Seguridad Colectiva
y Defensa Nacional
uno de cada cuatro soldados españoles
en ceuta y melilla es de origen marroquí
La cuarta parte de los
4.500 profesionales de tropa y marinería de los acuartelamientos de
Ceuta y Melilla es de origen marroquí y religión musulmana
y, además, éste es un porcentaje que tiende a aumentar. Esta situación
preocupa a Defensa, al tratarse de las dos plazas españolas en África,
cuya soberanía reivindica el Reino de Marruecos.
El aumento del número de
soldados de origen marroquí se debe, por un lado, aumento de la
comunidad musulmana en las dos ciudades autónomas (que a medio plazo
será mayoritaria por la inmigración y su mayor índice de natalidad),
pero también al propio proceso de profesionalización de las Fuerzas
Armadas (FAS), según informa El País. En cambio, casi la
totalidad de los 2.000 mandos militares destinados en estas dos ciudades
procede de la Península.
El perfil de la mayor
parte de los efectivos del Ejército profesional son jóvenes de clase
media-baja, un perfil al que se ajusta la mayoría de la población
musulmana de Ceuta y Melilla, que en los últimos 15 años ha accedido de
forma masiva a la nacionalidad española, por lo que tienen todos
los derechos propios de un ciudadano español, entre ellos el acceso a
las FAS. Muchos otros no consiguieron ingresar en las FAS por su bajo
nivel cultural.
Mantienen la
nacionalidad marroquí
La preocupación parte del
hecho de que estos soldados mantienen estrechos lazos con el reino
alauita, tanto por motivos culturales como familiares, a lo
que se suma el hecho de que la nacionalidad marroquí es irrenunciable,
por lo que Marruecos sigue considerándolos súbditos del rey Mohamed VI,
el cual además de jefe del Estado es el líder religioso del país.
La concentración de estos
soldados musulmanes en Ceuta y Melilla también se ha incentivado ya que,
al ingresar en las FAS, se selecciona el puesto y el acuartelamiento
al que se quiere ser destinado, un objetivo fácil de conseguir en
estas ciudades autónomas donde abundan los cuarteles militares.
A esto se une el
incentivo que supone el complemento mensual de 38.000 pesetas
para los soldados allí destinados, aunque sean de las propias ciudades.
Por tanto, estos soldados de origen marroquí se concentran en Ceuta y
Melilla en lugar de repartirse homogéneamente por todo el territorio
nacional. Incluso esta concentración se acentúa en ciertas unidades,
ya que el bajo nivel cultural de muchos de ellos provoca que
ingresen en compañías como la de fusileros.
En opinión de los mandos
militares destinados en Ceuta y Melilla, estos soldados de origen
marroquí no son muy religiosos, por lo que inicialmente no existe
el temor a una amenaza integrista. La mayoría de los problemas que
padecen estos jóvenes se originan en la firme presencia de las mafias
del narcotráfico marroquí entre la juventud musulmana, lo que
provoca un alto índice de sanciones disciplinarias de estos soldados por
motivo de las drogas.
El Ramadán en las
Fuerzas Armadas
La irrupción de la
religión musulmana en las FAS sí ha motivado un varias
modificaciones de la vida militar en Ceuta y Melilla, como la
elaboración de menús y raciones de combate sin ningún derivado del
cerdo, algunas horas libres para los musulmanes los viernes para
acudir a rezar y la indicación en las capillas de la dirección de La
Meca.
Durante el Ramadán
(mes sagrado del mundo islámico, durante el que no se pueden ingerir
alimentos desde la salida hasta la puesta del sol), que comenzará el
próximo 17 de noviembre, los mandos militares recomiendan que no se
realicen ejercicios físicos fuertes y se modifica el horario de
los desayunos y las cenas.
Fuente: El
País
31.10.01