Seguridad de la
Información y Protección de Datos
Métodos sencillos para cifrar e-mails facilitan
la comunicación entre terroristas
Los terroristas de la red
de Osama Bin Laden no tienen necesidad de recurrir a tecnologías
complicadas para comunicarse a través de Internet, porque utilizan
correos electrónicos codificados, es decir, emplean la
"encriptación" o la "esteganografía".
Para encriptar
mensajes (cifrar los contenidos de los correos electrónicos), basta
hacer uso de la tecnología Pretty Good Privacy (PGP, o Privacidad
Bastante Buena) que se sustenta en la creación de códigos para hacer
que los mensajes sean ininteligibles. Por ello, si quien los recibe
no tiene el programa para descifrarlo, sólo recibirá mensajes caóticos e
incomprensible.
Para las autoridades,
éste tipo de programas no son particularmente complicados de
descifrar, siempre que se hayan identificado los correos
electrónicos de los terroristas -algo que resulta realmente
complicado debido a los cientos de millones de e-mails que circulan por
la Red diariamente- y se disponga de muchos tiempo, puesto que
descifrar un mensaje PGP puede llevar semanas al ordenador más potente.
Para ocultar la
comunicación, los terroristas, además, pueden echar mano de la
esteganografía o, lo que es lo mismo, incluir mensajes cifrados
dentro de páginas web aparentemente inocuas, de forma que basta que
la persona a quien va dirigida la información sepa que tiene que "cliquear"
un cierto número de veces unos puntos concretos de la página para que
aparezca otra web distinta a la que, en teoría, está en esa dirección de
Internet.
Por último, un sistema
mucho más sencillo que los anteriores, los componentes de grupos
organizados terroristas (como los que atentaron en Nueva York y
Washington, aparentemente relacionados con el millonario saudí Bin Laden)
también pueden recurrir a los servidores dedicados a IRC, es
decir, ordenadores que permiten establecer charlas (chats) a
través de la Red sobre el tema que decida el usuario.
Fuente: Expansión
19.09.01