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Miércoles, 12 de septiembre de 2001


Seguridad Pública y Protección Civil

miles de muertos en un ataque terrorista organizado contra nueva york y washington

 

Momento de la explosión, ayer, en la segunda Torre Gemela de Nueva York.  (CNN)A las 8.45 de la mañana de ayer en Nueva York (14.45 hora peninsular española) un avión de pasajeros impactó sobre una de las Torres Gemelas, el World Trade Center, donde trabajan más de 40.000 personas y otras 25.000 transitan por el edificio diariamente. Ese fue el comienzo de una secuencia de actos terroristas que se desencadenaron tras el secuestro de cuatro aviones de pasajeros, que fueron lanzados contra los símbolos del poder económico y de defensa de Estados Unidos. El balance de víctimas mortales, aunque aún no se han ofrecido cifras oficiales, podría superar las 10.000.

Este primer avión era un Boeing 767 de American Airlines que había despegado de Boston con destino Los Angeles, con 81 pasajeros y 11 miembros de la tripulación en su interior. Tras su impacto contra la torre sur, esta comenzó a ser evacuada.

Tan sólo 18 minutos después, todos los espectadores asistían atónitos a la imagen de un segundo avión de pasajeros lanzándose contra la otra torre, la norte, lo que provocó una gran explosión, ya que el combustible de las aeronaves suplió la efectividad de cualquier sustancia explosiva. Se trataba de otro avión de American Airlines que realizaba el trayecto entre Dulles (cerca de Washington) y Los Angeles, con 64 personas a bordo.

A las 9.30 horas de la mañana, hora local, el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, reconoció desde Florida que se trataba de un "ataque terrorista" y, poco minutos después, fueron cancelados los vuelos en todo el país por primera vez en la historia, tan sólo los cazabombarderos de la Fuerza Aérea que comenzaron a patrullar y el avión del presidente, el Air Force One, podían desplazarse por el espacio aéreo. Los despegues de aviones en los aeropuertos fueron suspendidos y los vuelos procedentes de otros países, que eran desviados hacia Canadá. También se cerraron las fronteras con Canadá (5.000 kilómetros) y México (3.500 kilómetros).

Ataque contra el Pentágono

Imagen del ala oeste del Pentágono (Washington), ayer, tras el atentado. (AP)Entonces, hacia las 9.43 horas, un tercer avión se lanzó en picado sobre el Pentágono, sede del departamento de Defensa y del Estado Mayor en Washington, donde trabajan unas 24.000 personas. El avión era un Boeing 757 de United Airlines, que recorría el trayecto Boston-Los Ángeles, con 65 personas en su interior. El ala oeste del edificio se derrumbó poco después del impacto y se calcula que las víctimas pueden ser más de 800.

Entre los pasajeros estaba la colaboradora de la cadena de televisión CNN Barbara Olson, que llamó desde su teléfono móvil en dos ocasiones a su marido, el fiscal general Ted Olson. En esas llamadas le relató que el avión había sido secuestrado y que los secuestradores habían obligado a la tripulación del vuelo a colocarse en la parte de atrás del avión. Señaló incluso que el único arma de los delincuentes eran cúters y otros objetos cortantes, probablemente cuchillos y similares.

También se registraron, según diversas fuentes, la explosión de un coche-bomba ante el Departamento de Estado en Washington y una explosión en las proximidades del Capitolio (sede de las dos cámaras legislativas).

El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, se encontraba en Florida cuando se desencadenaron los acontecimientos. Desde allí se dirigió en su avión, el Air Force One, primero a Luisiana y desde allí al Cuartel General del Mando Aéreo, en Nebraska, donde fue resguardado en un búnker, siguiendo el protocolo de actuación en estos casos. A última hora de la tarde, se dirigió a Washington.

Ante la nueva situación, el presidente convocó desde su avión el Consejo de Seguridad Nacional, el cual ordenó evacuar la Casa Blanca, el Capitolio y el Departamento de Estado, al igual que la mayoría de los edificios federales.

Equipos de emergencia atrapados

Cuando ya parecía que el horror no podía superarse, el pánico cundió en Nueva York a las 10.05 horas al derrumbarse torre norte del World Trade Center, cayendo los escombros sobre las personas que observaban los acontecimientos desde la calle y sepultando en su interior a las personas que aún permanecían dentro y al menos a 200 bomberos y 78 policías que trabajaban en las tareas de rescate en el interior, entre los 10.000 efectivos de emergencias que acudieron al lugar. Unos 23 minutos después, se derrumbó la otra torre, la que había sido atacada en primer lugar.

Un edificio contiguo, el cual albergaba oficinas del FBI y de los servicios secretos, se derrumbó en la noche de ayer horas después del derrumbamiento de las Torres Gemelas, de 110 pisos cada una, que hicieron caer 200.000 toneladas de escombros sobre los alrededores.

Tras el derrumbe de las Torres Gemelas, el alcalde de Nueva York, Rudolph Giuliani, reconoció que el número de víctimas iba a ser "horrible" y ordenó la evacuación de la isla de Manhattan. Medidas similares se adoptaron en el centro de otras ciudades, como Washington y Los Angeles, ante el temor de convertirse en un nuevo objetivo de esta ola de atentados.

Un cuarto avión que, presuntamente, también había sido secuestrado, se estrelló en Somerset (Pennnsylvania), en el sureste de Pittsburgh, a las 10.10 horas. El vuelo, un avión de United Airlines que se trasladaba de Newark (Nueva Jersey) a San Francisco con 45 personas en su interior, parecía haber sido desviado hacia la Casa Blanca o el Capitolio en Washington o la residencia veraniega de los presidentes en Camp David (Maryland).

Un quinto avión podría haber sido también derribado ayer por la Fuerza Aérea norteamericana cuando sobrevolaba la residencia veraniega de los presidentes en Camp David, aunque esta información no ha sido confirmada.

En Washington y Nueva York se declaró entonces la 'amenaza Delta', a la que se recurre sólo en casos de emergencia extrema. El Ejército de Estados Unidos entró en estado de máxima alerta en todo el mundo. Cinco destructores y dos portaaviones de la Armada estadounidense abandonaron su base en Norfolk (Virginia) con destino hacia Nueva York.

Aunque ninguna organización ha reivindicado de manera creíble estos atentados, todas las miradas en Estados Unidos apuntan hacia el multimillonario saudí Osama Bin Laden, que permanece refugiado en Afganistán. Bin Laden, enemigo declarado de EE UU, financió los atentados contra las embajadas norteamericanas en Kenia y Tanzania en 1998, en los que murieron 258 personas, el atantado contra el buque USS Cole en Yemen en y se cree que también participó en el atentado contra las Torres Gemelas en 1993, en el que murieron seis personas y más de mil resultaron heridas.

 

Fuente: El País
El Mundo
La Razón
Cinco Días
ABC
CNN
12.09.01

 

 

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