Seguridad Pública y
Protección Civil
los enclaves estratégicos de ee uu en
todo el mundo entraron en estado alerta máxima
Autoridades de todo el mundo
forman gabinetes
de crisis para seguir la evolución de los atentados
Estados
Unidos entró ayer en estado de
máxima alerta tras confirmarse la secuencia de atentados terroristas
en las Torres Gemelas de Nueva York y del Pentágono en Washington.
Todas las instalaciones militares del país entraron en esta
situación de máxima alerta y la seguridad se reforzó de forma especial
en los laboratorios de Los Álamos (Nuevo México) y Oak Ridge (Tennessee),
donde se desarrollan investigaciones nucleares. La misma
situación se vivió en el laboratorio de armas bacteriológicas de
Fort Derick (Maryland) y en el centro espacial Kennedy (Florida).
Mientras, buques
lanzamisiles y portaaviones fueron enviados desde la base naval de
Norfolk (Virginia), que alberga la flota estadounidense del Atlántico, a
Nueva York y Washington para proteger estas ciudades por vía
aérea.
Instalaciones
estratégicas civiles, como las centrales nucleares o las plantas
petroquímicas de Luisiana; los centro turísticos, como Disney World
(Florida); lugares de concentración de masas (centros
comerciales, universidades, etc.) y los edificios representativos fueron
desalojados y clausurados para evitar una masacre en caso de
ataque terrorista o daños a los suministros de energía.
Los aeropuertos de
todo el mundo fueron puestos en estado de alerta máxima,
cancelando los vuelos programados hacia Estados Unidos y aplicando
excepcionales medidas de seguridad, para evitar cualquier secuestro de
aeronaves. En España, AENA informó que su red
de aeropuertos había entrado "en estado de máxima alerta y seguridad".
Alerta en las bases
conjuntas españolas
Al igual que las bases
militares estadounidenses en todo el mundo, las bases españolas de
Rota (Cádiz) y Morón (Sevilla) declararon el estado de alerta,
al ser de uso conjunto con EE UU, aunque este país debe solicitar
permiso para su uso con al menos 48 horas de antelación. También
entraron en primera fase de alerta las bases aéreas de Zaragoza,
Torrejón de Ardoz (Madrid) y Los Llanos (Albacete).
En Rota se concentran 280
oficiales y 1.800 suboficiales y más de un millar de civiles
estadounidenses. En Morón están establecidos unos 400 norteamericanos.
Sorprendentemente, la
Base Naval de Rota declaró el estado de alerta a las 11.05 de la
mañana (hora peninsular española), desplegando un sistema de
seguridad inusitada, cuando aún faltaban casi cuatro horas para que se
desencadenasen los atentados en EE UU y a las 17.05 se evacuó a todo el
personal civil de la base. Guardamarinas estadounidenses
acordonaron la zona y vigilaron los vehículos que circulaban por los
alrededores.
También se organizó un
dispositivo especial de seguridad en torno a la embajada de EE UU
en Madrid, formado por efectivos del Cuerpo Nacional de Policía,
Guardia Civil y Policía Municipal, que llegaron a cortar dos carriles de
la calle Serrano, mientras que dos tanquetas de la Policía Nacional
vigilaban la entrada a la sede diplomática. Las Fuerzas de Seguridad reforzaron
también la
seguridad de otras sedes diplomáticas, como la de Israel y la
oficina de la OLP (Organización para la Liberación Palestina), y en el Mando Subregional de la OTAN en Madrid.
Gabinetes de crisis
Las autoridades de todo
el mundo organizaron gabinetes de crisis para seguir la evolución de los
acontecimientos en EE UU y definir la línea de actuación ante ellos.
El Gobierno español
reunió su gabinete de crisis por la tarde, presidido por el
vicepresidente primero del Gobierno y ministro del Interior, Mariano Rajoy, ya que el
presidente, José María Aznar, se encontraba de viaje oficial en Estonia.
Aznar suspendió su viaje y llegó a Madrid hacia las 22 horas de ayer para
presidir este gabinete. Además, en la mañana de hoy se ha reunido con el
Rey en la Zarzuela para analizar esta situación.
En la célula de crisis de
ayer participaron, junto con Aznar y Rajoy, los ministros de Defensa,
Federico Trillo; de Exteriores, Josep Piqué; el ministro
portavoz, Pío Cabanillas; el secretario general de la
Presidencia, Javier Zarzalejos; el secretario de Estado de
Defensa, Pedro Morenés, y el director del Departamento de
Internacional y Defensa, Ramón Gil-Casares.
El gabinete de crisis
contactó con las delegaciones diplomáticas españolas en el Estados
Unidos para establecer una oficina de información para posibles
afectados españoles por los atentados. Piqué mantuvo a su vez
contactos con los países de la Unión Europea y de la OTAN para coordinar
las reacciones y reunir información sobre los acontecimientos.
Piqué envió un telegrama
al secretario de Estado norteamericano, Colin Powel, para ofrecerle la "plena
disposición" de España "para colaborar con el Gobierno de
Estados Unidos en la lucha contra los autores de tan odioso
atentado". Federico Trillo también remitió un mensaje semejante al
responsable de Defensa de Estados Unidos, Donald Rumsfeld.
En Israel, el
primer ministro, Ariel Sharon, reunió a su gabinete de
seguridad de forma inmediata para evaluar la situación y sus
consecuencias. La Fuerza Aérea israelí fue puesta en estado de alerta
máxima y su espacio aéreo quedó cerrado a los aviones extranjeros, ante
el temor a ser víctima de nuevos atentados.
El primer ministro
británico, Tony Blair, también se reunió de forma inmediata con
su comité de emergencia y después anunció una serie de duras
medidas de seguridad para proteger el país, llegando a prohibir los
vuelos privados y alterar los trayectos de los aviones para evitar su
paso sobre Londres.
Estas reuniones
estuvieron acompañadas de declaraciones de condolencia de mandatarios de
los cinco continentes que, además de expresar su condolencia a los EE UU,
ofrecían al presidente norteamericano, George W. Bush,
todos sus medios para luchar contra el terrorismo.
Fuente: El
País
El Mundo
Cinco Días
La Razón
ABC
La Gaceta de los Negocios
12.09.01