alimentaria o los depósitos de agua de los Quince con
ántrax líquido, después de declarar que en diciembre pasado
pincharan la conversación entre supuestos terroristas que afirmaban
disponer dicho elemento, informa hoy La Razón.
Los
servicios policiales de Berlín y Roma tuvieron controladas durante
varios meses el año pasado a células durmientes pertenecientes a la
organización terrorista de Bin Laden, Al Qaeda. Gracias a que pincharon
los teléfonos móviles de los integristas, consiguieron detener varios
comandos y abortar ataques suicidas contra bases americanas en
Alemania, el Parlamento Europeo en Estrasburgo y la Embajada
estadounidense en París.
Además, interceptaron
una conversación entre supuestos terroristas, en la que afirmaban
disponer de ántrax líquido para contaminar latas de alimentos y
depósitos de agua en Francia y el resto de Europa, publica hoy La
Razón.
El ántrax líquido es
la versión más letal de la enfermedad del carbunco y produce la
muerte por hemorragias intestinales si se ingiere a través de
alimentos o agua contaminada. Según expertos especiales en defensa
NBQ (Nuclear, Biológica y Química) consultados por La Razón, el
ántrax líquido es el arma biológica más completa, capaz de producir
ahogamiento y en algunos casos atacar al sistema nervioso. De hecho,
su concentración es tan pura que con sólo abrir una botella o bidón que
lo contenga, una persona puede ahogarse con los gases que desprende.
Por ello, cualquier
manipulación de este elemento requiere un equipo de protección
EPI, con máscara de protección ABQ M3-77, con filtro físico de
carbón activo especial de ántrax, para conseguir una salida de aire
purificado.
En 1995, inspectores
de la ONU encontraron restos de ántrax líquido en una planta
biológica en Irak, que supuestamente se empleaba como
pesticida para matar insectos. Se sospecha que al menos 50.000
litros de esta sustancia líquida están almacenados en camiones y
escondidos en búnkers al noroeste del territorio iraquí.
Esta circunstancia, unida
a la opinión de que los atentados contra EE UU (tanto el choque
de aviones en Nueva York y Washington como las cartas contaminadas) son
demasiado sofisticados para un grupo terrorista y que pudiera
haber una mano negra (sombra de un Estado hostil a EE UU) detrás de
todo esto (cuyo principal sospechoso es Irak), ha provocado el pánico
en Occidente ante la posibilidad de que el bioterrorismo alcance
la cadena alimentaria.
La semana pasada, el
comisario europeo de Sanidad y Consumo, David Byrne, ya alertó del
riesgo de que organizaciones terroristas
utilicen las fuentes de alimentación para atacar a la población
y pidió a los Quince que
revisaran sus sistemas de alerta.
Fuente: La Razón
30.10.01