Seguridad Pública y
Protección Civil
ee uu DECLARA LA alerta nacional tras
ataques terroristas organizados contra las torres gemelas y el pentágono
Pilotos suicidas
secuestran varios aviones de pasajeros y se lanzan en ellos contra los
centros emblemáticos de EE UU
El gabinete de crisis
español, reunido de urgencia
La OTAN permanece en
alerta en su sede de Bruselas
Gestión de la crisis
terrorista en EE UU
Todo
Estados Unidos se encuentra en estado de emergencia nacional,
tras el secuestro de cuatro aviones que han sido lanzados
en atentados suicidas contra los lugares más emblemáticos del país, en
el mayor atentado terrorista de la historia del país y mundial. Las
Fuerzas Armadas estadounidenses se encuentran en estado de guerra.
En Nueva York se viven escenas de pánico tras el choque de dos aviones contra cada una
de las Torres Gemelas (el World Trade Center), en las que
trabajan diariamente más de 40.000 personas y frecuentada por los
turistas. La cadena de televisión CNN hablaba
instantes después de este primer atentado de seis muertos y más de 1.000 heridos,
aunque nadie duda de que el balance final de víctimas será muy superior
y el país se prepara para contar los muertos por millares.
El primer impacto en una
las Torres Gemelas fue provocado por un pequeño avión a las 8.45 hora local (14.45 hora española) a unos 20 metros de
distancia de la última planta, provocando una gran explosión que ha
destrozado los últimos pisos de este edificio. Podría tratarse de un
avión de American Airlines con 56 pasajeros y 7 tripulantes a
bordo.
18 minutos después,
cuando cientos de personas abandonaban el lugar en el más completo caos,
un segundo avión, el vuelo 11 de American Airlines, ha colisionado con
la otra torre con 81 pasajeros y 11 tripulantes a bordo, según informaron
responsables de la compañía aérea. Este avión fue secuestrado tras su
despegue en el aeropuerto de Boston, desde donde estaba previsto que se
dirigiera a Los Ángeles. La dos torres se desplomaron tiempo después
tras registrarse sendas explosiones.
Unos 40 minutos después de estos
hechos, a las 9.43 hora local, un avión Boeing 767 se ha lanzado contra
el edificio del Pentágono en Virginia y el ala oeste del
edificio se desplomó minutos después. Todo el personal civil y militar
de este centro, en cuyo interior se encontraban 24.000 personas,
fue evacuado. En la operación fueron utilizados helicópteros Chinook. El
avión era el vuelo 77 de American Airlines entre Dulles (Washington) y
Los Ángeles, un Boeing 757 a bordo del que viajaban 58 pasajeros y 6
tripulantes.
Dos minutos después se ordenó la evacuación de la Casa Blanca. Un
destacamento de infantería ligera rodeó el Pentágono y las carreteras de
los alrededores fueron cerradas. Casi la totalidad de los edificios oficiales en
las grandes ciudades estadounidenses fueron asimismo evacuados, al igual
que la sede de la OTAN en Bruselas.
Entonces el caos se
apoderó de Estados Unidos y se desencadenó una serie de falsas alarmas
de atentados. Desde la capital
norteamericana se informó de que se encontraba en llamas el
National Mall, uno de los principales centros comerciales del país,
aunque el origen del fuego no había sido determinado. Poco después se
anunció que
un coche bomba había hecho explosión ante el Departamento de Estado
estadounidense, provocando un fuego. Ambos datos nunca fueron
confirmados oficialmente.
Otro avión de pasajeros,
un Boeing 757 también fue secuestrado y, según las primeras
informaciones, fue derribado por
la Fuerza Aérea norteamericana en Somerset County, cerca de la
ciudad de Pittsburg (Pennsylvania), donde cayó sobre una zona
boscosa. Se trataba del vuelo 93 de United Airlines entre Newark (New Jersey) y
San Francisco, a bordo del cual viajaban 45 personas y que había
variado su rumbo para dirigirse a Washington.
Gestión de la
emergencia en Nueva York
Unas
10.000 personas han sido movilizadas en Nueva York para realizar
las tareas de rescate, en las que también participa la Guardia Nacional.
Dos buques de guerra estadounidenses se dirigieron a esta ciudad para
colaborar en las labores de emergencia.
Mientras todo Estados
Unidos permanecía en estado de alerta, el alcalde de Nueva York,
Rudolph Giuliani, dio orden de evacuar totalmente la isla de
Manhattan, el lugar donde se encuentran las Torres Gemelas y centro
neurálgico de la ciudad.
Los hospitales de Nueva
York se encuentran totalmente colapsados, mientras que una nube de humo
y polvo cubre toda la ciudad. Giuliani no ha dado todavía una cifra de
víctimas de los atentados ocurridos en esta ciudad, tan sólo ha
aventurado que el número de víctimas es "terrorífico".
El tráfico aéreo ha sido
suspendido en todo el país por primera vez en su historia, tan sólo el
avión del presidente, el Air Force One, puede desplazarse por el espacio
aéreo estadounidense.
Condena palestina
Yasir Arafat
condenó estos atentados en una rueda de prensa ofrecida en Gaza a las
16.30 horas (hora española). Incluso la organización terrorista
palestina Hamas condenó estos atentados, rechazando las numerosas
muertes de "inocentes" que sin duda se han producido en ellos. Aunque
inicialmente varios medios de comunicación aseguraron que el Frente Democrático para la Liberación de Palestina
había reivindicado los atentados, un portavoz de este grupo negó esta
versión.
El gobierno talibán de
Kabul, que ampara al terrorista Osama Bin Laden (enemigo declarado
de Estados Unidos y que ha financiado varios atentados contra intereses
americanos), también condenó estos atentados y negó cualquier
participación de Bil Laden.
Declaraciones de condena
de estos atentados fueron realizadas por mandatarios de todo el mundo,
entre ellos el secretario general de la OTAN, George Robertson;
el primer ministro ruso, Vladimir Putin; el primer ministro
británico, Toni Blair, y el presidente español, José María
Aznar. El Papa Juan Pablo II declaró, con lágrimas en los
ojos, que "el mundo como lo conocimos ha dejado de existir".
Putin incluso ofreció
en nombre de Rusia todas sus bases aéreas a Estados Unidos
para una eventual operación de castigo sobre alguno de los países
vecinos, ya las sospechas iniciales apuntan a que los atentados podrían
ser obra de terroristas islámicos, aunque siga sin determinarse el grupo
responsable de los mismos.
Amenaza del jeque Omar
Abdelrahman
Los abogados del jeque
egipcio Omar Abdelrahman, condenado a cadena perpetua en EE UU por el
atentado contra las Torres Gemelas de Nueva York en 1993, advirtieron el
pasado mes de abril de que los seguidores del líder integrista islámico
podrían iniciar "una campaña contra intereses estadounidenses" si éste
permanecía encarcelado.
El atentado tuvo lugar en
febrero de 1993 y en él murieron 6 personas y un millar resultaron
heridas, según informa Efe.
Fuente: www.elmundo.es
www.cnn.com
TVE
Onda Cero
Efe
11.09.01